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Secretario de Defensa de Estados Unidos envía los planes de guerra a un chat grupal con un periodista

"No pensé que fuera real. Entonces empezaron a caer las bombas", comentó el periodista Jeffrey Goldberg en un artículo para The Atlantic. En el mensaje filtrado se incluía información sobre cronograma de ataques y armas a utilizarse.

Hegseth habría compartido información confidencial sobre ataques a Yemen por error. Foto: AFP
Hegseth habría compartido información confidencial sobre ataques a Yemen por error. Foto: AFP

Dos horas antes de que tropas de Estados Unidos empiecen a atacar a líderes hutíes, en Yemen, el periodista Jeffrey Goldberg ya estaba enterado del cronograma y las armas que iban a utilizarse. La información le llegó por un mensaje compartido por Pete Hegseth, secretario de Defensa estadounidense, en un chat grupal, presuntamente de forma accidental. "No pensé que fuera real. Entonces empezaron a caer las bombas", comentó al respecto el comunicador, en un artículo que escribió para la revista The Atlantic.

Luego de enterarse del traspié de Hegseth, los funcionaron del Departamento de Defensa de Estados Unidos condenaron el suceso. Según un informe de The New York Times, defendieron que una conversación así en un chat grupal de Signal podía significar una violación de la Ley de Espionaje y que la información podía poner en peligro a las tropas estadounidenses.

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"La historia representa uno de los fracasos más atroces de seguridad operativa y sentido común que he visto jamás", expresó Jack Reed, senador de Rhode Island, para el mencionado medio. También, recalcó que para manejar operaciones militares debería utilizarse líneas de comunicación seguras y aprobadas.

 Estados Unidos lanzó ataque a gran escala, en la madrugada del 15 de marzo. Foto: AFP

Estados Unidos lanzó ataque a gran escala, en la madrugada del 15 de marzo. Foto: AFP

La información confidencial compartida por Hegseth

La conversación tuvo lugar en una aplicación comercial cifrada, pero fuera de los canales oficiales del gobierno de Estados Unidos, lo que representa un grave fallo en los protocolos de seguridad operativa, de acuerdo a NYT. En el chat grupal se encontraban figuras clave de la administración de Donald Trump, como el vicepresidente J.D. Vance, el secretario de Estado Marco Rubio y el asesor de seguridad nacional, Michael Waltz. A las 11:44 a. m. del 15 de marzo, Hegseth escribió sobre los preparativos para los bombardeos, incluyendo datos específicos sobre el tipo de armamento y la secuencia de ataques.

Goldberg optó por no divulgar los detalles militares en su artículo, aunque narró en primera persona cómo siguió la conversación y observó en tiempo real el inicio de los ataques. Dijo haber sentido “escalofríos” al leer los mensajes. Aunque Hegseth aseguró en el grupo que todo estaba “limpio en OPSEC”, funcionarios del Departamento de Defensa discreparon.

Reacciones y riesgos legales tras la filtración de Hegseth

La revelación de los planes de guerra por parte de Hegseth generó una ola de cuestionamientos en el ámbito político y militar de Estados Unidos. Funcionarios del Departamento de Defensa manifestaron su sorpresa ante el uso de una aplicación comercial para tratar información tan delicada, y advirtieron que esta acción podría constituir una violación directa a la Ley de Espionaje. Además, alertaron sobre el riesgo que representa compartir datos operativos antes de un ataque, ya que podría comprometer tanto a las tropas como a las misiones en curso.

En el Senado, varios legisladores expresaron preocupación por la filtración, aunque evitaron emitir juicios concluyentes hasta conocer los resultados de las investigaciones internas. El senador Roger Wicker, presidente del Comité de las Fuerzas Armadas, calificó el hecho como preocupante y confirmó que el Congreso revisará el caso a fondo.

Desde el Poder Ejecutivo, el presidente Donald Trump afirmó no tener conocimiento previo del incidente, mientras que el Consejo de Seguridad Nacional reconoció la autenticidad del chat y prometió esclarecer cómo se produjo la inclusión de un número no autorizado. El Departamento de Estado, por su parte, se abstuvo de comentar sobre la participación de Marco Rubio en el grupo.