Científicos de EE. UU. alertan que microplásticos en la placenta podrían estar vinculados a partos prematuros
Un estudio realizado en Estados Unidos ha identificado la presencia de microplásticos y nanoplásticos en placentas humanas, revelando que su concentración es mayor en partos prematuros.
- China revoluciona la industria de semiconductores con una placa de galio gigante: chips más baratos y eficientes
- Sol artificial de China alcanza los 100 millones °C de temperatura y abre nuevas posibilidades para la fusión

El impacto de los microplásticos en el cuerpo humano ha sido objeto de diversas investigaciones en los últimos años, pero un nuevo estudio sugiere que estos contaminantes podrían desempeñar un papel en los nacimientos prematuros. Científicos en Estados Unidos analizaron 175 placentas y encontraron que aquellas provenientes de bebés nacidos antes de las 37 semanas contenían niveles significativamente más altos de estas partículas.
El estudio, presentado en la reunión anual de la Sociedad de Medicina Materno-Fetal (SMFM) en Denver, utilizó técnicas avanzadas de espectrometría de masas para detectar la acumulación de microplásticos y nanoplásticos en el tejido placentario. Los hallazgos han generado preocupación en la comunidad científica sobre sus posibles efectos en la salud materno-fetal.
VIDEO MÁS VISTO
Impresionante nube en forma de embudo se forma sobre Spring Hill
Cuerpo humano con microplásticos: afecciones cardiovasculares y metabólicas
Los microplásticos, definidos como partículas de plástico de menos de 5 milímetros, y los nanoplásticos, aún más pequeños, han sido detectados en el agua, los alimentos e incluso en el aire. Su presencia en el cuerpo humano ya ha sido vinculada con afecciones cardiovasculares y metabólicas. Ahora, la detección de estos contaminantes en la placenta refuerza la preocupación sobre su impacto en la salud de las embarazadas y los fetos.
Los investigadores hallaron hasta 12 tipos diferentes de microplásticos en las placentas analizadas, entre ellos polietileno, polipropileno y poliuretano, materiales ampliamente utilizados en envases, textiles y productos industriales. La alta presencia de estos contaminantes en los partos prematuros plantea interrogantes sobre si la exposición materna a estas sustancias podría afectar el desarrollo fetal y provocar complicaciones durante la gestación.
Alta probabilidad de partos prematuros debido a respuestas inflamatorias
Aunque el estudio no prueba una relación de causa y efecto, los resultados refuerzan la hipótesis de que los microplásticos podrían tener un impacto negativo en la gestación. Una de las principales preocupaciones es que estas partículas podrían inducir respuestas inflamatorias en la placenta, lo que podría alterar su funcionamiento y aumentar el riesgo de complicaciones durante el embarazo.
La presencia de estos contaminantes en el cuerpo humano ya ha sido relacionada con enfermedades como trastornos metabólicos y daños en el sistema cardiovascular. En el contexto del embarazo, se sospecha que los microplásticos podrían interferir en el intercambio de nutrientes y oxígeno entre la madre y el feto, lo que comprometería su desarrollo y aumentaría la probabilidad de un parto prematuro.

PUEDES VER: Gavin Newsom sorprende con nueva ley en California: más empleo y menos barreras para trabajadores en 2025
Con qué técnica midieron los microplásticos en las placentas
Para llevar a cabo la investigación, los científicos emplearon espectrometría de masas de alta sensibilidad, una tecnología que ha permitido identificar con precisión la cantidad y el tipo de microplásticos presentes en el tejido placentario. Esta metodología ha sido clave para establecer la correlación entre la acumulación de estos contaminantes y los partos prematuros.
El doctor Enrico R. Barrozo, profesor adjunto del Departamento de Obstetricia y Ginecología del Baylor College of Medicine, expresó su sorpresa ante los resultados, ya que se esperaba que una mayor duración del embarazo resultara en una mayor acumulación de microplásticos. Sin embargo, los datos indicaron lo contrario: los niveles más altos se encontraron en placentas de partos prematuros.
Ante esta evidencia, los expertos han hecho un llamado a la comunidad científica y a las autoridades sanitarias para que se impulsen más estudios sobre el impacto de los microplásticos en la salud materno-fetal. La doctora Kjersti Aagaard, autora principal del estudio, destacó la necesidad de continuar investigando para comprender mejor los mecanismos biológicos que podrían estar en juego.