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Economía

Transgénicos en debate: ¿son necesarios o ponen en riesgo la biodiversidad del Perú?

Uno de los impulsores de anular la moratoria a los transgénicos defiende la ingeniería genética como solución a los problemas que sufren los agricultores. No obstante, un especialista y la gerenta de una cooperativa agraria advierten que el peligro de fondo es la pérdida de biodiversidad. Sugieren seguir el camino de México y proteger los productos de identidad nacional.

En México, se aprobó una reforma constitucional para prohibir el cultivo de maíz transgénico. Foto: Andina
En México, se aprobó una reforma constitucional para prohibir el cultivo de maíz transgénico. Foto: Andina

En la sierra central del Perú se ubica una cooperativa que apuesta por la producción de alimentos agroecológicos. Su nombre es Intirun Pachata Micuchisun, o más conocida por sus siglas como Inpami, que significa “alimentando al mundo”. Desde su fundación en el 2014, sus impulsores, los agricultores de Junín y Huancavelica, buscan acceder a diversos mercados y defender los precios justos de los insumos andinos.

Y es que no es una tarea sencilla evitar los niveles de intermediación que pueden afectar de forma negativa sus ingresos. Sin embargo, han avanzado en asumir todos sus gastos comerciales a partir del 2019 y estuvieron entre los primeros en trabajar de la mano con el programa Qali Warma, con el objetivo de suministrar alimentos a 16 colegios. Recientemente, han cerrado un acuerdo con el supermercado Tottus para proveer papas nativas y blancas, arvejas, paltas, así como otras frutas y verduras.

“El año pasado hemos hecho una entrega de prueba, pero ahora vamos a empezar a organizarnos para esta campaña. Tottus hace adquisiciones grandes, pero a nosotros nos están dando la posibilidad de ver cómo son nuestros productos y qué cantidad podemos entregar. Puedo decir que sí se puede articular a la pequeña agricultura familiar con los mercados competitivos”, explica a La República Carmen Marca, gerenta general de la cooperativa agraria Inpami.

 Variedad de papa nativa de la cooperativa INPAMI. Foto: INPAMI

Variedad de papa nativa de la cooperativa INPAMI. Foto: INPAMI

Transgénicos en Perú: anulación de moratoria en debate

Si bien en Inpami utilizan la selección positiva o negativa en el tratamiento de las semillas, no son ajenos a la amenaza que supone un proyecto de ley en la Comisión Agraria del Congreso para levantar la moratoria al ingreso y producción de los transgénicos a nuestro país fijada en un periodo de 15 años. Los autores son los parlamentarios Edward Málaga, Adriana Tudela y Alejandro Cavero.

El biólogo agrupado en la bancada de Avanza País sostiene que es necesario “desmitificar el hecho de que la manipulación genética es algo oscuro”. Recuerda que en el Perú ya se consumen alimentos con ingredientes transgénicos, los cuales están presentes en productos como embutidos, cereales, comida para mascotas, entre otros.

“El proyecto de ley intenta ordenar el sistema existente que nos permite evaluar, calificar y aprobar o rechazar solicitudes de importación de semillas y cultivos genéticamente modificados. Una vez que te asegures de que puedes trabajar con este tipo de tecnologías, ahora sí las permites. Por eso, la disposición final busca derogar la moratoria”, explica Málaga.

Desde la vereda contraria, el economista e investigador de Grade Eduardo Zegarra afirma que el principal problema de esta propuesta legislativa radica en el principio precautorio, el cual se estableció en el Protocolo de Cartagena para garantizar que el movimiento transfronterizo de Organismos Vivos Modificados (OVM) resultantes de la biotecnología moderna se haga en condiciones seguras para la conservación de la biodiversidad y la salud humana.

“El principio precautorio dice que la carga de la prueba de los peligros de los transgénicos está en las empresas y Gobiernos que los promueven, no en los países que podrían recibir tal tecnología. Ese principio se establece porque las externalidades negativas en la biodiversidad son de enorme magnitud e irreversibles. Entonces, hay que tener mucha cautela con estas entidades biológicas que pueden generar contaminación y reducción de biodiversidad en un territorio determinado”, enfatiza el investigador.

Para Zegarra, no tiene ningún sentido comercial sembrar transgénicos porque el Perú no va a ser un país exportador de estos productos ni podrá competir con otros como Argentina, Brasil o Estados Unidos. Y es que nuestros principales despachos son de alimentos orgánicos que no están contaminados genéticamente como el cacao, café y otros.

En relación con la polución, Málaga aduce que se debe a malas prácticas de los agricultores y recuerda que ya se han destruido hectáreas de bosques por la tala ilegal y la siembra de cultivos no transgénicos. Y pone como ejemplo que cerca de Altomayo, en la región San Martín, se divisan unos campos con maíz transgénico, que, al igual que el convencional, se fertiliza por polinización cruzada.

“El maíz tiene esa característica de polinización cruzada. Si tú eres un agricultor y cultivas diferentes variedades de maíz, tienes que separarlos para que no se contaminen. Si no haces una buena práctica y lo mezclas con otro maíz, el producto nativo se va a contaminar”, anota.

A su turno, Carmen Marca enfatiza que las semillas transgénicas no se reproducen y solo se utilizan una vez. De esta forma, se obligaría a los agricultores a comprarlas cada temporada a las empresas trasnacionales, lo cual podrían generar una dependencia perniciosa.

“Yo creo que este proyecto podría ayudar a la competitividad, pero para los grandes productores, no para la agricultura familiar. De darse esto, solamente se sembraría un cultivo por campaña, y a la siguiente se tendrían que comprar más semillas, lo cual va a generar una dependencia de estas empresas que van a vender las semillas”, indica la gerenta de Inpami.

Experiencia internacional sobre transgénicos

A inicios de la semana que pasó, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, hizo oficial la reforma constitucional que prohíbe la siembra de maíz genéticamente modificado en dicha nación. De igual forma, la carta magna ahora reconoce al maíz y su diversidad como “un elemento de identidad nacional, alimento básico del pueblo de México y base de la existencia de los pueblos indígenas y afromexicanos”.

Según Málaga, el origen de este problema se remonta alrededor de 20 años atrás. En aquel entonces, se hicieron experimentos en México para ver si en el maíz nativo se encontraban restos de ADN del producto transgénico. Al comprobar la existencia de fragmentos genéticos, se dieron cuenta de que estaba contaminado.

“Eso pasa por la mala práctica de no haber separado los cultivos. Por ende, se va a contaminar con transgénicos o no transgénicos. Es decir, se va a perder la variedad. Si bien el tratado comercial con Estados Unidos les exigía trabajar y permitir el uso de OVM, ellos trataron de forzar que México fuera un país libre de transgénicos por motivos políticos”, asevera.

A contraparte, Carmen Marca considera que el Perú debe seguir el ejemplo de México y anuncia que en la primera semana de abril los gremios agrarios presentarán una iniciativa de ley para proteger las semillas nativas y sus sistemas tradicionales. Entre sus principales propuestas se encuentra la defensa contra la biopiratería, el fortalecimiento de las estrategias de comercialización de las semillas y garantizar la participación comunitaria.

Si bien Eduardo Zegarra destaca que este tipo de iniciativas para proteger los conocimientos ancestrales y promover nuestros recursos genéticos deben tener prioridad en el Congreso antes que anular la moratoria a los transgénicos, se muestra poco optimista por los resultados que se alcancen en la Comisión Agraria.

Por su parte, Málaga confía en propiciar un punto de encuentro con los gremios agrarios a partir de desideologizar el debate sobre su iniciativa. En cambio, Carmen Marca cree que mantener esta restricción es lo más prudente y levanta su voz para salvaguardar nuestra condición de país megadiverso.

¿Qué son los transgénicos?

Los alimentos transgénicos son producidos mediante modificación genética, proceso en el cual genes de un organismo son insertados en otros, utilizando como vehículo un virus o una bacteria. Es decir, son organismos genéticamente modificados (OGM).

Para entenderlo mejor, en los cultivos transgénicos se introducen genes de especies que no podrían cruzarse en la naturaleza. Por ejemplo, colocar en la cebada el gen que protege a un pez del frío, para que resista mejor las bajas temperaturas. Existen investigaciones con genes de ratones en cerdos o genes de pescado en tomates y muchísimas “iniciativas” más