Sociedad

La tragedia en una discoteca en Los Olivos que dejó 13 muertos en la pandemia: intentaron borrar las cámaras para eliminar las pruebas

En plena pandemia por la covid-19, un operativo en una discoteca clandestina en Lima terminó en una tragedia que dejó 13 muertos. La policía cerró la única salida del local, lo que generó el caos cuando los asistentes intentaron huir.

La tragedia en una discoteca en Los Olivos que dejó 13 muertos en la pandemia: intentaron borrar las cámaras para eliminar las pruebas. Foto: composición LR/CapturaYouTubeHistórico en Perú/Latina
La tragedia en una discoteca en Los Olivos que dejó 13 muertos en la pandemia: intentaron borrar las cámaras para eliminar las pruebas. Foto: composición LR/CapturaYouTubeHistórico en Perú/Latina

La noche del 22 de agosto de 2020 quedó marcada en la historia del Perú como una de las tragedias más impactantes durante la pandemia. En un contexto de restricciones sanitarias debido al coronavirus, un grupo de personas desafió las normas y acudió a una fiesta clandestina en Thomas RestoBar, ubicado en el distrito de Los Olivos. Lo que inició como una noche de diversión terminó en una catástrofe que costó la vida de 13 personas.

El evento, que contaba con la presentación del cantante Juan Peña, fue intervenido por efectivos del Escuadrón Verde de la Policía Nacional del Perú (PNP). La única vía de escape, una escalera angosta con una puerta que solo se abría hacia adentro, se convirtió en una trampa mortal cuando los asistentes intentaron huir. La desesperación, la falta de oxígeno y el pánico provocaron la asfixia de varias personas en medio del caos.

La tragedia que conmocionó al Perú en pandemia

En pleno estado de emergencia sanitaria por la covid-19, las reuniones sociales estaban prohibidas en el Perú para evitar la propagación del virus. Sin embargo, Thomas RestoBar operaba clandestinamente y había organizado un evento que atrajo a más de 120 asistentes. Desde horas antes del inicio del concierto del cantante de música chicha Juan Peña, decenas de personas se encontraban en los alrededores del local consumiendo alcohol, sin ninguna medida de bioseguridad.

Cerca de las 8:45 p. m., un contingente de la Policía Nacional del Perú, liderado por el capitán José Amezquita, llegó al lugar para intervenir el establecimiento tras ser alertados por los vecinos sobre la fiesta ilegal. En un primer momento, 11 agentes subieron al segundo piso del local, donde se realizaba el evento, y parecían tener control sobre la situación. Posteriormente, ordenaron a las mujeres descender primero. Sin embargo, minutos antes un oficial había cerrado el portón de metal, la única salida.

Cuando los asistentes se desesperaron, intentaron salir en masa por la escalera. Un agente comenzó a golpear con su vara a los asistentes, lo que generó pánico y ocasionó que se abalancen con más rapidez y fuerza hacia la puerta. En la estampida, las personas quedaron atrapadas entre la escalera y la puerta metálica, sin posibilidad de escapar. Siete minutos bastaron para que 13 personas murieran asfixiadas. Aunque varios heridos fueron trasladados a la Clínica Jesús del Norte, fallecieron en el camino.

 Los policías que formaron parte de la intervención intentaron borrar pruebas del operativo. Foto: CapturaYoutube.<br><br>

Los policías que formaron parte de la intervención intentaron borrar pruebas del operativo. Foto: CapturaYoutube.

Policías intentaron eliminar pruebas de la tragedia

En un inicio, la PNP indicó que la puerta del local se cerró debido a la estampida de personas, impidiendo la evacuación. “Un tumulto de gente quiso salir a la fuerza al ver que los estábamos interviniendo y en ese trajín de bajar es donde la puerta se cierra y todos nos quedamos atrapados”, señaló un oficial.

Sin embargo, días después, imágenes de seguridad revelaron que la versión oficial no era precisa. La grabación mostró que la policía cerró la puerta metálica antes de que los asistentes intentaran huir.

El 16 de septiembre de 2020, dos efectivos policiales declararon que el coronel Enrique Monroy, entonces jefe del Escuadrón Verde, ordenó retirar el dispositivo DVR del sistema de videovigilancia del local. Este equipo contenía evidencia clave sobre la intervención y los momentos previos a la tragedia. La desaparición del DVR generó sospechas sobre un intento de encubrimiento por parte de las autoridades. Además, se cuestionó la falta de protocolos en el operativo. En lugar de coordinar una salida ordenada, los agentes emplearon medidas que contribuyeron al caos.  

 John Luque Ayala, dueño de Thomas RestoBar. Foto: ComposiciónElPopular.<br><br>

John Luque Ayala, dueño de Thomas RestoBar. Foto: ComposiciónElPopular.

¿Quiénes fueron condenados?

Tras la tragedia, la justicia peruana inició un proceso para determinar responsabilidades. El administrador del local, John Luque Ayala, fue arrestado y el 28 de agosto de 2020 se le dictó 18 meses de prisión preventiva por homicidio simple en agravio de las 13 víctimas. Las investigaciones revelaron que Thomas RestoBar operaba sin licencia y que había sido clausurado meses antes, pero continuaba funcionando clandestinamente.

En agosto de 2021, la Corte Superior de Justicia de Lima Norte ordenó 15 meses de prisión preventiva para el cantante Juan Peña y para Joseph Huerta Quispe, organizador del evento. Ambos fueron considerados responsables de promover un evento que violaba las restricciones sanitarias y que contribuyó a la tragedia.

Por otro lado, el accionar de la Policía Nacional del Perú quedó bajo escrutinio. Aunque varios agentes fueron investigados, no se determinaron condenas concretas por su participación en los hechos. El caso dejó en evidencia la precariedad en la planificación de operativos y la falta de protocolos en situaciones de emergencia.