Mundo

Elecciones en Alemania 2025: Partido de ultraderecha AfD sería la segunda fuerza política, según últimos sondeos

Tema migratorio a la cabeza del debate. Alemania se encamina a unas elecciones claves para su historia. El tradicional liderazgo de los partidos socialdemócratas se ha convertido en la tercera fuerza política alemana. El partido de derecha CDU de Merz encabeza las encuestas, mientras la radical y ultraderechista AfD de Alice Weidel se consolidaría como la segunda fuerza política alemana. Un atropello masivo en manos de un migrante y el desgaste de la coalición moderada auguran un escenario político incierto. Mientras todo eso ocurre, ciudadanos protestan para pedir “un cordón sanitario”.

Candidatos de derecha superan al partido moderado socialdemócrata. Créditos: Ricardo Cervera
Candidatos de derecha superan al partido moderado socialdemócrata. Créditos: Ricardo Cervera

La crisis política en Alemania continúa, y el tema del gasto público, la tradición de la cooperación internacional y las políticas de inclusión social, especialmente en relación con migrantes y minorías, están en el centro del debate. Varios partidos se disputan el liderazgo del país con propuestas contrapuestas, algunas de ellas controvertidas.

Así, la alianza conservadora CDU/CSU, liderada por Friedrich Merz, aspira a recuperar el poder con su programa titulado ‘Cambio de política para Alemania’. Según un reportaje de la Deutsche Welle, su enfoque prioriza limitar la migración irregular, agilizar los procesos de asilo y aumentar las deportaciones. En materia económica, propone reducir la carga fiscal corporativa al 25 % y, en defensa, incrementar el gasto militar.

VIDEO MÁS VISTO

Montañas de basura se apilan en el Centro Comunitario Inglés en plena huelga de saneamiento

Por su parte, Alternativa para Alemania (AfD), encabezada por Alice Weidel, es un partido de extrema derecha con vínculos neonazis que presenta un plan nacionalista. Coloca la migración como tema central, abogando por cerrar lo que llaman irónicamente el “paraíso del asilo” y promover la “remigración”; es decir, la repatriación de extranjeros. En política europea, rechaza la gestión de asilo de la Unión Europea y propone transformar el bloque en una mera comunidad económica, planteando el retorno al marco alemán, la salida de la zona euro y la eliminación de sanciones a Rusia.

El Partido Socialdemócrata (SPD), encabezado por el saliente canciller Olaf Scholz, como propuesta fundamental, apuesta por la justicia social, con la promesa de aumentar el salario mínimo, reducir impuestos para las rentas bajas y elevarlos para los más ricos.

A diferencia de las derechas mencionadas, defiende la estabilidad de las pensiones y propone acelerar los procesos de asilo, manteniéndolos dentro del marco de la UE. En política exterior, reafirma su apoyo a Ucrania, aunque sin enviar misiles Taurus.

La otra opción, aunque con posibilidades más reducidas, es la de Bündnis 90/Los Verdes, que, con su programa ‘Crecer juntos’, combina sostenibilidad y cohesión social.

Finalmente, La Izquierda (Die Linke), con poca fuerza política en Alemania, busca reivindicando una agenda socialista y pacifista. Su plan incluye limitar los alquileres, bajar los costos energéticos y subir los salarios, junto a un sistema fiscal que grave más a las personas con más ingresos.

¿Cómo van las encuestas?

Según los sondeos (todos coinciden en tendencias), la CDU, con Friedrich Merz como candidato, lidera con un 29,8 %. La ultraderechista AfD, bajo el mando de Alice Weidel, se sitúa en el 20,7 %, y desplaza al SPD de Scholz al tercer lugar con un 15,7%. Los Verdes, encabezados por Robert Habeck, obtienen un 13,3%. Además, la Alianza Sahra Wagenknecht (BSW) alcanza el 4,9%, La Izquierda, un 5,3%, mientras el FDP roza el umbral mínimo del 5%.

Según recopila Reuters, la ultraderecha AfD ha ganado 4,7 puntos desde junio de 2024, mientras el SPD, hoy gobernando, ha perdido 12 puntos desde las últimas elecciones federales y ocupa el tercer lugar.

¿Cómo funcionan las elecciones?

En Alemania, cada ciudadano emite dos votos: uno para elegir directamente a un candidato local entre las 299 circunscripciones y otro para una lista de partido en los 16 Länder o estados federados. El segundo voto es el que define la composición del Bundestag (o Parlamento), con 630 escaños.

Con la reforma electoral del 2023, se suprimieron los escaños compensatorios. Ahora, los partidos solo obtienen escaños directos hasta completar su cuota según el segundo voto. Además, se mantiene la cláusula del mandato básico: si un partido gana al menos tres escaños directos, accede al Parlamento aunque no alcance el 5 % del voto nacional.

Con la coalición ‘semáforo’ debilitada, la posibilidad más evidente es una ‘gran coalición’ entre CDU y SPD, aunque necesitaría un tercer socio. Sin embargo, cualquier pacto con la AfD es tabú, según la CDU. El 2 de febrero, miles de personas se manifestaron en Berlín exigiendo un cordón sanitario contra la ultraderecha. Alemania enfrenta así una encrucijada política que definirá su futuro democrático.

La internacional ultraderechista

De esa manera, el presidente francés, Emmanuel Macron, denominó al movimiento ideológico global de partidos de extrema derecha que, por un lado, dice proteger la libertad a toda costa, mientras que, en la realidad, se caracterizan por ser radicalmente conservadores, económicamente proteccionistas y mercantilistas, políticamente autoritarios y, en su discurso, amparan sus acciones vehementes de “eliminación del distinto” en una supuesta batalla cultural contra la izquierda, el progresismo, el wokismo o cualquier nombre que refiera a propuestas políticas que plantee priorizar el desarrollo sostenible, la justicia social y la reducción de la desigualdad.

Con esa agenda, el vicepresidente de los EEUU, JD Vance, se dirigió a líderes europeos que atendían , como él, a la Conferencia de Seguridad en Alemania, para abogar por la ultraderecha en pos de la libertad de expresión. Los líderes asistentes guardaron silencio, mientras algunos otros abucheaban al representante estadounidense.

En su columna quincenal en La República, el internacionalista Oscar Vidarte señaló que el atropello masivo en Múnich por parte de un ciudadano afgano al que se le había negado su solicitud de asilo impactará directamente en el proceso electoral alemán: “Rápidamente, el AfD cuestionó el accionar de las autoridades alemanas y pidió un cambio de rumbo en el tema migratorio”, recordó.

Asimismo, precisó que “no solo la derecha radical empuja el tema migratorio en Alemania… En general, todos los partidos políticos plantean políticas más duras contra la migración irregular; incluso algunos de ellos han propuesto el aumento de las deportaciones como solución al ‘problema’. Hasta el Gobierno liderado por la centroizquierda ha implementado controles fronterizos para impedir la llegada de migrantes irregulares. En una Europa que tiende a la eliminación de sus fronteras, esto suena a retroceso”.