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Fue deportado de EEUU tras vivir en Guantánamo y se reencontró con sus hijos en Venezuela: "Intenté matarme 6 o 7 veces"

La historia de José Daniel Simancas Rodríguez ilustra las duras repercusiones de la entrada no autorizada a Estados Unidos. Al cruzar la frontera en busca de un futuro mejor, fue arrestado y enviado a Guantánamo.

El venezolano vivió dos semanas de aislamiento y sufrimiento, vinculado erróneamente a la banda criminal Tren de Aragua, según sus declaraciones. Foto: Composición LR
El venezolano vivió dos semanas de aislamiento y sufrimiento, vinculado erróneamente a la banda criminal Tren de Aragua, según sus declaraciones. Foto: Composición LR

La entrada no autorizada a Estados Unidos puede acarrear repercusiones inesperadas, como se evidencia en la situación de José Daniel Simancas Rodríguez. Al intentar cruzar la frontera en busca del anhelado "sueño americano", fue arrestado por las autoridades migratorias y trasladado a un centro de detención en la base naval de Guantánamo. Este recinto, famoso por su historia de encarcelamiento de individuos relacionados con el terrorismo, ha suscitado inquietud y controversia, según reporta Noticias Cuatro.

El caso de este inmigrante ha desatado controversia, ya que su tiempo en la prisión estuvo marcado por condiciones que él describió como inhumanas. Sin poder comunicarse con su familia ni obtener información clara sobre su situación, experimentó dos semanas de incertidumbre y sufrimiento antes de ser finalmente deportado a Venezuela.

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¿Por qué mandaron a José Daniel Simancas Rodríguez a Guantánamo?

José Daniel salió de Venezuela con la esperanza de construir un futuro mejor lejos de la crisis económica y social de su país. Como muchos otros migrantes, recorrió peligrosas rutas, cruzando la selva del Darién, atravesando Centroamérica y superando el desierto mexicano hasta llegar a la frontera con Estados Unidos. Sin embargo, al intentar ingresar sin documentos, las autoridades lo detuvieron de inmediato.

Lo que diferencia su caso de otros es que, en lugar de ser enviado a un centro de detención migratoria convencional, fue trasladado a Guantánamo, una prisión de alta seguridad históricamente utilizada para recluir a sospechosos de terrorismo. Según José Daniel Simancas Rodríguez, las autoridades lo vincularon con el grupo criminal Tren de Aragua debido a ciertos tatuajes en su cuerpo, lo que habría llevado a su confinamiento en esta instalación militar.

La relación entre migrantes venezolanos y organizaciones delictivas ha sido un tema de debate en Estados Unidos, con informes que indican que algunos integrantes del Tren de Aragua han ingresado al país en los últimos años. Sin embargo, muchos inmigrantes que han sido señalados como miembros de la banda han negado cualquier vínculo con la organización, argumentando que las acusaciones se basan en prejuicios o errores de identificación.

¿Cómo fue la estadía de José Daniel Simancas Rodríguez en Guantánamo?

Para José Daniel Simancas Rodríguez, su tiempo en Guantánamo fue una experiencia aterradora. En su testimonio, describió las dos semanas que pasó en el centro de detención como un infierno, donde sufrió aislamiento, hambre y falta de comunicación con el exterior.

Encadenado de pies y manos, fue trasladado sin previo aviso a la base militar, donde permaneció en condiciones extremas. Relató que la comida era insuficiente, las noches interminables y que el estrés emocional lo llevó a intentar suicidarse en múltiples ocasiones. Sin embargo, afirmó que incluso eso era imposible dentro del centro de detención: "Intenté matarme como seis o siete veces, aunque legalmente no puedes", expresó.

El trato recibido en la prisión militar lo marcó profundamente. Contó que los guardias lo consideraban un criminal peligroso y que, al estar completamente aislado, la única forma de comunicarse con otros detenidos era gritando desde las celdas. "Nos estábamos volviendo locos", aseguró.

Después de 15 días en la base naval, las autoridades estadounidenses decidieron su deportación inmediata. Sin un juicio ni una explicación detallada, fue subido a un avión y enviado de regreso a Venezuela, pasando por Honduras antes de llegar a su país de origen. Allí, finalmente pudo reencontrarse con su madre y sus cinco hijos, aunque ahora enfrenta el desafío de reconstruir su vida desde cero.