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Muy malas noticias para inmigrantes en Estados Unidos: la ley que Trump firmó para detener y deportar indocumentados

La Ley Laken Riley, promulgada por Donald Trump, refuerza la política migratoria en Estados Unidos al autorizar la detención de inmigrantes indocumentados acusados de ciertos delitos, incluso sin una condena previa.

Donald Trump firmó la Ley Laken Riley para endurecer la deportación de inmigrantes indocumentados. Foto: composición LR/AFP/El País
Donald Trump firmó la Ley Laken Riley para endurecer la deportación de inmigrantes indocumentados. Foto: composición LR/AFP/El País

La política migratoria en Estados Unidos ha cambiado drásticamente con la firma de la Ley Laken Riley por parte del presidente Donald Trump. Esta nueva iniciativa incrementa las acciones contra los inmigrantes indocumentados y también amplía el poder de las autoridades para detener y deportar a inmigrantes acusados de determinados delitos, incluso sin una condena previa.

La aprobación de la Ley Laken Riley ha generado gran preocupación entre las comunidades inmigrantes, ya que endurece las acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Asimismo, las autoridades locales ahora deberán entregar a los inmigrantes detenidos a las agencias federales, sin importar si el proceso judicial ha concluido.

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Con la aprobación de la Ley Laken Riley, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) tendrá mayor autoridad para detener a inmigrantes indocumentados. Foto: composición LR

Con la aprobación de la Ley Laken Riley, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) tendrá mayor autoridad para detener a inmigrantes indocumentados. Foto: composición LR

Donald Trump firmó la Ley Laken Riley para detener y deportar inmigrantes indocumentados en EE. UU.

La Ley Laken Riley es la primera gran legislación migratoria firmada por Donald Trump en su segundo mandato. El propósito de esta normativa es permitir la detención y deportación inmediata de inmigrantes acusados de delitos como robo, hurto, agresión a policías y crímenes violentos.

Esta normativa lleva el nombre de Laken Riley, una estudiante de enfermería de Georgia que fue asesinada por un inmigrante indocumentado. Su caso se transformó en un símbolo del endurecimiento de las políticas migratorias y desempeñó un papel crucial en la aprobación de la ley en la Cámara de Representantes, con 217 votos a favor y 46 en contra.

La política migratoria en Estados Unidos ha cambiado drásticamente con la firma de la Ley Laken Riley por parte del presidente Donald Trump. Foto: composición LR

La política migratoria en Estados Unidos ha cambiado drásticamente con la firma de la Ley Laken Riley por parte del presidente Donald Trump. Foto: composición LR

Ley Laken Riley: ¿qué inmigrantes pueden ser detenidos y deportados por el gobierno de Trump?

A diferencia de otras leyes migratorias, la normativa firmada por Donald Trump permite la detención de inmigrantes acusados de ciertos delitos, sin necesidad de esperar una condena formal. Esto implica que cualquier individuo arrestado bajo sospecha de delitos como robo, hurto o agresión podría ser entregado a las autoridades migratorias para su posible deportación. Algunos de los delitos que podrían resultar en la detención y posterior deportación de un inmigrante indocumentado incluyen:

  • Robo y hurto
  • Atraco y asalto a oficiales de policía
  • Crímenes violentos que causen lesiones graves o la muerte

Este cambio en la legislación representa un desafío para la comunidad inmigrante, ya que incluso quienes no hayan sido condenados podrían ser expulsados de Estados Unidos.

El nuevo rol del ICE tras aprobación de la Ley Laken Riley

Con la aprobación de la Ley Laken Riley, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) tendrá mayor autoridad para detener a inmigrantes indocumentados. Asimismo, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) asumirá la custodia de las personas arrestadas, sin importar si las autoridades locales desean entregarlas o no.

Esto significa que los estados y ciudades santuario que ofrecen protección a los inmigrantes podrían ver restringida su autonomía en este tipo de asuntos. A partir de ahora, las agencias federales podrán intervenir directamente en cualquier jurisdicción para arrestar y deportar a individuos acusados de cometer ciertos delitos.