Economista boliviano sobre escasez de combustible y aumento de precios tras crisis económica en su país: "No hay dinero, no hay recursos"
Bolivia enfrenta una grave escasez de combustibles, afectando al transporte, la industria y la agricultura, lo que provoca un aumento en los costos de bienes y servicios.
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Bolivia se encuentra actualmente en medio de una crisis de abastecimiento de combustibles, lo que ha generado preocupación en múltiples sectores, como el transporte, la industria y la agricultura. La creciente dependencia del país de las importaciones de gasolina y diésel se ha vuelto más evidente, especialmente ante los retrasos en la llegada de estos productos y las complicaciones en su distribución interna. Esta problemática ha llevado a una desaceleración de las actividades económicas y a un incremento en los precios de bienes y servicios, afectando de manera directa a la población.
A pesar de los intentos del gobierno por controlar la situación con medidas como la racionalización del combustible y operativos de control, la crisis persiste y las soluciones a largo plazo parecen insuficientes. La incertidumbre crece entre transportistas y productores, quienes advierten que, de no resolverse el problema pronto, el impacto podría extenderse a la seguridad alimentaria y la estabilidad social.
Economista boliviano explica por qué no hay gas en su país
El economista boliviano, Enrique Ayo, explica como el gobierno del vecino país ha defendido un modelo económico dentro del cual no se ha considerado factores importantes como el PIB (consumo + inversión + gasto de Gobierno + exportaciones e importaciones). Sin embargo, según Ayo, el gobierno solo se ha enfocado al consumo y la baja inversión en la exploración y explotación de la matriz del gas.
En tal sentido, luego que se agotara este recurso, el gobierno ha incrementado los gastos en crear empresas que no habrían funcionado. "Una vez que se agota todo esto (el gas) el gobierno ha empezado a incrementar los gastos en la creación de empresas que no vienen al caso, no funcionan en Bolivia. Hemos bajo las exportaciones y hemos incrementado las importaciones", sostuvo Ayo, para Latina Noticias.
"Toda es estructura ha hecho que, como no se tuvo la inversión en exploración, se empezó a captar o agarrar de las manos las reservas internacionales netas, a partir de la gestión 2015. Entonces no se generaban recursos, y se empezó a gastar estas reservas del Estado para mantener el tipo de cambio fijo", indicó.
Bolivia no tiene combustible y sube precio de alimentos, según experto
En tal sentido, Ayo comentó que "Al no existir más las reservas internacionales, no podemos comprar combustible. El problema es que, ahorita, no hay dinero ni los recursos para poder pagar al exterior, comprar el combustible que ingrese el diésel y la gasolina para el parque automotor y las industrias", comentó.
Hecho que refleja en la canasta familiar, los productos como el arroz están costando hasta 68% más de su precio habitual. Ayo, sostuvo que el arroz se está vendiendo en Bolivia a 610 bolivianos (moneda local), mientras que en Perú, se puede conseguir a 361 bolivianos. Por lo que, muchos importan este tipo de alimentos para venderlos a mayor cantidad en ese país. Perjudicando a miles de familias bolivianas e incentivando el contrabando en las fronteras entre ambos países.
Exministro boliviano compara al Perú con Suiza frente a crisis boliviana
Álvaro Ríos, exministro de Hidrocarburos de Bolivia, ha emitido una advertencia sobre la crítica situación que enfrenta su país, expresando su preocupación por la posibilidad de que el Perú se encuentre en una situación similar a la actual de Bolivia. La escasez de combustible y las protestas han desencadenado una crisis que no solo afecta la economía, sino que también tiene repercusiones a nivel regional, generando un impacto psicológico en toda la población. Es fundamental estar atentos a estas señales y tomar medidas preventivas para evitar que la situación se agrave y se extienda a otros países de la región.
"Yo quiero quejarme de que mis choferes duermen en las calles, seis, siete o cinco semanas ahí comen, ahí viven esperando por el combustible. Ese modelo, cuando veo al Perú, parece Suiza. Yo no quiero ver al Perú, así como está Bolivia, la gente durmiendo en las calles, la gente desesperada. No solamente afecta en la economía, sino que afecta psicológicamente, la gente no duerme por dormir en los surtidores, hay kilómetros de colas", indicó Ríos en Radio Exitosa.
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