China, Japón y Corea del Sur planean acelerar negociaciones para un "acuerdo de libre comercio trilateral" frente a los aranceles de Trump
Tras las medidas arancelarias impulsadas por el gobierno de Trump, Pekín, Tokio y Seúl buscan consolidar un acuerdo comercial que refuerce su integración económica y minimice riesgos geopolíticos.
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China, Japón y Corea del Sur acordaron el domingo 30 de marzo fortalecer su cooperación sobre un "tratado de libre comercio trilateral", una iniciativa largamente estancada que actualmente tiene importancia ante el giro proteccionista de Estados Unidos bajo la presidencia de Donald Trump. En una cumbre celebrada en Seúl, los ministros de Comercio de las tres principales economías asiáticas coincidieron en la necesidad de reforzar la cooperación económica regional y blindarse frente a posibles disrupciones en las cadenas de suministro globales.
Las tensiones comerciales se intensificaron tras el reciente anuncio de la Casa Blanca sobre nuevos aranceles que impactan directamente a productos tecnológicos y automotrices provenientes del este asiático. En este contexto, Pekín, Tokio y Seúl reconocen que la única forma de sostener su competitividad es mediante una integración más profunda. "Frente a los aranceles de Trump, debemos fortalecer nuestra unidad regional", afirmó Wang Wentao, ministro de Comercio de China.
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Acuerdo comercial entre China, Japón y Corea del Sur ante tensiones con EE. UU.
El proyecto de un acuerdo trilateral entre China, Japón y Corea del Sur se discute desde 2002, pero los avances fueron lentos debido a disputas históricas y diferencias en sus modelos económicos. Sin embargo, el actual clima internacional modificó las prioridades. La imposición de aranceles por parte de EE. UU., sumada al riesgo de desacoplamiento económico, impulsó a estos países a reconsiderar la necesidad de construir un bloque comercial sólido que les permita reducir su dependencia del mercado estadounidense.
En palabras del ministro japonés de Economía, Yasutoshi Nishimura: "La situación global exige una respuesta coordinada y pragmática. Un tratado trilateral no solo beneficiaría a nuestras economías, sino que enviaría un mensaje claro a Washington". La amenaza de que se repliquen medidas proteccionistas similares a las que Trump aplicó durante su primer mandato, conocidas como los aranceles de Trump, generó una sensación de urgencia que antes no existía.
Trump reaviva el proteccionismo y Asia redefine su estrategia comercial
El regreso de Trump al poder en 2025 reavivó las tensiones comerciales con Asia. Su enfoque nacionalista en política económica, centrado en "Estados Unidos primero", generó preocupación en los mercados globales. Las nuevas tarifas impuestas a productos como semiconductores y automóviles afectaron particularmente a Corea del Sur y Japón. Estas medidas, justificadas bajo el argumento de proteger la industria estadounidense, se perciben como una amenaza directa a los principios del libre comercio.
"Trump vuelve a apostar por el proteccionismo y eso nos obliga a redefinir nuestras estrategias comerciales", señaló Bang Moon-kyu, ministro surcoreano de Comercio. En este nuevo tablero geopolítico, el gigante asiático también vio una oportunidad para ejercer un liderazgo regional más visible. China, que ya lideró la creación del RCEP (Asociación Económica Integral Regional), busca ahora un pacto más estrecho con sus vecinos desarrollados.
Bloque comercial asiático desafiaría el dominio económico de EE. UU.
Un tratado de comercio trilateral entre China, Japón y Corea del Sur representaría una alianza de más del 20 % del PIB mundial. Tal bloque tendría el potencial de contrarrestar la influencia económica de EE. UU. y redefinir las reglas del comercio en Asia. Además, se consolidaría como un contrapeso frente a los acuerdos liderados por Washington, como el USMCA o las negociaciones con Europa.
Analistas internacionales advierten que esta coalición podría acelerar un proceso de desglobalización liderado por bloques regionales. "La era del multilateralismo puro ha terminado. Estamos entrando en una fase de regionalismos pragmáticos", explicó Alicia García Herrero, economista jefe para Asia-Pacífico de Natixis. En este escenario, la alianza entre Pekín, Tokio y Seúl marcaría una transformación profunda en la estructura del comercio global.