Mujer denuncia que perdió manos y piernas por negligencia médica tras un aborto en Francia: “Me masacraron”
Días después del procedimiento, la paciente sufrió una infección carnívora que le provocó shock séptico, lo que resultó en la amputación de sus extremidades. Ahora, Dray denuncia el caso en tribunales de Francia.
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Lo que debía ser un sencillo procedimiento médico se convirtió en una pesadilla para Priscilla Dray, quien en 2011 se sometió a un aborto en el hospital de Burdeos, Francia. Según su testimonio, los médicos ignoraron los signos de una sepsis grave y no le administraron antibióticos a tiempo, lo que provocó una infección hospitalaria devastadora.
Días después del procedimiento, su estado de salud se deterioró rápidamente debido a una bacteria carnívora, lo que la llevó a un shock séptico. Como consecuencia, los especialistas tomaron la decisión de amputarle ambas piernas, el antebrazo derecho y la mano izquierda para salvar su vida. La mujer ha denunciado error médico y ha llevado su caso a los tribunales.
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Un aborto que terminó en tragedia: el inicio del calvario de Priscilla Dray
El 22 de julio de 2011, Priscilla Dray ingresó en el hospital de Burdeos para una interrupción voluntaria del embarazo. Tras el procedimiento, su temperatura subió hasta 39,6°C, pero los médicos atribuyeron su fiebre a endometriosis y no consideraron necesario administrarle antibióticos.
Un día después, visitó a su médico en Cap Ferret, quien sospechó una sepsis grave y le entregó una carta para que presentara en el hospital. Sin embargo, al regresar a urgencias, el personal no tomó en cuenta el informe y tardaron cinco horas en suministrarle medicación vital. Para ese momento, su estado había empeorado y sus probabilidades de supervivencia eran de solo 5%.
El avance de la infección le provocó gangrena en las extremidades y, en agosto de 2011, los médicos decidieron amputarle sus manos y piernas. "Me masacraron", expresó Dray en el juicio contra el hospital y los médicos responsables. En su lucha por justicia, exige que errores médicos como este no vuelvan a ocurrir.
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