El iceberg A23a, el más grande del mundo, amenaza con impactar contra una isla en el Atlántico Sur: a solo 280 km de chocar
Desde su desprendimiento en 1986, el iceberg A23a fue monitoreado por científicos que advierten sobre el riesgo que representa para pingüinos, focas y aves marinas ante posibles cambios en su hábitat.
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Un enorme iceberg llamado A23a, desprendido de la Antártida en 1986, se encuentra a 280 km de chocar en la isla en el Atlántico Sur, generando gran preocupación entre científicos y autoridades. Con dimensiones de 150 kilómetros de largo y 30 kilómetros de ancho, su llegada podría causar un impacto significativo en el frágil ecosistema. Las especies que habitan como pingüinos, focas y aves marinas, enfrentan el riesgo de perder su hábitat debido a posibles alteraciones en el entorno natural.
Esta amenaza impulsó a la comunidad científica a monitorear su trayectoria y preparar medidas de contingencia ante un posible impacto. Una colisión con la isla podría interrumpir las rutas de alimentación de las especies locales y afectar la biodiversidad de la región. La situación evidencia la necesidad de abordar con urgencia los efectos del calentamiento global, que incrementa la frecuencia de fenómenos de este tipo. Autoridades y expertos trabajan en conjunto para mitigar los daños y proteger los ecosistema.
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¿Cuáles son las características del iceberg A23a?
El iceberg A23a es uno de los más grandes que se registró en la historia reciente. Su tamaño y masa lo convierten en un fenómeno natural impresionante, pero también en un peligro potencial. A medida que se desplaza, puede liberar grandes cantidades de agua dulce en el océano, lo que podría afectar la salinidad y la temperatura del agua en la región, alterando así el ecosistema marino.
- Tamaño: extensión de 3.500 km², equivalente al doble de Londres.
- Origen: se desprendió de la plataforma Filchner-Ronne en 1986.
- Grosor y Peso: tiene 400 metros de grosor y pesa 1 billón de toneladas.
- Movimiento: estuvo atrapado por 30 años; comenzó a moverse en diciembre de 2024 hacia la isla de Georgia del Sur.
- Impacto en la fauna: podría bloquear acceso a alimento de pingüinos y focas, afectando su supervivencia.
- Fragmentación: en aguas cálidas, se fragmentará y derretirá, liberando nutrientes al océano.
- Seguimiento científico: su trayectoria se monitorea por imágenes satelitales.
¿El ecosistema se afectaría por el impacto del iceberg A23a?
La fauna de Georgia del Sur es única y diversa, con especies que dependen de un ecosistema equilibrado para sobrevivir. La llegada del iceberg A23a podría interrumpir las rutas migratorias de los pingüinos y afectar la disponibilidad de alimento para las focas y aves marinas. Además, el impacto físico del iceberg podría causar daños a las colonias de estas especies, lo que podría tener un efecto en cadena en toda la cadena alimentaria local.
Si el iceberg queda cerca de la isla de Georgia del Sur, podría impedir que las especies marinas no se alimenten del mar. Esto podría generar serios problemas de supervivencia, particularmente durante la temporada de cría, ya que necesitan cubrir largas distancias para obtener alimento.
¿Cuáles son las estrategias para mitigar el posible impacto del iceberg A23a?
Las autoridades y científicos están trabajando en conjunto para monitorear la trayectoria del iceberg A23a. Se están utilizando tecnologías avanzadas, como satélites y drones, para rastrear su movimiento y predecir su posible impacto en la isla. Además, se están desarrollando planes de contingencia para proteger a la fauna local en caso de que el iceberg se acerque demasiado a la costa.
La situación del iceberg A23a es un recordatorio de los efectos del cambio climático y la necesidad de tomar medidas para proteger nuestros ecosistemas. La comunidad científica continúa investigando y buscando soluciones para mitigar el impacto de estos fenómenos naturales en la vida silvestre y el medio ambiente.