Este es el producto de limpieza del hogar que libera millones de microplásticos en cada uso diario, según estudio
El informe advirtió sobre los efectos perjudiciales en la salud humana, ya que los microplásticos pueden ingresar al organismo, causando inflamación y aumentando el riesgo de enfermedades crónicas.
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Las esponjas de melamina, comúnmente empleadas para la limpieza de utensilios de cocina, generan la liberación de millones de microplásticos con cada uso, según un estudio publicado en Environmental Science & Technology. El informe subraya que estas esponjas representan una fuente significativa de contaminación por microplásticos. Además, los investigadores alertan sobre los posibles efectos negativos de su empleo, tanto para la salud humana como para el medio ambiente.
Los investigadores descubrieron que las esponjas de melamina, al frotarse para limpiar la suciedad, liberan partículas de microplásticos que resultan tóxicas para el organismo. Estas partículas no solo se dispersan en el agua, sino que también pueden ser ingeridas al entrar en contacto con los alimentos. Además, los microplásticos pueden permanecer en el cuerpo humano durante largos períodos, acumulándose y ocasionando diversos problemas de salud.

Las esponjas de melamina liberan microplásticos al frotarse con los utensilios de cocina.

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¿Qué enfermedades pueden causar los microplásticos?
La entrada de microplásticos al cuerpo humano, ya sea por inhalación o ingestión, puede provocar diversos problemas de salud. Los síntomas más frecuentes incluyen inflamación, estrés oxidativo, genotoxicidad, necrosis y apoptosis. Expertos advierten que estas partículas plásticas pueden permanecer en el organismo durante mucho tiempo, lo que eleva el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como el cáncer y trastornos cardiovasculares.

Los microplásticos son pequeñas partículas de plástico que miden menos de 5 milímetros. Foto: Istock
Algunos aditivos plásticos, como el bisfenol A y los ftalatos, tienen la capacidad de alterar el sistema hormonal, lo que puede impactar el desarrollo y funcionamiento de órganos y sistemas. Esto incrementa el riesgo de desarrollar enfermedades como obesidad, diabetes y problemas reproductivos.

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¿Cómo llegan los microplásticos a nuestro organismo?
Los microplásticos pueden ingresar al cuerpo humano de diversas maneras. La ingestión de mariscos y pescados, que filtran grandes cantidades de agua que contienen estas partículas, es una de las formas más comunes. También pueden ser ingeridos a través de la sal marina, agua embotellada y del grifo, o alimentos procesados contaminados durante su producción o empaquetado.
Los microplásticos, presentes en productos de uso cotidiano como pastas dentales, exfoliantes, utensilios y envases de plástico, representan una fuente importante de contaminación. Además, estas partículas pueden ser inhaladas tanto a través del aire exterior como del polvo doméstico.
¿Cómo se originan los microplásticos?
Los microplásticos se forman a partir de la degradación de plásticos más grandes, así como de la liberación intencional de partículas diminutas en productos como cosméticos y textiles.
A modo de resumen, se puede decir que tienen un tamaño inferior incluso de micras. Esto se debe a que pueden provenir de diversas fuentes, incluyendo la fragmentación de desechos plásticos, la abrasión de neumáticos y la descomposición de fibras sintéticas. Estas diminutas partículas, debido a su tamaño, pueden penetrar en ecosistemas sensibles, afectando la flora y fauna, y llegar incluso a los alimentos y el agua que consumimos.
Estudios han demostrado que los micro y nanoplásticos ya están presentes en el organismo humano, donde pueden causar daños potenciales al acumularse en órganos o interactuar con sistemas biológicos. Este fenómeno subraya la necesidad de implementar medidas urgentes para reducir la generación de plásticos, mejorar su gestión y promover alternativas más sostenibles en nuestra vida cotidiana.