Fiesta de las Cruces en Puno: devoción y milagros con más de 70 años de tradición
Festividad se conmemora el 3 de mayo en la provincia de Huancané. Celebración está declarada como Patrimonio Cultural de la Nación desde el 2015 y congrega a fieles y sikuris.
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La festividad de la Santísima Cruz del 3 de mayo, celebrada en la provincia de Huancané, Puno, es una de las manifestaciones culturales y religiosas más importantes del Perú. Con un profundo significado espiritual y cultural, la celebración declarada Patrimonio Cultural de la Nación en el 2015, refleja la conexión entre las tradiciones cristianas y andinas, preservando su fervor a través de los años.
En el marco de esta festividad, se realizó una actividad de lanzamiento que incluyó música tradicional, platos típicos y danzas llenas de color. Durante la celebración, se expusieron los mantos antiguos que visten las 8 cruces, símbolos del sacrificio de Cristo por la humanidad.

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Cada uno de estos mantos, con más de 70 años de antigüedad, es un testimonio del compromiso y la fe de los alferados, quienes asumen la responsabilidad de renovarlos anualmente como acto de devoción.
“El primer manto que colocamos a la Santísima Cruz del primer bosque fue en 1950. La tradición dicta que cada año se renueve con los nuevos alferados. Además, desde antaño, salimos de nuestras casas para escenificar la subida al cerro con las cruces, acompañados por músicas tradicionales como sikuris, y al día siguiente colocamos el nuevo manto”, recordó el alferado Yerson Armando Mamani Tito.
Huancané, capital del sikuri
Huancané, conocida como la capital del sikuri, se destaca por su profunda conexión con este género musical. Según el músico Armando Mamani Huanca, el sikuri se toca en Huancané desde 1980, y él, junto con toda su familia, ha dedicado su vida a esta tradición.
Desde los 12 años, Armando ha interpretado la caña de los sikuris, y su pasión por la música ha trascendido generaciones. En las escuelas y colegios de Huancané, el sikuri se convirtió más que una asignatura, asegurando que esta tradición perdure en el tiempo.
Asimismo, durante el lanzamiento de la festividad, las agrupaciones autóctonas, como los Puli Pulis y Chirihuanos, complementaron la experiencia con sus propias danzas tradicionales.
Un milagro ancestral
La historia oral de esta festividad narra que su origen se remonta al hallazgo milagroso de una cruz enterrada cerca del cerro Poccopaca, un espacio considerado sagrado desde épocas prehispánicas. Este descubrimiento impulsó la creación de un grupo encargado de la custodia y el mantenimiento de las cruces: los alferados, quienes asumen con devoción la organización de esta celebración.
Fe y milagros que transforman vidas
Yerson Armando Mamani Tito, alferado de la cruz del primer bosque, compartió su experiencia personal sobre los milagros atribuidos a estas cruces. "Son muchos años que lo he esperado. Yo tengo mucha fe. Le pedí llorando muchas cosas y me las ha cumplido. Mi mayor deseo fue tener a mi hijo. Tras años intentándolo y rezar a la Santísima Cruz, mi esposa y yo logramos concebir y hoy mi hijo tiene dos años", narró emocionado.
Historias como la de Yerson son prueba del impacto espiritual de esta festividad, que cada año atrae a miles de devotos de diferentes lugares. El alcalde provincial de Huancané Valerio Tapia confirmó que se espera la llegada de más de 5.000 visitantes durante las celebraciones, las cuales se extienden del 25 de abril al 5 de mayo, impulsando el desarrollo económico y cultural de la región.