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Sociedad

Así fue la emotiva llegada a tierra del pescador peruano perdido en el mar por 95 días: "No quería morir"

"He comido pájaros, tortugas, de todo para vivir", expresó el hombre quien llegó a tierra piurana, Paita, durante la medianoche de este sábado 15 de marzo.

Pescador se reencontró con su hermano tras meses varados en el mar de Ecuador. Foto: composición LR/Maribel Mendo/La República
Pescador se reencontró con su hermano tras meses varados en el mar de Ecuador. Foto: composición LR/Maribel Mendo/La República

Después de 95 días a la deriva, Máximo Napa Castro, un pescador peruano de más de 50 años, finalmente pisó tierra firme en Paita, en la región de Piura. Su historia de resistencia y fe ha conmovido al país, luego de sobrevivir en altamar sin provisiones, alimentándose de aves, peces y hasta cucarachas, además de recoger agua de lluvia para mantenerse con vida.

El pescador, quien había zarpado el pasado 6 de diciembre desde la zona de Pisco para dedicarse a la pesca de hueveras, perdió comunicación con su familia por más de tres meses. Sin noticias sobre su paradero, sus seres queridos temían lo peor, hasta que el 11 de marzo recibieron una llamada desde un número ecuatoriano que les devolvió la esperanza: Máximo estaba vivo.

Pescador partió desde Marcona y perdió contacto con su familia. Foto: Maribel Mendo/La República

Pescador partió desde Marcona y perdió contacto con su familia. Foto: Maribel Mendo/La República

Llega a tierra tras 95 días en altamar

Su llegada a la Estación Naval de Paita estuvo marcada por un abrazo profundo con su hermano Pedro, a quien le contó lo difícil que fue mantenerse con vida en altamar. Con la voz entrecortada y emocionado, Máximo confesó:

"Muchas gracias, Dios. Cuánto he sufrido, he estado sin comer, sin agua. He comido pájaros, tortugas para vivir. No quería perder a mi familia. Me han dado otra oportunidad. Yo no quería morir, he llegado a comer cucarachas. Tengo a mi madre viva y a mi nieta que tiene dos meses. A eso me aferré. No tenía agua, con la lluvia llegué a vivir", expresó Napa Castro en sus primeras declaraciones tras su rescate.

El pescador detalló que partió con provisiones para 60 días, pero al quedarse sin alimentos tuvo que racionar lo poco que tenía. Cuando finalmente no le quedó nada, comenzó a cazar aves marinas y, en casos extremos, a consumir insectos.

Explicó que intentó regresar encendiendo el motor de su embarcación, pero este dejó de funcionar, lo que lo llevó a desviarse hasta aguas internacionales, donde finalmente fue encontrado por una embarcación ecuatoriana. "Ya yo tenía siete sacos de huevera, quería prender mi motor para irme, pero no podía".

Estado de salud empeoró, pues don Máximo sufre de diabetes. Foto: Maribel Mendo/La República

Estado de salud empeoró, pues don Máximo sufre de diabetes. Foto: Maribel Mendo/La República

Su estado de salud y el reencuentro familiar

Actualmente, Máximo Napa ya se encuentra fuera del Hospital Nuestra Señora de las Mercedes de Paita, en donde recibió atención médica debido a su estado de deshidratación y complicaciones relacionadas con la diabetes que padece. Según sus familiares, será trasladado en las próximas horas a Piura y luego a Lima, desde donde viajará a Pisco para reencontrarse con su madre y conocer a su nieta, a quien aún no ha visto en persona.

"De nuevo a la vida, Dios me ha dado una oportunidad más, estoy contento. Acabo de salir del hospital, estaba bien deshidratado, pero ya me estoy reponiendo. Quiero llegar a Pisco a ver a mi madre, a mis hijos", señaló a su salida del nosocomio esta mañana de sábado 15 de marzo.