Sociedad

Municipalidad de Arequipa denunciaría a colectivos feministas por ingresar a Plaza de Armas a marchar por el Día de la Mujer

Recinto estaba cerrado y vetado a peatones por todo el fin de semana para evitar desmanes por carnavales. Marcha del 8M coincidió con prohibición.

Mujeres intentaron ingresar a la Plaza de Armas para culminar la marcha del 8M. Créditos: Wilder Pari / La República
Mujeres intentaron ingresar a la Plaza de Armas para culminar la marcha del 8M. Créditos: Wilder Pari / La República

La Municipalidad Provincial de Arequipa (MPA) no descartó interponer denuncias penales contra representantes de los colectivos feministas, luego que la marcha del 8M o Día de la Mujer ingresó por la fuerza a la Plaza de Armas. Esto, a pesar que el espacio estaba cerrado desde el viernes para evitar actos vandálicos por carnavales.

Vale recordar que, por disposición municipal, el acceso a la Plaza de Armas de Arequipa se cerró desde el mediodía del viernes 7 de marzo hasta la noche del domingo 9 de marzo. Ello en respuesta a los excesos de celebraciones de carnavales del pasado domingo, donde jóvenes se subieron a la fuente (Tuturutu).

El veto edil coincidió con la marcha del 8M, desarrollado la tarde del sábado y que usualmente culmina en la plaza. Sin embargo, al ver el ingreso restringido por las vallas municipales, las manifestantes consideraron que era una limitación a la libertad de expresión y tránsito. Varias empujaron las vallas y a los serenos en la zona para ingresar.

"Si bien es cierto no hubo afectación al patrimonio cultural, se ha desobedecido lo dispuesto por la autoridad edil. En consecuencia, es procedente interponer las denuncias en contra de los responsables", señala una parte de su comunicado de la MPA.

Reacciones divididas

Vale mencionar que el cierre de la plaza generó opiniones contrarias, desde los operadores turísticos que señalaron que se afectaba a los visitantes. Pero, por otro lado, hubo ciudadanos que respaldaron la medida en salvaguarda del patrimonio.

Mientras que la incursión de los colectivos feministas también despertó reacciones divididas. Por un lado, quienes apoyan la predominancia de la libertad de expresión en un espacio cívico como la plaza. Por otro, quienes sostienen que las normas deben cumplirse. Estos también cuestionaron que las manifestantes empujaron a los serenos, inclusive a una efectiva.