Esta es la trágica historia de Gabriel Cruz, niño de 8 años que desapareció y encontraron su cuerpo en el auto de su madrastra
Gabriel Cruz desapareció en Almería, España, tras salir de casa de su abuela. Doce días después, la policía halló su cuerpo en el baúl del auto de su madrastra, Ana Julia Quezada.
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El caso de Gabriel Cruz estremeció a toda España en 2018. El niño desaparecido, de apenas ocho años, salió a visitar a sus primos en la localidad de Las Hortichuelas, en Níjar, y nunca llegó a destino. Lo que comenzó como una búsqueda desesperada movilizó a medios, autoridades y ciudadanos, hasta que la verdad salió a la luz: el pequeño había sido asesinado por su madrastra.
Durante los doce días que duró la investigación, su familia mantuvo la esperanza de encontrarlo con vida. Sin embargo, el hallazgo de su cuerpo en el vehículo de Ana Julia Quezada, pareja del padre del menor, reveló una trama que combinaba engaños, manipulación y un crimen premeditado que conmocionó al país.
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Gabriel Cruz Ramírez nació el 16 de junio de 2009 en Níjar, provincia de Almería. Amante del mar, soñaba con ser biólogo marino. Por ese amor al océano, sus familiares lo apodaban con cariño “el pescaíto”. La tarde del 27 de febrero de 2018, salió de casa de su abuela paterna, a unos 100 metros de la vivienda de sus primos. Era una caminata breve, recta, sin tráfico ni riesgos visibles.
Alrededor de las 18:00, al ver que Gabriel no regresaba a merendar, su abuela fue a buscarlo. Descubrió que el menor nunca llegó a casa de sus primos. La familia presentó la denuncia cinco horas después. Durante la investigación, no se hallaron registros en cámaras de seguridad, lo que complicó las labores policiales.
Mientras los padres del niño desaparecido, Patricia Ramírez y Ángel Cruz, hacían llamados públicos, Ana Julia Quezada participaba activamente en las búsquedas y ruedas de prensa, ocultando que era la autora del crimen.

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Un hallazgo sospechoso y una pista falsa
A una semana de la desaparición, Quezada sugirió buscar en un área boscosa ubicada a cuatro kilómetros del lugar. En esa zona encontró una remera blanca que pertenecía a Gabriel. El hallazgo levantó sospechas: la prenda estaba seca, a pesar de las lluvias recientes. La policía decidió colocar micrófonos en su auto.
Doce días después del hecho, el 11 de marzo de 2018, los agentes detuvieron a Quezada en Vícar, a 73 kilómetros de Las Hortichuelas. En el maletero del vehículo encontraron el cuerpo del menor envuelto en una manta. La autopsia determinó que murió por estrangulamiento el mismo día de su desaparición.
Durante el juicio, se reveló que Ana Julia Quezada había escondido inicialmente el cadáver bajo unos tablones en su casa, luego lo desenterró y transportó con la intención de desviar la atención de las autoridades.

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Un juicio histórico y una condena sin precedentes en España
Ana Julia Quezada, nacida en República Dominicana, se había mudado a España en 1995. El caso de Gabriel no fue el único episodio trágico en su historial. En 1996, su hija de cuatro años murió al caer desde un séptimo piso en Burgos. Aunque entonces se cerró como “accidente”, tras el crimen del niño desaparecido se reabrió el caso.
En el juicio por el asesinato de Gabriel Cruz, la fiscalía demostró que la autora actuó por celos y de forma premeditada. Quezada había manipulado la situación para aparentar que colaboraba, cuando en realidad encubría el crimen. Finalmente, en septiembre de 2019, fue condenada a prisión permanente revisable, la pena más severa del sistema español. Se convirtió en la primera mujer en recibir esta condena en España.
Según el tribunal, Ana Julia engañó al niño al decirle que lo acompañaría a casa de sus primos. Luego lo asesinó y ocultó el cuerpo, mientras fingía colaborar con la búsqueda. Estará en prisión, como mínimo, hasta 2044, cuando su condena podrá ser revisada.