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Casa Blanca niega filtración de plan de guerra en chat con periodista de The Atlantic

La Casa Blanca rechazó las acusaciones del periodista Jeffrey Goldberg sobre una filtración de planes militares en Yemen. Pese a las evidencias, asegura que no se compartió información clasificada y que la inclusión del reportero en el chat fue un error.

La Casa Blanca ha negado que Hegseth haya filtrado información por error en chat grupal.  Foto: AFP
La Casa Blanca ha negado que Hegseth haya filtrado información por error en chat grupal. Foto: AFP

Donald Trump criticó las afirmaciones sobre una supuesta filtración de información militar, mientras la Casa Blanca negó rotundamente que se hayan compartido detalles sobre planes de guerra en Yemen. La controversia surgió tras la publicación de un artículo del director editorial de The Atlantic, Jeffrey Goldberg, quien afirmó haber sido agregado accidentalmente a un grupo privado de mensajería donde presuntamente se discutían operaciones militares sensibles. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, desestimó la acusación, calificando el informe como “sensacionalista” y asegurando que no se divulgó información clasificada.

¿Qué dijo la Casa Blanca sobre Goldberg?

La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, desestimó por completo la versión de Jeffrey Goldberg y calificó su nota como un “ejercicio de sensacionalismo”. A través de su cuenta oficial en X, aseguró que en la conversación de Signal “no se discutieron planes de guerra” ni se compartieron materiales clasificados. Añadió que el asesor jurídico del Ejecutivo ofreció directrices claras sobre el uso de plataformas cifradas para garantizar comunicaciones seguras entre los funcionarios del presidente Trump.

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Pete Hegseth, secretario de Defensa y uno de los miembros activos del grupo de mensajería, según reportan medios estadounidenses, también negó la veracidad del relato de Goldberg. El funcionario lo describió como “engañoso y altamente desacreditado”, y señaló que el periodista habría intentado manipular un hecho menor para convertirlo en un escándalo político. Sin embargo, el Consejo de Seguridad Nacional confirmó posteriormente que el número de Goldberg sí fue agregado al grupo, aunque de manera “involuntaria”.

Asimismo, Michael Waltz, asesor de seguridad nacional, reconoció públicamente que fue él quien creó el chat en Signal y asumió la responsabilidad por el error. "Asumo toda la responsabilidad. Yo creé el grupo; mi trabajo es asegurarme de que todo esté coordinado", declaró a la prensa. Aunque negó conocer a Goldberg, admitió que su número fue incluido por accidente. La Casa Blanca reiteró que ningún protocolo de seguridad fue violado y que la información intercambiada en ese canal cumplía con las normas legales de comunicación gubernamental.

Trump restó importancia a la filtración de planes de guerra

El presidente Donald Trump respondió con dureza al artículo y al periodista. En una llamada telefónica con la cadena NBC News, el mandatario consideró que la situación no representa un problema real. “Es el único fallo en dos meses, y no fue grave”, afirmó. También sostuvo que su asesor Waltz “ha aprendido la lección” y que “probablemente se abstendrá de usar Signal por un tiempo”.

Durante una entrevista nocturna en Fox News, Waltz volvió a expresar su arrepentimiento y dijo que su prioridad era garantizar la coordinación entre los altos mandos. Trump, lejos de reprenderlo, lo defendió públicamente, calificándolo como “un hombre bueno” que “hace lo mejor que puede”. Además, restó importancia al artículo publicado por The Atlantic, diciendo que “a nadie le importa un comino” esa historia.

Steven Cheung, director de comunicaciones de la Casa Blanca, fue aún más enfático al acusar a “las fuerzas anti-Trump” de intentar convertir un simple error en una supuesta amenaza a la seguridad nacional. Desde su perspectiva, el escándalo forma parte de una campaña mediática para desviar la atención del éxito de los recientes bombardeos en Yemen.