La inquietante mancha oscura en el desierto del Sahara que desconcierta vista desde el espacio
Un amplio terreno de lava solidificada mezclada con arena dorada expone los misterios de un antiguo y colosal campo volcánico extinto, cuya magnitud es perceptible incluso desde el espacio.
- Presidente de Ecuador, Daniel Noboa, es dueño de empresa socia de exportadora vinculada al narcotráfico
- ¿Qué día son las Elecciones en Ecuador 2025?: Daniel Noboa y Luisa Gonzáles en la carrera presidencial

En el corazón del desierto del Sahara, una extensa mancha oscura con destellos dorados ha llamado la atención de los satélites. Se trata de Haruj, un campo volcánico extinto cuya imagen ha sido capturada a través de un mosaico satelital construido a lo largo de tres años. Esta representación visual no solo resulta impactante, sino que también ofrece una valiosa perspectiva sobre la historia geológica de la Tierra.
Con una superficie de aproximadamente 44.000 kilómetros cuadrados, Haruj se posiciona como una de las mayores regiones volcánicas del continente africano. Su formación sigue siendo un enigma, ya que, a diferencia de otros campos volcánicos situados en los bordes de las placas tectónicas, su magma emergió directamente desde el manto terrestre. Como resultado, el paisaje que dejó es tan hostil como asombroso: un vasto terreno de lava solidificada en tonos oscuros que se entremezclan con reflejos dorados de arena atrapada en sus cavidades, la cual brilla bajo la luz del sol.
VIDEO MÁS VISTO
Rescatan a un perro tras caer 30 metros en el Monumento Nacional de Colorado
¿En dónde se ubica el centro volcánico Haruj?
Ubicado en el centro de Libia, el campo volcánico Haruj alberga cerca de 150 volcanes extintos, que varían desde pequeños conos hasta majestuosos volcanes en escudo. Según el Programa de Vulcanismo Global del Museo Nacional de Historia Natural del Smithsonian, algunas de estas formaciones se remontan a hace 6 millones de años, mientras que otras, más recientes, surgieron hace apenas unos miles de años.
Aunque desde una vista aérea puede parecer una superficie lisa y uniforme, su relieve es mucho más complejo. Diversas erupciones a lo largo del tiempo han superpuesto capas de roca volcánica, formando estructuras elevadas con respiraderos y conos que superan los 100 metros de altura. El punto más alto del campo se eleva hasta los 1.200 metros sobre el nivel del mar, convirtiéndolo en una imponente formación que se destaca en el árido paisaje del Sahara.

PUEDES VER: Geólogos descubren que el calor del Sol puede provocar terremotos en la Tierra, según estudio

El campo volcánico Haruj alberga cerca de 150 volcanes extintos, que varían desde pequeños conos hasta majestuosos volcanes. Foto: difusión
¿Cómo fue elaborada la mancha salpicada de destellos dorados?
Esta impresionante imagen satelital fue creada a través de un programa especializado que analiza cientos de fotografías, seleccionando los 'píxeles óptimos' para generar una composición libre de interferencias como nubes o tormentas de polvo, según el Observatorio de la Tierra de la NASA. Gracias a este método, se destacan con mayor claridad las zonas donde la arena dorada se acumula en las grietas de la lava, revelando detalles que suelen pasar desapercibidos en otras capturas satelitales.
El contraste entre la lava solidificada de color negro y los reflejos brillantes de la arena genera un efecto visual impactante que ha fascinado tanto a científicos como a observadores. Estas tonalidades doradas no solo aportan un aspecto casi irreal al paisaje, sino que también narran la historia de cómo los procesos naturales han modelado esta región a lo largo de milenios.

PUEDES VER: Geólogos descubren que las montañas son la fuente clave que produciría energía limpia a gran escala
El Haruj, un misterio ecológico
A diferencia de la mayoría de los campos volcánicos, que se originan en zonas donde la corteza terrestre presenta fracturas y debilidades, Haruj se formó en un lugar alejado de cualquier falla tectónica identificada. Su existencia es atribuida por los expertos a la presencia de un penacho del manto, una columna de roca fundida que emergió desde las profundidades del planeta.
Este mecanismo es similar al que ocurre en el volcán Kilauea, en Hawái, donde un flujo constante y relativamente lento de magma ha ido moldeando el paisaje a lo largo del tiempo. En el caso de Haruj, esta actividad volcánica prolongada y sin una conexión directa con los límites de las placas tectónicas sugiere que su formación estuvo impulsada por procesos internos del manto terrestre.
¡Sigue a La República en WhatsApp! Únete a nuestro canal desde tu celular y recibe las noticias más importantes de Perú y el mundo en tiempo real.