Ciencia

Descubren estructuras del tamaño de un continente cerca al núcleo de la Tierra que desequilibran nuestro campo magnético

Científicos de Cardiff y Oxford identificaron anomalías en el manto terrestre que afectan la magnetosfera. Su diferencia de composición podría alterar el campo magnético global.

Las estructuras minerales del tamaño de un continente cerca el núcleo externo de la Tierra provocarían inestabilidad en el campo magnético. Foto: IStock
Las estructuras minerales del tamaño de un continente cerca el núcleo externo de la Tierra provocarían inestabilidad en el campo magnético. Foto: IStock

Desde la década de 1980, los geofísicos han identificado dos gigantescas formaciones bajo la superficie terrestre, conocidas como estructuras de baja velocidad, ubicadas bajo el Pacífico y África. Estas masas de material, de miles de kilómetros de ancho y hasta 900 kilómetros de altura, podrían desequilibrar el campo magnético de la Tierra.

Un estudio reciente liderado por James Panton, de la Universidad de Cardiff, reveló que estas estructuras no son idénticas, como se creía. La diferencia en su composición afecta la convección del manto y la disipación de calor en el núcleo terrestre, un factor crucial para la estabilidad del campo magnético que protege la vida en el planeta.

¿Cómo impactan estas estructuras en el campo magnético terrestre?

Las provincias de baja velocidad alteran el flujo de calor que emana del núcleo terrestre, influyendo en los movimientos de convección del manto. Este proceso es esencial para generar y mantener la magnetosfera, el escudo que resguarda a la Tierra de la radiación cósmica.

 Los procesos propuestos que sustentaron las anomalías del manto del Pacífico y África durante los últimos 300 millones de años. Foto: Scientific Reports

Los procesos propuestos que sustentaron las anomalías del manto del Pacífico y África durante los últimos 300 millones de años. Foto: Scientific Reports

De acuerdo con los modelos desarrollados por el equipo de Panton, la estructura bajo el Pacífico contiene hasta un 50% más de corteza oceánica reciclada que la africana, lo que genera diferencias en su densidad y composición. Estas variaciones pueden causar una distribución desigual del calor desde el núcleo y afectar la estabilidad del campo magnético global.

Datos sísmicos sugieren que estos continentes sumergidos podrían cubrir hasta el 30% de la interfaz entre el núcleo y el manto, ralentizando la velocidad de las ondas sísmicas y modificando la geodinámica planetaria.

El debilitamiento del campo magnético cerca de África

Investigaciones previas han relacionado la estructura de baja velocidad bajo África con un fenómeno alarmante: el debilitamiento del campo magnético en esa región. La denominada Anomalía del Atlántico Sur muestra una reducción en la intensidad del campo, lo que podría exponer a los satélites y sistemas de comunicación a niveles peligrosos de radiación.

 El campo magnético de la Tierra nos protege de la mayor parte de las partículas solares dañinas. Foto: IStock

El campo magnético de la Tierra nos protege de la mayor parte de las partículas solares dañinas. Foto: IStock

Paula Koelemeijer, sismóloga de la Universidad de Oxford, explicó que, a diferencia de la estructura del Pacífico, la africana tiene una composición más homogénea y menos densa debido a su menor renovación de corteza oceánica. Si la tendencia continúa, la debilitación del campo magnético en esta región podría incrementar las tormentas geomagnéticas, afectando infraestructuras tecnológicas y aumentando la exposición de la Tierra a partículas solares.

El papel del calor del núcleo en la estabilidad del campo magnético

El equilibrio térmico en el núcleo terrestre es fundamental para el mantenimiento de la magnetosfera. Cuando la disipación de calor ocurre de manera desigual, los flujos de convección se alteran y afecta la generación del campo magnético.

Las diferencias de composición entre las provincias de baja velocidad sugieren que la estructura del Pacífico actúa como un aislante térmico más eficaz que la africana. Esto podría provocar un flujo asimétrico de calor desde el núcleo, contribuyendo a la inestabilidad magnética.