Estados Unidos responde a Corea del Norte tras las recientes pruebas de armas de Kim Jong-un: envió a Corea del Sur portaaviones nuclear
Las tensiones en la península de Corea aumentan tras las pruebas de un misil de crucero "estratégico" lanzado por Corea del Norte, con una respuesta de EE. UU. que incluye el despliegue del portaaviones USS Carl Vinson en Busan.
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Las tensiones en la península de Corea siguen aumentando tras las recientes pruebas de misiles por parte de Corea del Norte, liderada por Kim Jong-un. El régimen norcoreano demostró su capacidad de contraataque con misiles de crucero, lo que generó una respuesta inmediata de EE. UU. y sus aliados. En una demostración de fuerza, el portaaviones nuclear USS Carl Vinson llegó al puerto surcoreano de Busan, acompañado de su grupo de ataque, para reafirmar el compromiso de Washington con su aliado, Corea del Sur.
Esta maniobra militar busca demostrar la sólida alianza entre ambos países frente a las crecientes amenazas nucleares de Pyongyang. Además, el despliegue se produce en un contexto de creciente desconfianza entre EE. UU. y Corea del Norte. Kim Jong-un, tras supervisar las pruebas de misiles, reafirmó que una "poderosa capacidad de ataque" es la mejor estrategia de defensa del país. Frente a esta postura, Washington incrementó sus esfuerzos por mantener la estabilidad en la región mediante ejercicios militares conjuntos con Seúl.
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¿Qué implica la llegada del USS Carl Vinson a Corea del Sur?
Según la Armada surcoreana, este despliegue tiene como objetivo fortalecer la interoperabilidad entre las fuerzas militares de ambos países y garantizar la solidez de su alianza frente a las amenazas de Corea del Norte. Se trata de una acción contundente que envía un mensaje claro a Pyongyang, mostrando que la colaboración entre Seúl y Washington es más firme que nunca. Como declaró un oficial de la Armada de Corea del Sur, "la presencia del portaaviones busca reforzar la capacidad de defensa de la región y prevenir cualquier acción provocativa de Corea del Norte".
Este despliegue no es casual, ya que es el primer portaaviones estadounidense en llegar a Corea del Sur desde junio, lo que resalta la creciente preocupación por las maniobras militares de Pyongyang. Además, el grupo de ataque del USS Carl Vinson incluye aeronaves avanzadas y buques escolta, lo que lo convierte en una poderosa herramienta para posibles operaciones militares en la región. Aunque Corea del Norte criticó repetidamente estos ejercicios, considerándolos como ensayos para una invasión, EE. UU. asegura que su intención es garantizar la estabilidad y disuadir cualquier intento de escalada. "Su presencia en la región forma parte de los ejercicios militares conjuntos que han sido criticados en reiteradas ocasiones por Corea del Norte", afirmó la Armada surcoreana.
¿Cómo respondió Corea del Norte a las maniobras militares conjuntas?
El régimen de Kim Jong-un considera estos ejercicios como una amenaza directa a su soberanía y seguridad nacional. La prueba de misiles de crucero realizada recientemente fue vista como una demostración de la capacidad de Corea del Norte para responder a cualquier provocación, con el objetivo de disuadir a Washington y Seúl de continuar con sus ejercicios militares. Según la agencia estatal norcoreana KCNA, "los misiles lanzados la semana pasada recorrieron 1.587 kilómetros en trayectorias ovales antes de impactar sus objetivos con precisión en menos de 8.000 segundos".
A pesar de las tensiones, algunos analistas sugieren que Kim Jong-un podría no estar interesado en un diálogo inmediato con EE. UU. debido a su creciente relación con Rusia. "La cooperación militar con Moscú, que incluye el suministro de armas y apoyo técnico, parece ser una prioridad mayor para Pyongyang en este momento", indicó un experto en relaciones internacionales. Sin embargo, las relaciones entre los dos países siguen siendo frágiles, y el acercamiento diplomático podría depender de cómo evolucione la situación con Rusia y la postura de EE. UU.
¿Qué perspectiva tiene Estados Unidos sobre la situación con Corea del Norte?
Desde que Donald Trump asumió nuevamente la presidencia de E. UU., expresó su interés en reactivar las conversaciones con Corea del Norte sobre su programa nuclear. Sin embargo, Pyongyang rechazó los intentos de diálogo, acusando a Washington de aumentar las "hostilidades". La postura de Corea del Norte sigue siendo desafiante, especialmente después de la fallida cumbre entre Kim Jong-un y Trump en 2019, donde no se alcanzaron acuerdos sobre el desarme nuclear.
Según un alto funcionario del gobierno de EE.UU., "las pruebas de misiles de Corea del Norte son una clara señal de que Pyongyang sigue avanzando en su programa nuclear, lo que obliga a Estados Unidos a mantener su postura firme en la región". Aunque las relaciones diplomáticas entre ambos países están estancadas, algunos expertos opinan que la situación podría cambiar si las alianzas estratégicas de Kim Jong-un con Rusia y China dejan de ser tan beneficiosas. Mientras tanto, EE. UU. y Corea del Sur continúan con sus ejercicios militares conjuntos, buscando mantener la estabilidad en la península y evitar una posible escalada de conflictos.