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Alianza Lima y Universitario de Deportes: a 30 años del 6 a 3

En 1995, se jugó un clásico que quedó en la memoria aliancista, aunque hay que precisar que la U terminó mejor ese año.

Imágenes como esta, se vieron seis veces en Matute. Ese clásico de 1995 se jugó con ambas hinchadas. Sergio Markarián era el entrenador crema. Archivo de La República.
Imágenes como esta, se vieron seis veces en Matute. Ese clásico de 1995 se jugó con ambas hinchadas. Sergio Markarián era el entrenador crema. Archivo de La República.

Este sábado 5 de abril, se jugará una edición más del clásico del fútbol peruano. La decepción por la participación de ambos cuadros en la actual Copa Libertadores y las inevitables prisas que espolean al mundo de hoy, nos distraen de algunos datos que deberíamos tener en consideración para el análisis, es decir para no olvidar.

Este 2025, varios eventos ligados al fútbol peruano están de aniversario y con número redondo. A saber, en el año 1995 se jugó un clásico que pasó a la historia por la goleada de Alianza Lima a su clásico rival Universitario de Deportes.

Pero recordemos el contexto. La memoria falla cuando esta se vuelve celebratoria.

En los años 90, la hegemonía por los campeonatos era disputada por Universitario de Deportes y Sporting Cristal. En ese escenario, el cuadro blanquiazul luchaba por quitarse el peso de una mochila pesada: desde 1978 no conseguía un campeonato nacional y, si ello no bastaba, el mundo íntimo no era ajeno a un dolor relativamente reciente: en 1987 había perdido a su primer equipo en un accidente áreo.

Quienes somos aliancistas y vivimos nuestra adolescencia en los años 90, sabemos bien lo que es no campeonar. Incluso ganar un clásico tenía el mágico poder de convertirse en un alivio pasajero, con mayor razón cuando la institución, pese a sus esfuerzos, no exhibía una línea profesional en su manejo, lo que generaba no pocas inconductas (que no eran exclusivas de los jugadores de Alianza Lima, por cierto) que muy bien ha registrado tanto el periodismo deportivo y el de espectáculos.

El serbio Iván Brzić era el entrenador blanquiazul. En 1992, había campeonado dirigiendo a la U y su paso a Alianza Lima no dejó de suscitar discusión por precisamente su pasado crema.

Iván Brzić fue resistido hasta el sábado 20 de mayo de 1995. Ese día se jugaba el clásico en un Matute lleno y con hinchas cremas en la tribuna norte. El árbitro era Fernando Chappell y el encuentro prometía más de un chispazo. Todos los condimentos estaban puestos, tanto los deportivos como los extradeportivos. A saber, el capitán crema, Roberto Martínez, estaba en la cresta de la fama y era uno de los más criticados por la hinchada. Fue Martínez quien precisamente anotó el primer gol del encuentro y lo celebró ante la hinchada aliancista que no lo soltaba. Luego vino el empate de tiro libre de Marquinho, después el gol de penal de Germán Carthy e, igualmente de penal, el primer tanto de Waldir Sáenz en clásicos.

La segunda etapa, fue una celebración de goles. Juan Jayo puso el tercero, Paulo Hinostroza el cuarto tras llevarse a Alessandro Morán (campeonó en la Copa Sudamericana 2003 con Cienciano), César Rosales el cuarto, Carthy hizo el tercero para los cremas y el segundo en su cuenta personal, y cerró la faena W. Sáenz (doblete, igualmente).

Alianza Lima rompió la maldición en 1997. A partir de entonces, la historia de su palmarés se escribió de otra forma. Pero ese clásico no solo queda para la estadística. Es un recuerdo imborrable, no por la goleada, sino por lo vivido, por la épica compartida (con la expulsión de Carranza y Frank Ruiz, quien perdió más fue la U). Así son los clásicos: son la metáfora de la épica de las emociones. Que lo del próximo sábado, sea un partidazo.

Datos:

● 1995. Iván Brzić dejó Alianza Lima por Real Oviedo de España a mitad de temporada. Alianza Lima llevaba 9 nueve puntos de ventaja.

● El vuelto. Con gol de Roberto Martínez, en diciembre de 1995, la U dejó fuera a AL de la Copa Libertadores de 1996.