EN VIVO clásico Alianza Lima vs Universitario
Mundo

El origen real de los zombies: mitos, religión y folclore de un país de Latinoamérica que dieron vida a la leyenda

Mucho antes de que Hollywood los convirtiera en íconos del terror, los zombis ya formaban parte del folclore y las creencias religiosas de Haití.

El concepto de zombi en la tradición haitiana está estrechamente vinculado al vudú, una religión sincrética que mezcla creencias africanas con influencias del catolicismo y el espiritismo. Foto: composición LR/chatgpt/BBC
El concepto de zombi en la tradición haitiana está estrechamente vinculado al vudú, una religión sincrética que mezcla creencias africanas con influencias del catolicismo y el espiritismo. Foto: composición LR/chatgpt/BBC

El fenómeno de los zombis ha capturado la imaginación colectiva a lo largo de la historia y se ha convertido en un ícono de la cultura popular contemporánea. Sin embargo, su origen se remonta a tradiciones ancestrales que entrelazan religión, folclore y creencias espirituales. Desde las leyendas de Haití hasta las narrativas modernas de películas y series, el mito del zombi ha evolucionado, pero sus raíces permanecen profundamente arraigadas en la historia humana.

En la cultura haitiana, el concepto de zombi está vinculado a la religión vudú, donde se cree que un individuo puede resucitar y ser controlado por un hechicero. Esta práctica ha generado fascinación y temor, lo que ha creado un estigma que ha perdurado a lo largo de los años. A medida que el mito se ha difundido, ha tenido reinterpretaciones en diferentes contextos, reflejando las ansiedades y temores de cada época.

VIDEO MÁS VISTO

Montañas de basura se apilan en el Centro Comunitario Inglés en plena huelga de saneamiento
 Según las creencias populares, un bokor o hechicero vudú tiene la capacidad de convertir a una persona en zombi mediante el uso de sustancias psicoactivas. Foto: Utadeo

Según las creencias populares, un bokor o hechicero vudú tiene la capacidad de convertir a una persona en zombi mediante el uso de sustancias psicoactivas. Foto: Utadeo

El origen del mito de los zombis

El término "zombi" proviene del idioma kreyòl haitiano, que se refiere a un muerto que ha regresado a la vida. En la tradición vudú, se considera que un zombi es una persona que ha sido sometida a un control mental por un "bokor" o hechicero. Este proceso, que se cree que implica el uso de sustancias tóxicas y rituales, ha sido documentado en diversas investigaciones antropológicas. La idea de que un ser humano puede ser despojado de su voluntad y convertido en un esclavo ha resonado en la cultura popular, alimentando la narrativa de los zombis en el cine y la literatura.

Con el tiempo, la figura del zombi trascendió sus raíces haitianas y evolucionó en la cultura occidental, especialmente en el cine y la literatura. En 1968, George A. Romero revolucionó el género con Night of the Living Dead, estableciendo el concepto moderno de los zombis como cadáveres reanimados que se alimentan de carne humana. Desde entonces, los zombis han sido un símbolo recurrente en la ficción y representan temores sociales como la pérdida de identidad, el consumismo y el colapso de la civilización.

Relación con la religión y el folclore

La conexión entre los zombis y la religión es innegable. En el vudú, la vida y la muerte son conceptos fluidos, y la creencia en la existencia de espíritus y fuerzas sobrenaturales es fundamental. Los zombis, en este contexto, representan la vulnerabilidad del ser humano ante fuerzas que escapan a su control. Además, el folclore de otras culturas también presenta figuras similares, como los "ghouls" en la tradición árabe o los "revenants" en la europea, que comparten características con los zombis haitianos.

A medida que el mito se ha globalizado, se ha adaptado a diferentes narrativas, desde las historias de terror clásicas hasta las representaciones modernas en series como "The Walking Dead". Estas adaptaciones reflejan no solo el miedo a lo desconocido, sino también la lucha por la supervivencia en un mundo que a menudo parece caótico e incontrolable.