In-N-Out Burger, la cadena de restaurante de Estados Unidos que se irá de California por este sorpresivo motivo
California enfrenta una fuga de empresas hacia estados con entornos más favorables, como Texas y Florida, debido a impuestos altos y burocracia excesiva. In-N-Out Burger es un claro ejemplo de esta tendencia.
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California, una vez considerada la tierra de oportunidades, enfrenta una creciente fuga de empresas que buscan entornos más favorables para hacer negocios. La reciente decisión de In-N-Out Burger de cerrar su sede en Irvine y trasladar su oficina principal a Tennessee es solo un ejemplo de esta tendencia. Las altas tasas impositivas, la sobreregulación y el costo de vida exorbitante están impulsando a las empresas a buscar refugio en estados más amigables con los negocios.
Desde la llegada de políticas gubernamentales que han creado un ambiente hostil para los emprendedores, muchas empresas están revaluando su presencia en el estado. La situación se ha vuelto insostenible, y la migración de empresas hacia lugares como Texas y Florida se ha acelerado, dejando a California en una situación precaria.
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1. Impuestos aplastantes y políticas antiempresariales
California se destaca por tener una de las políticas fiscales más severas del país. Con una tasa impositiva marginal del 13,3%, la más alta de Estados Unidos, y un impuesto corporativo del 8,84%, las empresas se ven obligadas a reconsiderar su ubicación. Comparado con estados como Texas y Florida, que no tienen impuesto sobre la renta estatal, es evidente por qué muchas empresas están abandonando el estado. Además, la implementación de leyes como la AB5 ha complicado aún más la situación para los contratistas independientes, afectando a sectores que dependen de modelos de empleo flexibles.
2. Sobre-regulación y exceso de burocracia
Los políticos californianos han creado un entorno regulatorio que dificulta la operación de las empresas. Con miles de páginas de leyes laborales y restricciones ambientales, las empresas deben navegar por un laberinto burocrático. La Ley de Privacidad del Consumidor de California, aunque bien intencionada, ha generado costos de cumplimiento que afectan especialmente a las pequeñas y medianas empresas. Las políticas ambientales agresivas, como la promoción de vehículos eléctricos, también han incrementado los gastos operativos, lo que lleva a los propietarios de negocios a abogar por un gobierno más pequeño y menos regulaciones.
3. Aumento del costo de vida
El alto costo de vida en California es otro factor que impulsa a las empresas a mudarse. Las ciudades como San Francisco y Los Ángeles tienen precios de vivienda que superan los 800.000 dólares, lo que dificulta que los empleados puedan permitirse vivir allí. Las estrictas leyes de zonificación y las restricciones ambientales han agravado la crisis de vivienda, lo que obliga a las empresas a ofrecer salarios más altos para atraer y retener talento. Esto, a su vez, eleva los costos para los consumidores, lo que hace que estados como Tennessee y Florida sean más atractivos.
4. Crimen, falta de vivienda y deterioro urbano
Las ciudades de California, que alguna vez fueron prósperas, ahora enfrentan problemas de crimen y falta de vivienda. San Francisco, por ejemplo, ha visto un aumento en el crimen y el desorden público, lo que ha llevado a empresas como Nordstrom y Walgreens a cerrar sus puertas. La percepción de inseguridad afecta la disposición de las empresas a operar en estas áreas, y los líderes estatales parecen reacios a abordar estos problemas, lo que agrava la situación.
5. La revolución del trabajo remoto: liberándose de California
La pandemia de COVID-19 ha acelerado la tendencia de trabajo remoto, permitiendo a las empresas operar sin estar atadas a una ubicación física. Esto ha llevado a muchas empresas a trasladar sus operaciones a estados con impuestos más bajos y una mejor calidad de vida. En lugar de adaptarse a esta nueva realidad, los líderes de California han continuado implementando políticas que desalientan a las empresas, lo que resulta en una fuga de capital humano y empresarial.
6. Estados amigables con los negocios están ganando
A medida que California pierde empresas, estados como Texas, Florida y Tennessee están recibiendo a estas compañías con los brazos abiertos. Estos estados ofrecen un entorno fiscal favorable, menos regulaciones y un liderazgo proempresarial que incentiva la creación de empleo. Según el Hoover Institution, más de 350 empresas trasladaron sus sedes fuera de California entre 2018 y 2021, incluyendo once de las Fortune 1000. In-N-Out Burger, un ícono de la comida rápida en la costa oeste, ha decidido buscar un nuevo hogar donde las condiciones sean más favorables para el crecimiento empresarial.