¿Por qué sigue conectando Alanis Morissette?
La renombrada canadiense regresó a Perú. Su primera visita fue hace más de 20 años. Solidaridad, tolerancia y empatía son los mensajes que dejó en su última presentación en Lima.

En lo que se refiere a conciertos, el primer trimestre de este 2025 ha estado a la altura de las expectativas.
Pero si hubo un concierto que marcó la diferencia, que desde su solo anuncio se hizo especial, ese fue el que ofreció la artista canadiense Alanis Morissette el pasado martes 25 en Costa 21 en el marco del Alanis Morissette World Tour 2025.
Claro que ha habido otros conciertos de importancia, pensemos en lo que ofreció Rüfüs Du Sol, banda australiana de dance alternativo que tuvo a la destacada artista peruana Sofia Kourtesis como telonera, y que hizo de las suyas con un público que los esperó, también en Costa 21; y otros espectáculos, como el de Joaquín Sabina, del que esperábamos más pese a querer y admirar al celebrado artista español. No se puede negar. La gente no se fue contenta y era evidente que tanto Sabina y sus músicos habían entrado muy cansados al escenario.
Pero ¿por qué es especial el concierto de Alanis Morissette? y ¿por qué consideramos su concierto de la semana pasada como el más sólido que venimos apreciando en este 2025 que ya rompió fuegos en, precisamente, conciertos?
Lo del martes 25, fue ante todo una celebración de la memoria, el regreso a una década en la que supuestamente no pasó nada, pero en la que, en realidad, hubo de todo, como si esa generación de los 90 hubiera estado en una rebelión interior a manera de salida ante tanto desaliento. Para los que vivimos la adolescencia y parte de la primera juventud en esos años, Alanis es una compañera de ruta.
Su primer disco apareció en 1991, Alanis; el segundo, Now is the time en 1992; y el tercero, Jagged Little Pill, en 1995. Bastaba ver los rostros de los asistentes como para decir que la mayoría era generación, que crecieron con su música en un contexto en el que se anunciaba el fin de las cosas y el inicio igualmente de todas las cosas. Esos tres álbumes iniciales (sumemos también a Supposed Former Infatuation Junkie de 1998) fueron los que hicieron contacto hace más de dos décadas y la vigencia de sus letras no ha decaído; por el contrario, el mundo intolerante de hoy las ha hecho más fuertes. “Hand in my pocket”, “Thank U”, “You Oughta Know”, “Ironic y otras, se corearon desde lo más íntimo del corazón.