Ciencia

Descubren que 2 regiones gigantes de la corteza terrestre se hundieron y están afectando al campo magnético del planeta

Geólogos descubrieron que dos enormes provincias de baja velocidad (LLVPs) en el manto terrestre se formaron por la subducción de placas y podrían influir en el campo magnético de la Tierra.

El estudio indica que dos enormes masas en las profundidades de la Tierra parecen ser restos de corteza oceánica que fueron empujadas hacia el manto. Foto: ChatGPT IA
El estudio indica que dos enormes masas en las profundidades de la Tierra parecen ser restos de corteza oceánica que fueron empujadas hacia el manto. Foto: ChatGPT IA

En lo profundo del manto terrestre, dos estructuras colosales están modificando el comportamiento del planeta. Un reciente estudio publicado en Scientific Reports ha revelado que estas masas, conocidas como Provincias de baja velocidad (LLVPs, por sus siglas en inglés), no son vestigios de la formación primitiva de la Tierra, sino restos de corteza oceánica que se hundieron por la subducción de placas tectónicas a lo largo de miles de millones de años.

Estas enormes provincias de baja velocidad, ubicadas bajo el océano Pacífico y África, afectan la forma en que las ondas sísmicas se propagan y podrían estar alterando el flujo de calor del núcleo terrestre, lo que a su vez influye en el campo magnético del planeta. La investigación sugiere que estos blobs del manto terrestre han evolucionado de manera independiente, acumulando material reciclado de la corteza terrestre.

 El campo magnético protege a la Tierra de la mayor parte de las partículas solares dañinas. Foto: IStock

El campo magnético protege a la Tierra de la mayor parte de las partículas solares dañinas. Foto: IStock

¿Qué son las provincias de baja velocidad?

Las provincias de baja velocidad son dos regiones de alta densidad dentro del manto terrestre donde las ondas sísmicas se ralentizan entre un 1% y un 3% en comparación con el resto del manto. Estas formaciones, situadas bajo el océano Pacífico y el continente africano, han desconcertado a los geólogos durante décadas.

 Esquema geológico que representa a las LLPVs del Oceánico Pacífico y África. Foto: Nature

Esquema geológico que representa a las LLPVs del Oceánico Pacífico y África. Foto: Nature

Algunos estudios habían sugerido que las LLVPs eran remanentes de la formación temprana de la Tierra o fragmentos de un cuerpo celeste que impactó el planeta hace 4.500 millones de años, formando la Luna. Sin embargo, el reciente modelo geodinámico desarrollado por científicos de la Universidad de Cardiff sugiere que estas provincias de baja velocidad se han originado a partir de la acumulación de corteza oceánica subducida, descartando la necesidad de una capa densa primordial en la base del manto.

¿Cómo se hundieron las cortezas en el manto terrestre?

Los investigadores utilizaron simulaciones por computadora para rastrear el movimiento de la corteza terrestre durante los últimos mil millones de años. Sus modelos confirmaron que el material subducido en los límites de placas tectónicas se hundió en el manto y formó las LLVPs.

La LLVP del Pacífico sigue recibiendo material debido a la intensa actividad del Anillo de Fuego, un cinturón sísmico y volcánico que rodea la cuenca del Pacífico. En contraste, la LLVP africana es más antigua, menos densa y se encuentra más elevada en el manto. Su menor contenido de basalto sugiere que ha estado mejor integrada con el resto del manto terrestre a lo largo del tiempo.

¿Cómo impactan los 'blobs' en el campo magnético terrestre?

Uno de los aspectos más intrigantes de las LLVPs es su posible relación con el campo magnético terrestre. Al afectar el flujo de calor del núcleo terrestre, estas estructuras podrían influir en la generación del campo magnético que protege al planeta de la radiación solar y cósmica.

La diferencia de densidad y composición entre la LLVP del Pacífico y la de África también sugiere que estas regiones podrían tener impactos distintos en la geodinámica terrestre. Se ha planteado la hipótesis de que la presencia de estas estructuras podría influir en la ubicación de las plumas del manto, corrientes de material caliente que ascienden desde el núcleo hasta la superficie y alimentan puntos calientes volcánicos como Hawái o Islandia.