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Ciencia

Nueva inyección antienvejecimiento muestra resultados prometedores en ratones: ¿podría funcionar en humanos?

El estudio destaca el potencial de modificar procesos biológicos que reducen el envejecimiento, lo que podría transformar la medicina en el futuro.

La investigación sobre el antienvejecimiento fue realizada por varias instituciones, incluida la Facultad de Medicina Duke-NUS de Singapur. Foto: referencial/Pixabay.
La investigación sobre el antienvejecimiento fue realizada por varias instituciones, incluida la Facultad de Medicina Duke-NUS de Singapur. Foto: referencial/Pixabay.

Un avance importante en la investigación sobre el envejecimiento se logró con un fármaco que ha mostrado resultados prometedores en ratones de laboratorio. Este tratamiento experimental que bloquea la proteína inflamatoria interleucina-11 (IL-11) ha demostrado aumentar la esperanza de vida y mejorar la salud en ratones de laboratorio. Este hallazgo ofrece una nueva perspectiva sobre cómo podría ser posible reducir los efectos del envejecimiento, una línea de investigación que podría tener un impacto significativo en la medicina del futuro.

El estudio, publicado en 2024 en la revista Nature, detalla cómo la inhibición de IL-11 mediante un anticuerpo en ratones ha mostrado resultados que sugieren un potencial para tratar problemas asociados al envejecimiento. Aunque los efectos en ratones son muy positivos, los científicos subrayan que aún es necesario realizar más pruebas antes de determinar si este tratamiento podría ser efectivo en humanos.

¿Qué es la interleucina-11 (IL-11) y cómo influye en el envejecimiento?

La interleucina-11 es una proteína que aumenta en el cuerpo humano a medida que envejecemos. Su presencia está vinculada a procesos inflamatorios crónicos, fibrosis de órganos y otras condiciones asociadas con el envejecimiento. Según los investigadores de diversas instituciones, incluida la Facultad de Medicina Duke-NUS de Singapur, esta proteína activa una serie de mecanismos biológicos que aceleran los efectos del envejecimiento.

El estudio apunta a que, al bloquear la producción de IL-11 con un anticuerpo específico, es posible reducir varios de los efectos negativos del envejecimiento, como la inflamación crónica y el desgaste de los músculos. Los ratones tratados con este anticuerpo mostraron una esperanza de vida significativamente mayor que los ratones no tratados, con un aumento de hasta un 25%, dependiendo del sexo.

Resultados del tratamiento antienvejecimiento en ratones

En el estudio, se administró un anticuerpo anti-IL-11 a ratones de 75 semanas de edad (aproximadamente 55 años en términos humanos). Los resultados mostraron que los ratones tratados vivieron, en promedio, un 22,4% más en los machos y un 25% más en las hembras que aquellos que no recibieron el tratamiento. Además, los ratones tratados mostraron una significativa reducción en la incidencia de cáncer, además de una mejora general en su salud, con menos signos de envejecimiento y una función muscular más saludable.

"Los ratones tratados tenían menos cánceres y carecían de los signos habituales de envejecimiento y fragilidad, pero también observaron una reducción del desgaste muscular y una mejora de la fuerza muscular. En otras palabras, los ratones viejos que recibieron anti-IL-11 estaban más sanos", destacó el profesor Stuart Cook, uno de los principales investigadores. Estos hallazgos sugieren que la inhibición de IL-11 podría tener un impacto positivo en la salud general durante el envejecimiento.

Dos ratones, ambos de la misma edad: el de la izquierda ha envejecido normalmente y el de la derecha ha recibido un fármaco antienvejecimiento. Foto: Laboratorio de Ciencias Médicas/Universidad de Duke.

Dos ratones, ambos de la misma edad: el de la izquierda ha envejecido normalmente y el de la derecha ha recibido un fármaco antienvejecimiento. Foto: Laboratorio de Ciencias Médicas/Universidad de Duke.

Posibilidades de que el tratamiento antienvejecimiento funcione en humanos

Si bien los resultados en ratones son prometedores, la gran pregunta es si estos efectos pueden replicarse en los seres humanos. Actualmente, el anticuerpo anti-IL-11 está siendo probado en pacientes con fibrosis pulmonar, una enfermedad que cicatriza los pulmones y dificulta la respiración. A pesar de que estos ensayos podrían proporcionar información relevante sobre la seguridad del tratamiento, los investigadores advierten que no se puede asumir que los mismos efectos observados en los ratones ocurrirán en humanos.

"Aunque los datos parecen sólidos, aún no se han probado en humanos, y hay obstáculos científicos que superar para aplicar estos tratamientos de forma efectiva en personas mayores", expresó cautela sobre la extrapolación de estos resultados la profesora Ilaria Bellantuono, catedrática de envejecimiento musculoesquelético en la Universidad de Sheffield. Además, destacó que los ratones no desarrollan algunas de las enfermedades crónicas comunes en los humanos, como la aterosclerosis o el Alzheimer, lo que hace difícil predecir si el tratamiento tendrá el mismo efecto en personas mayores con estas condiciones.

Desafíos y expectativas para el futuro

A pesar de que los resultados en ratones son alentadores, los desafíos para implementar este tratamiento en humanos son significativos. Los principales obstáculos incluyen la seguridad del fármaco a largo plazo, los costos de fabricación y la necesidad de determinar quién podría beneficiarse más de este tratamiento. Además, las terapias basadas en anticuerpos suelen ser más caras que otros tipos de medicamentos, lo que podría afectar su disponibilidad y accesibilidad.

La profesora Bellantuono también subrayó la importancia de desarrollar un conocimiento más profundo sobre cómo tratar a pacientes con enfermedades crónicas y determinar si este tipo de intervención podría ser útil para mejorar la salud en las personas mayores.