Ciencia

Este sería el primer humano que abandonó África y comenzó a poblar Europa hace más de 1 millón de años

El fósil "Pink", amplía la cronología de los humanos en Europa y sugiere que pudieron migrar de forma independiente desde África a Europa, posiblemente desde Oriente Próximo.

Los restos, datados en 1,4 millones de años y considerados los más antiguos de un humano en Europa, pertenecen a un homínido de estructura robusta y maciza.
Los restos, datados en 1,4 millones de años y considerados los más antiguos de un humano en Europa, pertenecen a un homínido de estructura robusta y maciza.

Un hallazgo reciente en el yacimiento de Atapuerca, Burgos, ha revelado un fragmento de la cara de un homínido que vivió en Europa hace más de 1 millón de años. Este descubrimiento sugiere que el Homo erectus, o una especie cercana, pudo haber sido la primera especie en abandonar África para establecerse en Europa. El fósil, apodado Pink, arroja luz sobre un capítulo de la evolución humana hasta ahora desconocido.

Este fósil pertenece a una población intermedia entre los humanos primitivos de África y las primeras especies genuinamente europeas. El hallazgo de Pink no solo amplía la cronología de los primeros humanos en Europa, sino que también proporciona pistas sobre cómo se produjo esta migración y qué características tenía esta población.

 Fósil de la cara del Homo affinis erectus, apodado Pink. Foto: Nature / Maria D. Guillén

Fósil de la cara del Homo affinis erectus, apodado Pink. Foto: Nature / Maria D. Guillén

El Pink, el primer humano en llegar a Europa

El fragmento de la cara conocido como "Pink" fue descubierto en 2022 en la Sima del Elefante, una cavidad que forma parte del yacimiento burgalés de Atapuerca. Los investigadores, dirigidos por Rosa Huguet, identificaron rápidamente la importancia histórica del hallazgo. Pink es el nombre que se le dio en honor a la paleontóloga Rosa Huguet, debido a su contribución a este descubrimiento.

Este fósil pertenece a un individuo que vivió entre 1,1 y 1,4 millones de años, lo que lo convierte en el humano más antiguo encontrado en Europa occidental hasta la fecha. Anteriormente, solo se conocían fósiles de Homo antecessor de alrededor de 860.000 años, por lo que Pink amplía el conocimiento sobre la presencia humana en Europa durante el Pleistoceno Inferior.

 Vista frontal y reconstrucción virtual del fósil de "Pink". Foto: Nature / Maria D. Guillén

Vista frontal y reconstrucción virtual del fósil de "Pink". Foto: Nature / Maria D. Guillén

¿Cómo es el fósil de Pink?

Los investigadores han reconstruido cuidadosamente los fragmentos del rostro de Pink, lo que ha permitido obtener una visión detallada de sus características. La comparación con otros fósiles de Homo erectus encontrados en África y Georgia revela que el individuo de Atapuerca presenta una morfología intermedia, con rasgos primitivos, como la ausencia de una nariz proyectada, pero con una estructura facial más estrecha y moderna en la parte inferior de la cara.

Este fósil muestra una población que estaba en una etapa evolutiva intermedia entre los humanos primitivos africanos y las primeras especies europeas. Los investigadores sugieren que podría tratarse de una población cercana al Homo erectus, a la que han denominado provisionalmente como Homo affinis erectus. Este hallazgo refuerza la idea de que los primeros humanos en Europa provenían de una migración que se produjo de forma independiente, fuera de África, posiblemente desde Oriente Próximo.

Nuevas perspectivas sobre la migración humana

El descubrimiento de Pink ofrece una nueva comprensión sobre cómo los humanos primitivos se dispersaron fuera de África. Hasta ahora, se pensaba que el Homo erectus comenzó su expansión hacia Asia hace 1,9 millones de años, y su llegada a Europa parecía ocurrir mucho tiempo después. Sin embargo, los hallazgos en Atapuerca sugieren que los primeros grupos de Homo erectus pudieron haber llegado a Europa mucho antes, incluso hace 1,4 millones de años.

Este hallazgo también plantea nuevas preguntas sobre la velocidad y las rutas de migración de los primeros humanos. Los científicos creen que estos grupos pudieron haber llegado a Europa en períodos interglaciares, cuando el clima de Atapuerca era más cálido y se asemejaba a una sabana. La presencia de estos humanos en la Península Ibérica en una época tan temprana cambia la visión tradicional de la migración humana y la colonización de Europa.