Ciencia

El sorprendente hallazgo sobre la 'memoria' de los árboles que afecta su supervivencia

Una investigación del Instituto Federal Suizo de Investigación Forestal demuestra que los árboles tienen una "memoria hídrica", un mecanismo clave que mejora su adaptación al cambio climático y su resistencia a la sequía.

La investigación, realizada en Suiza, muestra que los árboles reaccionan a su historial de acceso al agua. Foto: 5Trips.
La investigación, realizada en Suiza, muestra que los árboles reaccionan a su historial de acceso al agua. Foto: 5Trips.

Una investigación científica ha descubierto que los árboles poseen una "memoria hídrica", un factor clave en su adaptación al cambio climático. Este mecanismo influye en su resistencia a la sequía y podría estar relacionado con el aumento de la mortalidad forestal en diversas regiones del mundo.

La investigación, realizada en Suiza por el Instituto Federal Suizo de Investigación Forestal, de la Nieve y del Paisaje, demostró que los árboles no solo responden a las condiciones climáticas actuales, sino que también recuerdan el acceso al agua en el pasado. Esta "memoria ecológica" determina su capacidad de sobrevivir en entornos con escasez hídrica, según informó el portal Phys Org.

¿Cómo afecta la "memoria hídrica" a los árboles?

El estudio se basó en el experimento Pfynwald, llevado a cabo en el valle del Ródano, en los Alpes suizos. Desde 2003, los científicos regaron una zona de bosque maduro durante varios años para simular condiciones más húmedas y observar la reacción de los árboles. Los resultados fueron sorprendentes: aquellos que recibieron riego crecieron más rápido y parecían más saludables que los que no fueron regados.

Sin embargo, en 2013 se interrumpió el riego en algunas parcelas para evaluar su respuesta ante la sequía. Los árboles que habían sido regados por más de diez años mostraron signos de estrés hídrico crónico cuando se enfrentaron a la falta de agua. Su crecimiento disminuyó de manera considerable y su resistencia a la sequía fue menor en comparación con los árboles que nunca recibieron riego.

Uno de los descubrimientos más destacados del estudio es que los árboles conservan una "memoria hídrica", lo que les permite recordar las condiciones de humedad previas. Foto: Popmuseum.

Uno de los descubrimientos más destacados del estudio es que los árboles conservan una "memoria hídrica", lo que les permite recordar las condiciones de humedad previas. Foto: Popmuseum.

¿Qué demuestra la investigación sobre la adaptación de los árboles?

Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que los árboles parecen "recordar" las condiciones pasadas de agua. Aquellos que recibieron riego durante años desarrollaron hojas con células más grandes, adaptadas para retener agua en un ambiente húmedo. Sin embargo, al enfrentar la sequía, no pudieron ajustar rápidamente su estructura y comenzaron a sufrir daños.

Por el contrario, los árboles que nunca fueron regados desarrollaron hojas más pequeñas y eficientes en la conservación de agua, lo que los hizo más resistentes a la falta de lluvia. Estos datos fueron confirmados a través del Swiss Light Source, un acelerador de partículas utilizado para analizar con precisión las estructuras celulares de las hojas y ramas.

¿Son los árboles jóvenes más resistentes al cambio climático?

El estudio también señala que los árboles jóvenes, que crecieron en un entorno seco, están mejor preparados para enfrentar las sequías futuras. A diferencia de los árboles más viejos, que crecieron en condiciones más húmedas y tienen dificultades para adaptarse, los más jóvenes no están condicionados por un pasado con mayor disponibilidad de agua.

Esta conclusión sugiere que, aunque la mortalidad de los bosques maduros es preocupante, los árboles jóvenes podrían jugar un papel clave en la adaptación de los ecosistemas forestales al cambio climático. Comprender este fenómeno permitirá mejorar las estrategias de conservación y reforestación para proteger los bosques en un mundo cada vez más seco.