En su acepción provocadora y transgresora. Febrero está prohibido para cucufatos y aburridos ,Martín Vargas / Revista Rumbos Cuando murió nadie derramó lágrimas. Hace poco menos de un año que lo enterraron entre huascas endemoniadas, comilonas populares y retreta en los callejones. El Rey Momo había caído, pero como todos saben que resucitaría en febrero, doblaron sus chachas de fiesta, le echaron bolitas de naftalina a máscaras y vestidos multicolores para esperar, con santa paciencia y una botellita de pisco, que el señor de marras vuelva a la vida y se desate la resaca por enésima vez. PUEDES LEER: Murales peruanos conquistan Brasil El rey Momo, la máxima figura del carnaval huaracino. Foto: promperú Los agoreros y prestidigitadores blanquiñosos, cetrinos y los de lenguas que no se sabían que existían, coindicen en sus pronósticos. Señalan que el 5 de febrero próximo el barbón va a resucitar. Afirman que primero abrirá los ojos y luego estirará la mano llamando al cantinero. Acto seguido se limpiará con estoicismo la pica pica y las serpentinas de su velorio y, ya en dos patas, decretará que durante todo el mes queda terminantemente prohibido morirse si no es de risa. Que quedan suspendidos los entierros, las caras largas y los rencores por más merecidos que sean. Que los aburridos se pueden ir mudando y que las cucufatas serán metidas al calabozo. Música, fanfarria, risas y mucho trago. Esa es la receta que ha ordenado el susodicho para alegrar el alma y habrá que cumplir las órdenes sin dudas ni murmuraciones. Por eso, en todo el Perú las bandas vienen afinando los instrumentos, las solteras están probándose fajas para aparentar como se debe, y las licorerías están llenando la estantería. Y aunque la fiesta será en todo el país, hay diez ciudades que celebran la resurrección y los carnavales sin tregua y mucha pompa. Estos son, aquí están los que nunca fallarán: Cajamarca Musica y mucho colorido en el Carnaval Cajamarcquino. Foto: Promperú Es la “Capital del Carnaval Peruano”, pero no vayan a cometer el error de hacerse la fama y echarse a la cama. Hay muchas ciudades que quieren quitarle el cetro y este año podría darse el golpe. Ya veremos. Pero bueno, entre lo más destacado de esta ciudad está, cómo no, el concurso interbarrial muy esperado por sus patrullas, bailes de antifaces, noche de reinas, corsos y vistosas representaciones del Ño Carnavalón o Rey Momo, festivo señorón que con sus cortesanas y sobones marca el inicio del carnaval. Las improvisadas coplas llamadas “matarinas” llenas de versos pícaros encandilan a las mujeres enamoradas. El corso cajamarquino, ayayay, también es de temer y no hay quien no salga pintado. Está prohibido retirarse sobrio. Tarma En la bella ciudad de las flores, el carnaval se inicia con la fiesta y el desmadre popular en honor a San Sebastián. Los mayordomos y danzantes cargan la pesada Cruz hasta el cerro San Sebastián y por eso los tarmeños le han bautizado con el nombre de “La Cruz de Carnavales”. Los cortamontes y concursos de comparsas entre los barrios de la ciudad son parte de la fiesta popular entre brindis de chicha, cerveza y caras pintadas con betún y otros menjunjes. Iquitos Baile y algarabía en el carnaval de Loreto. Foto: Difusión Tierra caliente y acogedora. En Iquitos el carnaval se festeja con el baile de las comparsas alrededor de las “humishas”, unas palmeras que colocan los vecinos de los barrios populares como Belén. En tanto que en las calles la gente, los tremendos huambrillos, esperan con baldes para refrescarse divertidamente con agua y, de paso, atenuar el eufórico calor amazónico. No importa si no los conoces y te haces la muy mentecata. Igual te bañan con globos desde las azoteas para que no puedas reprocharles por el favor de quitarte inconsultamente el calorcito. San Martín En Rioja -una de las diez de la región San Martín- se conserva la herencia histórica de danzas y pandillas. Un grupo de jóvenes disfrazados de diablos de coloridas máscaras y de prominentes cuernos, avanzan por las calles haciendo bromas, imitando al otorongo, ridiculizando al riojano infiel o elogiando la coquetería de las hermosas mujeres riojanas. Si eres celoso ni vayas, mejor. Pero ahí no queda la cosa, pues en Tarapoto están programando el “Tarapotón” donde además de las reinas y la comparsa, habrán conciertos para todos los gustos. ¡Ya vuelta! Pozuzo En esta tierra forjada por colonos alemanes y austríacos –provincia de Oxapampa, Pasco- festejan los carnavales de una manera peculiar. Aquí se realiza el Carnaval Infantil, organizado por el Club Cultural Prusia, y el Carnaval de Mayores, perteneciente a Colonia y Prusia. En ambos resaltan las vistosas vestimentas y los bailes como el hack der katz den schwanz ab”, o 'corten la cola al gato' en español. Huaraz Son cantores a más no poder. Los versos y canciones se ponen de manifiesto en los carnavales de la región Áncash. La fiesta se acompaña con platos típicos y la elección de la “Shipash Carnaval” en la Plaza de Armas de Huaraz. El concurso de máscaras y del Ño Carnavalón, además de los “Huachihualitos” o tradicionales “cortamontes”, forman parte de la diversión andina. Ayacucho Multitudianrio despliegue en el carnaval Ayacuchano . Foto: Promperú En febrero los ayacuchanos olvidan las penas y toman más que nunca, pero de alegría y jolgorio. Los festejos siempre van dirigidos a la mujer ayacuchana que, al ponerse el traje típico blanco característico de los carnavales, irradian majestuosidad. Esta fiesta posee testimonios y tradiciones que expresan el culto a la Madre Tierra, razón por la que fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación por el Instituto Nacional de Cultura (hoy Ministerio de Cultura). Cusco Picardía y baile en los caranavales cusqueños Foto: Wendy Rojas En la “Ciudad Imperial” se reúnen varias comparsas y pandillas, muchas de ellas son ganadoras de los diversos festivales carnavalescos del Valle Sur (San Jerónimo, Oropesa y Canchis, donde aún se puede apreciar el famoso Carnaval de Tinta), y del Valle Sagrado de los Inkas (Pisac, Qoya, Calca, Urubamba, Lamay). Las yunzas o cortamontes son el principal atractivo de esta fiesta, en donde se juega con agua, talco y mixtura. Arequipa Bajo el Misti, las parejas de jóvenes solteros bailan (vestidos con atuendos mestizos) en comparsas al son de alegres melodías. Ellos recorren plazas y calles, compitiendo entre barrios. Así, los grupos de Carmen Alto, Francisco Bolognesi y Yanahuara, entre otros, se esfuerzan para demostrar quién es el que festeja con mayor gracia y destreza. Y claro, se cierran calles, la autoridad policial deja tomar en las calles y los alcaldes apadrinan las cajas de cerveza y las botellas de pisco para la muchachada. Chincha Y como el carnaval también es color, en Chincha, a dos horas al sur de Lima, tiene lugar el ya famoso “Carnaval Negro”, desatándose reñidos concursos de cajón, festejo, zapateo y “El Negro más Negro”. Un carnaval con gracia y sabor, pero donde prima la mano negra que te pinta así seas mentecato. El día central hay caravana, comparsa y música negra para blanquearte el alma.