La histórica plaza ha soportado varios incendios y el último sólo es una raya más al tigre de la indiferencia o ¿acaso se busca tumbarla para levantar centros comerciales?,Marquiño Neyra / Revista Rumbos Lima es una ciudad histórica, rodeada de policías, ambulancias y bomberos. Las sirenas emiten la misma melodía todos los días en el Centro Histórico de Lima. El pasado domingo, una de las casonas que rodean la Plaza Dos de Mayo fue testigo de esto y terminó dañada luego de un siniestro tras las celebraciones de año nuevo. PUEDES LEER: ¡No a la pirotecnia! Hasta ahora no se saben las causas del fuego que terminó dañando este histórico predio que tenía en función una tienda de instrumentos y un colegio no escolarizado, aunque se sospecha que debe haber sido por algún corto circuito o por fuegos artificiales. La única certeza es que el edificio no puede ser habitado puesto que ha colapsado el segundo piso, pero no es la primera vez que queda carbonizada una de las casonas que rodean la centenaria Plaza Dos de Mayo. Más allá de los innumerables balcones coloniales y las casonas republicanas que yacen agrietadas y repletas del polvo y el smog de los automóviles en el centro, recordemos que el primer inmueble que se quemó en la plaza fue en octubre de 2014 y aún sigue sin ser recuperado. Esta casona sufrió severos daños en el techo y quedó inhabitable. Actualmente está cercada para evitar el paso peatonal. Este ejemplo sería un reflejo de lo que ocurriría ahora. A pesar que los edificios que rodean la Plaza Dos de Mayo son considerados Patrimonio Cultural de la Nación, la Municipalidad de Lima, el Ministerio de Cultura y los propietarios del predio no se preocupan por salvaguardar nuestra historia. Un poco de historia El Combate del Callao no solo fue una simple querella. La población de Lima y Callao se preparó para la defensa de la soberanía del Perú, en la cual participaron innumerables civiles que decidieron hacer algo y enlistarse en la lucha contra la flota española. Y esta plaza rinde tributo a esta gesta con un solemne monumento. En 1924, durante el gobierno de Augusto B. Leguía, el hacendado trujillano Víctor Larco Herrera financió con sus propios recursos la construcción de ocho edificios elegantes, de tres pisos y que emulaban a las edificaciones de las plazas parisinas. El plano original fue del arquitecto francés Claudio Sahut, habiendo culminado la construcción, con algunas modificaciones, el célebre arquitecto polaco Ricardo Malachowski, quien también construyó Palacio de Gobierno. En las mismas casonas que rodean la Plaza Dos de Mayo, durante los años 70, se instaló el local de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP). Este mismo lugar fue el nicho de varios paros nacionales y mítines convocados por los partidos de izquierda, pero también de marchas nacionales en contra de dictaduras y caudillos. Ahora, luego de tanta lucha y tanta historia, seguimos en el mismo círculo vicioso, donde las riquezas arquitectónicas que adornan nuestro Centro Histórico, como los edificios que circundan la Plaza Bolognesi, quedan en el olvido. ¿Será adrede para levantar sobre ellas horrorosos edificios de cemento y supermercados?