Sociedad

Almacenes clandestinos son una bomba de tiempo en Barrios Altos

Y en Mesa Redonda. Están cerca de viviendas y ponen en riesgo la seguridad de los vecinos y comerciantes. Edificio donde inició el incendio el lunes último había sido clausurado. Funcionarios de la MML dicen que estas construcciones son ilegales.

Incendio ha provocado el colapso de 7 edificios, cuatro de los cuales se han desplomado.
Incendio ha provocado el colapso de 7 edificios, cuatro de los cuales se han desplomado.

Los depósitos y almacenes clandestinos se han convertido en una bomba de tiempo para los vecinos del centro de Lima. Lo ocurrido en Barrios Altos esta semana es la demostración de que algunos malos comerciantes rompen todas las reglas con el fin de lograr sus ventas a costa, incluso, de la seguridad de las personas.

La República realizó un recorrido por las calles del Cercado de Lima con el objetivo de detectar almacenes que operan de manera clandestina cerca de quintas o negocios. A simple vista parecen departamentos familiares, pero en realidad esconden una actividad informal que afecta la seguridad de todos.

Llegamos hasta el jirón Junín 1044, el punto de origen del incendio que mantiene expectante a toda Lima. Ahí existía un almacén de plásticos que había sido clausurado varias veces, según el gerente de Control de Riesgos de la Municipalidad de Lima, Mario Casaretto de la Torre. A solo unos metros del siniestro se ubica otro almacén en donde un grupo de personas trabaja a puertas cerradas.

Los vecinos nos alertan que los almacenes de la zona pueden ser reconocidos por su peculiar infraestructura. “En esta zona solo hay casonas y quintas, máximo de dos pisos, pero si logran ver casas con más de cuatro pisos es porque son almacenes”, señala uno de ellos.

Ante ello, Casaretto explica que en la municipalidad tienen registros de personas que piden licencia para la construcción de un inmueble con determinado número de pisos, pero al final terminan sobrepasando lo permitido. “(…) hay personas inescrupulosas que piden licencia de construcción para un piso o dos y luego convierten eso en un edificio”.

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Seguimos por el jirón Santa Rosa (ex Miró Quesada) donde logramos identificar cinco almacenes entre la cuadra 10 y 11, los cuales, durante el siniestro, operaban con normalidad. Los vecinos indican que en las noches llegan vehículos de carga con hombres que ingresan y salen con cajas pesadas.

“En las noches se dedican a construir. Se escucha ruidos y cuando les dices algo te amenazan. Esto es una zona monumental y no sé porque las autoridades permiten estas acciones”, dice Nelly, una vecina que tiene más de 20 años viviendo en la zona.

La gerente de Fiscalización, Mariella Falla, señala que, el año pasado, se promulgó la norma n° 31035, la cual establece que solo por la vía coactiva se puede autorizar la demolición. Esto impide el derrumbe de viviendas que no cuenten con la debida autorización. En caso de un acto irregular, se puede solicitar una revisión judicial, lo que suspende el proceso.

Continuamos con el recorrido y llegamos hasta la cuadra 4 del jirón Cangallo, donde nos encontramos con una sorpresa inesperada. Lo que antes era el colegio Santa María Reina, ahora se utiliza como un depósito de productos. Una exalumna nos dice que en el lugar también habría un sótano que se utiliza como almacén.

“Deberíamos de juntarnos todos los vecinos de la zona y hacer una marcha, porque esto es un peligro para nosotros, no podemos dormir tranquilos pensando que puede suceder otro incendio”, señala José, vecino del lugar.

Otro detalle que llama la atención es que en los almacenes ubicados en la zona, no hay personas viviendo en ellos. Lo verificamos tocando las puertas.

“Esos lugares paran prácticamente solitarios, nadie vive ahí. Las personas vienen, hacen sus cosas, los cierran con candados y luego se van hasta que vuelven para sacar mercadería. A veces pasan días o semanas, por eso, cuando ocurren incendios, nadie llama a los bomberos, hasta que los vecinos se dan cuenta”, menciona Kelly, una comerciante afectada por el incendio.

En la resolución de Gerencia Municipal Metropolitana n° 000033 difundida en el 2022, se menciona que han incrementado los almacenes clandestinos en las quintas y edificios de Mesa Redonda, y que existen viviendas-almacén que ponen en riesgo la vida de los vecinos.

Tras el incendio, el alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, indicó que la Gerencia de Control y Fiscalización de la municipalidad cuenta con información de más de 300 establecimientos clausurados entre 2023 – 2024 en la zona de Barrios Altos y de enero hasta la fecha son más de 80 los locales sancionados por funcionar como depósitos clandestinos. Por su parte, Mario Casaretto dijo que algunos propietarios alquilan sus casas a terceros que las convierten en depósitos. “(…) llegan a viviendas de personas de bajos recursos para solicitar el alquiler y hacen de las suyas”.

Incendios en otros almacenes

Según el Gerente de Gestión del Riesgos de Desastres, Cesar Calderón, en los último cinco años la ciudad capital ha sufrido al menos cuatro incendios de gran magnitud y todos se produjeron en zonas comerciales o de almacenamiento de productos inflamables.

Algunos de estos locales fueron fiscalizados y clausurados por no cumplir con el ordenamiento correspondiente, pero siguieron funcionando de manera clandestina.

El más reciente ocurrió en noviembre del 2024, en el último piso de un almacén ubicado entre los jirones Huanta y Cusco, en Barrios Altos, donde mas de 30 unidades de bomberos batallaron por horas para aplacar las llamas.

Una situación similar ocurrió en el año 2020 cuando enormes lenguas del fuego consumieron 15 locales ubicados en la zona comercial conocida como La Cachina, en San Juan de Lurigancho, la misma que no contaba con autorización municipal de funcionamiento.

La tragedia de Mesa Redonda es otro ejemplo de los grandes siniestros registrados en el Centro de Lima. Ocurrió en el 2019, en vísperas de las fiesta de fin de año. La cifra oficial indica 277 fallecidos y 247 heridos, pero los sobrevivientes hablan de más de 300 muertos.

Calderón señala que han tomado diferentes medidas para detener la informalidad en la zona, pero muchos comerciantes continúan operando al margen de la ley.

Fiscalización de comercio ambulatorio

Ante el incendio que hasta ayer daba señales de seguir activo, la Municipalidad de Lima, junto con la Policía Nacional, realizó la madrugada del jueves un despligue de efectivos en la zona de Mesa Redonda y el Mercado Central, con el fin de evitar que los vendedores informales tomen otra vez los espacios públicos.

Además, inspeccionaron quintas y predios que se encuentran en la zona comercial y que podrían estar albergando módulos de venta no autorizados. Mariela Falla, gerenta de Fiscalización y Control, señaló que están trabajando con el objetivo de evitar tragedias o potenciales amenazas que puedan poner en peligro la seguridad de los vecinos y los visitantes.