Política

Petróleo brota en escuela de Talara, Estado evade dar una solución

Preocupante. Tras más de un año investigando el origen del petróleo en el colegio José Pardo y Barreda, el Minem no identifica la causa y lo califica como emanación natural, así evita hacerse cargo de su remediación. Este reportaje forma parte de la serie investigativa “Crudo Abandono: El legado tóxico de la explotación petrolera”, liderada por Convoca en alianza con Rutas del Conflicto.

Ingemmet hizo 14 perforaciones en el colegio Pardo y Barreda, en Negritos (Talara), para averiguar la causa de las emanaciones de petróleo. Foto: Convoca
Ingemmet hizo 14 perforaciones en el colegio Pardo y Barreda, en Negritos (Talara), para averiguar la causa de las emanaciones de petróleo. Foto: Convoca

Autor: Wilson Siancas (Convoca.pe)

Las aulas del colegio José Pardo y Barreda, ubicado en el centro poblado de Negritos, en Talara, hace un año y 9 meses que lucen vacías. En el patio del colegio, frente al aula de 1oC, hay un agujero profundo del que surge una charca de un líquido negro y espeso: petróleo.

Todo comenzó con la construcción de una cancha deportiva. Al excavar, empezó a manar crudo. “No se podía hacer educación física porque en la mitad de la cancha se comenzaba a filtrar”, recuerda Gianina Palacios, directora de un colegio con piscinas, pero de petróleo.

El 26 de mayo de 2023, el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) declaró el colegio en emergencia ambiental y se suspendieron las clases. Sin embargo, el Estado sigue a día de hoy sin identificar con exactitud las causas del afloramiento de petróleo y, menos todavía, empezar con el plan de remediación.

El distrito de La Brea, al que pertenece el colegio, es la circunscripción con más pasivos petroleros del Perú: concentra 3037 de los 3264 pasivos registrados en el país, entre ellos 101 considerados de alto riesgo. Para el Estado, son pasivos ambientales las instalaciones, residuos o depósitos de operaciones extractivas abandonadas o inactivas. Junto al colegio están inventariados dos pasivos petroleros, pero, sorprendentemente, el Instituto Geológico Minero y Metalúrgico (Ingemmet) sostiene que los afloramientos de petróleo en el colegio José Pardo y Barreda no pueden atribuirse a los dos pozos petroleros cercanos (T- 20 y T-2 H).

Las coordenadas proporcionadas por el OEFA a Convoca indican que este colegio se ubica entre estos dos pozos, clasificados como de alto riesgo. El pozo T-20 fue abandonado antes de 1913, mientras que no existen registros concretos sobre el abandono del pozo T-2H. Sin embargo, se señala que llegó a tener una producción de 150 barriles de petróleo por día.

Pero, a pesar de estos antecedentes, Ingemmet argumenta que “se trataría de un afloramiento natural debido a la existencia de una falla geológica que atraviesa el centro educativo”.

Para elaborar su informe, este instituto realizó 14 perforaciones en el colegio, 3 de ellas gigantescas: una en el interior de un aula, otra en la cancha de fútbol y la más grande al lado del colegio, cercada con mallas y maderas para evitar el peligro que supondría para los niños. Los enormes forados dejados hunden todavía más la esperanza de volver a las aulas.

Pozos perdidos y evasivas del Estado

Tras la declaratoria de emergencia, instituciones como el OEFA, el Ingemmet y el Ministerio del Ambiente (Minam) iniciaron una serie de estudios para identificar la ubicación de los pozos petroleros antiguos y determinar sus posibles filtraciones en el colegio.

Convoca.pe ha seguido los derroteros de estas investigaciones a través de las respuestas del Minem a las solicitudes de información de la Defensoría del Pueblo y del Gobierno Regional de Piura. Según las resoluciones consultadas, ya en 2019 el OEFA concluyó en un informe que “el afloramiento de hidrocarburos en la losa deportiva ubicada al interior de la institución educativa José Pardo y Barreda tendría como fuente a los pozos T-20 y T-2H”. Pero, paradójicamente, el OEFA reconoció en el mismo informe que no logró ubicar estos pozos.

Por ello, tras la declaratoria de emergencia, el Ingemmet se propuso encontrar los pozos perdidos. Pero, a pesar de hacer 14 catas prospectivas, tampoco los encontraron.

La siguiente acción del Ingemmet fue cartografiar el área del colegio del 7 al 21 de noviembre de 2023 buscando culpables. “El análisis de los datos recopilados en campo y el procesamiento de información nos lleva a vincular la presencia de hidrocarburo a una fuente natural”, concluyó.

Esa “fuente natural” para este instituto sería una falla geológica, unida a la presencia de agua subterránea. Según los resultados del informe de Ingemmet, al no ser un pasivo ambiental su remediación no es responsabilidad del Ministerio de Energía y Minas.

“Sea un afluente natural o un pasivo ambiental, como lo quieran llamar, el daño es el mismo”, recuerda la directora Gianina Palacios. “El daño no solamente es a nivel de salud y ecológico, también es un problema educativo. Son nuestros niños los que más sufren”.

La directora Gianina Palacios ve con suma preocupación la situación de sus alumnos y docentes, quienes tuvieron que dejar las instalaciones del colegio y acomodarse en otro espacio, más pequeño e improvisado. La pelota en esta cancha escolar manchada de petróleo la tienen ahora unas autoridades locales, maniatadas por la falta de expertos y de presupuesto.

“Corresponde a los Gobiernos Regionales y/o Locales del área de emergencia ambiental adoptar las acciones correspondientes”, reza el informe de la Dirección General Ambiental de Hidrocarburos que da carpetazo a este asunto manchado de petróleo.

La remediación de estas supuestas “fuentes naturales” sobrepasa las posibilidades de la Municipalidad de Talara. “Hemos ido varias veces a la zona del colegio para convocar a las empresas, porque nosotros no tenemos la maquinaria especializada”, explica el Ing. José Willy Elías Espinoza, subgerente de Gestión Ambiental y Servicios del municipio. “Ahora dicen que es una falla geológica, pero eso tampoco lo puedo remediar yo, el Estado tendría que buscar otro sector”, dice perplejo.

Incertidumbre por situación de salud

Tanto los docentes como los escolares han estado en contacto directo con el petróleo durante años. Sin embargo, no fue hasta la declaratoria de emergencia del OEFA que el personal médico del Comité Local de Administración de Salud de Negritos les realizó exámenes médicos de sangre y orina.

Convoca.pe realizó una solicitud de información al Ministerio de Salud para conocer qué tipo de exámenes fueron realizados y cuáles fueron los resultados. La Dirección Regional de Salud de Piura remitió un oficio a Convoca que confirma que 320 personas fueron atendidas en 5 campañas en 2023. Sin embargo, en ese momento no informaron de los resultados de estas pruebas.

Tras una nueva solicitud por acceso a la información pública y en pleno cierre de este reportaje, el Ministerio de Salud, a través de la Dirección Subregional de Salud “Luciano Castillo Colonna”, envió la información sobre los resultados de los exámenes médicos.

Según el oficio 360-2025-GRP-DSRSLCC, 390 personas entre alumnos, docentes y personal administrativo del colegio afectado fueron sometidas a exámenes médicos. La intervención incluyó a 68 personas del sector Villa Hermosa, distrito de La Brea, quienes también estuvieron expuestas a contaminación de pasivos petroleros. Con el objetivo de evaluar el funcionamiento hepático y renal, se les realizaron exámenes para medir los niveles de TGO (Transaminasa Glutámico Oxalacética), TGP (Transaminasa Glutámico Pirúvico), Urea y Creatinina. Según los resultados, 130 personas presentaron valores por encima de los límites permitidos, establecidos por el Ministerio de Salud del Perú.

El médico investigador Víctor Raúl Ocaña Gutiérrez señaló a Convoca que, si bien estos resultados podrían evidenciar una afectación en la función hepática o renal de los afectados, no se han realizado exámenes específicos para evaluar el impacto en las vías respiratorias, las cuales podrían estar aún más comprometidas debido a la exposición a hidrocarburos.

Nuestro equipo periodístico analizará con el apoyo de toxicólogos los resultados de estos exámenes, que daremos a conocer en un siguiente reportaje de la serie investigativa ‘Crudo Abandono’.

Alteraciones

● Análisis. 390 maestros, alumnos y personal del colegio fueron sometidos a exámenes médicos para detectar si existe afectación renal o hepática tras su exposición al petróleo.
● Resultado. 66 estudiantes mujeres, 39% de su grupo, presentan alteraciones en sus análisis.
● Hombres. 35 estudiantes varones, 21% del grupo masculino, también registraron niveles fuera de los rangos normales.