El Ejército aspira a ocupar más espacios claves en el Poder Ejecutivo
Proyección. Altos mandos del instituto castrense consideran que el Gobierno de Dina Boluarte es una oportunidad para asumir mayores funciones y responsabilidades, especialmente en materia de seguridad ciudadana. Proponen al general Walter Astudillo para la PCM y al general David Ojeda en el Ministerio de Defensa.
- Ningún congresista de Fuerza Popular respaldó las 4 mociones de interpelación presentadas contra ministros
- Congreso a punto de interpelar a Gustavo Adrianzén, César Vásquez, Raúl Pérez - Reyes, Morgan Quero y Leslie Urteaga

Con el eventual cambio de varios ministros como consecuencia de la censura del extitular del Mininter Juan Santiváñez, corre en los círculos militares la versión de una nueva oportunidad que se le presenta a los altos mandos del Ejército de ganar más espacio en el Poder Ejecutivo con el respaldo de la presidenta Dina Boluarte.
Fuentes militares que participan de grupos de chat de oficiales en actividad y en retiro del Ejército, confirmaron que recibieron y discutieron mensajes sobre la posibilidad de crezca la presencia de altos mandos en el gobierno.
Después de varias administraciones -contadas desde la recuperación de la democracia en el año 2000-, con el régimen de Boluarte oficiales del Ejército han sido designados en posiciones importantes en el Ejecutivo.
El incremento del poder del Ejército deriva de la lealtad que la institución castrense demostró cuando desconoció como mandatario a Pedro Castillo, luego que este lanzó un discurso golpista.
Encabezados por el entonces jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas (CCFFAA), general EP Manuel Gómez de la Torre Araníbar, y del comandante general del Ejército, general EP Walter Córdova Alemán, el instituto castrense se alineó rápidamente como puntal del nuevo gobierno.
Pocos minutos antes de la intentona, Pedro Castillo firmó la aceptación de la renuncia del general Walter Córdova por presuntas irregularidades durante su gestión. La dimisión no fue por iniciativa propia sino forzada por el expresidente.
Sin embargo, Córdova se sumó al reconocimiento de Dina Boluarte, el 7 de diciembre de 2022, y se quedó en el cargo hasta el 20 de diciembre del mismo año. Por decisión de Boluarte, lo sustituyó el general David Ojeda Parra, quien estuvo en el puesto hasta diciembre de 2023.
Luego, la presidenta, en una manifestación de confianza, designó al general Ojeda como jefe del CCFFAA en enero de 2024, donde en la actualidad se encuentra despachando.

Lealtad. Presidenta Boluarte con generales Astudillo y Ojeda. Foto: difusión

PUEDES VER: Santiváñez canceló compra de 3.164 chalecos antibalas para la PNP cuando más se necesitan
De acuerdo con las fuentes consultadas, la cúpula del Ejército preferiría la reorganización del gabinete de la siguiente manera, según los mensajes consignados en las redes sociales de los oficiales de alta graduación:
- Presidente del Consejo de Ministros, general EP (r) Walter Astudillo Chávez.
- Ministro de Defensa: general EP David Ojeda Parra.
- Jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, general EP César Briceño Valdivia.
- Comandante General del Ejército, general EP Oswaldo Calle Talledo.
Para las fuentes consultadas, en el contexto de la crisis de inseguridad ciudadana debido a la ola de criminalidad, la designaciones de Walter Astudillo en la PCM y de David Ojeda en en el Mindef, fortalecerían las acciones de las fuerzas del orden en coordinación con la Policía Nacional.
Con el nombramiento de César Briceño en el CCFFAA y de Oswaldo Calle en la Comandancia General del Ejército, “se generaría un círculo virtuoso porque todos están en este momento trabajando en conjunto”.
Fuentes familiarizadas con Astudillo y Ojeda señalaron que estos no habían recibido alguna propuesta para asumir otras posiciones en el Ejecutivo.
En el caso del general David Ojeda Parra, tendría que pedir su pase al retiro, ya que según la norma debe cumplir un periodo de dos años en su actual cargo, que vence el diciembre de 2026.
Lección de historia
Durante el mandato de Alberto Fujimori (1990-2000), todos sus ministros de Defensa povenían del Ejército (Jorge Torres Aciego, Víctor Malca Villanueva, Tomás Castillo Meza, César Saucedo Sánchez y Julio Salazar Monroe). Era comprensible porque el instituto castrense se convirtió en apoyo vital para la continuidad de un gobierno caracterizado por el espionaje, los contratos corruptos y el compamiento de las instituciones democráticas.
Sin embargo, la connivencia del régimen fujimorista con el Ejército tuvo un resultado desastroso. La organización criminal que Vladimiro Montesinos enquistó en el Ejército, involucró a oficiales en gravísimas violaciones de los derechos humanos: el Destacamento Colina estuvo conformado por oficiales y suboficiales del instituto castrense en actividad, lo que dañó severamente la reputación de la institución armada.
Alberto Fujimori, para obtener la lealtad de los altos mandos, los asignaba a cargos de importancia y les aprobaba todas las compras de equipamiento militar. Y no solo eso. También premiaba a los oficiales que se prestaban al encubrimiento de acciones punibles, designándolos a posiciones en el extranjero.
El primero de mayo de 2023, la presidenta Boluarte nombró al general de brigada EP Marco Marín Saldaña como agregado militar en Washington. Esto fue después que en su condición de Inspector, Marín emitió un informe exculpado a todos los militares por la matanza de 10 ciudadanos en Ayacucho, el 15 de diciembre de 2022. En el mismo caso está implicada Boluarte.
La historia parece repetirse.