UTEC suspende clases tras muerte de docente en campus de Barranco

¿A quiénes va a apuntar este ministerio?, por Mirko Lauer


El ministro del Interior reclutado para reemplazar al recién censurado no tiene un pasado impecable. Pero quizás no se esperaba eso. Pero nombrar a uno de los N°2 de Juan José Santivañez, su viceministro, tiene un hálito de burla. A la vez nombrar a un ex afiliado de Alianza para el Perú tiene un retintín de urgente sinceridad política.

    Tiene cierta lógica que el nuevo ministro sea un ex APP. Fuerza Popular aportó los votos decisivos contra Santivañez, y con ello rompió la alianza parlamentaria que mantenía fuerte al club Boluarte. APP votó a favor de Santivañez. Así, César Acuña suma a su propio lugar el del socio FP que parte, y con ello la política peruana da un giro importante. El poder va camino de terminar de mudarse a Trujillo.

    Así como no se esperaban grandes purezas en el nuevo nombramiento, tampoco se espera gran eficiencia en la lucha contra el crimen. Salvo que Julio Díaz Zulueta sepa cosas que Santivañez ignoraba, y que nunca le quiso contar. Pero lo razonable es esperar más de lo mismo, y entender que seguiremos en la misma crisis de seguridad que comenzó, precisamente, en Trujillo.

    Cabe advertir que Acuña nunca pudo con la inseguridad en La Libertad, región de la que es gobernador. La criticó y hasta la denunció, claro, desde su primera alcaldía de Trujillo en el 2006, pero nunca produjo avances. Si el acuñismo tuviera alguna habilidad en ese terreno de combatir a los cacos y a los asesinos, se sabría.

    Si el nuevo ministro no frena perceptiblemente, y rápido, la ola de asesinatos en el país colocará a Boluarte al filo de una nueva tormenta de indignación ciudadana. Vista desde este momento, esa reducción de las víctimas parece una tarea imposible, y quizás lo sea. No es casual que el nuevo ministro haya defendido el beneficio de la duda.

    A estas alturas ya se sabe que el ministerio del Interior por sí solo no va a poder resolver el problema. Estado de emergencia, soldados en las calles, pena de muerte o hincapie en las redadas, no han funcionado en lo más mínimo. Se va a necesitar un nuevo tipo de inteligencia, en los dos sentidos de la palabra. Pelear contra asesinos sin escrúpulos nunca es bonito.

Mirko Lauer

Observador

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco twitter. Cero Facebook. Poemario más reciente, Las arqueólogas (Lima, AUB, 2021). Próximo poemario, Un chifa de Lambayeque. Acaba de reeditar la novela policial Pólvora para gallinazos (Lima, Vulgata, 2023).