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Santiváñez, el doctor micrófono, por Mirko Lauer


La idea de haber llevado al ministro del Interior ayer al Congreso fue desanimar a los congresistas que hace unos días firmaron por su censura. Si se le dejaba hablar, él se salvaría. Juan José Santivañez pidió micrófono primero para exponer sus “logros”; después dijo que iba a exponer sus “planes”. Todo menos irse.

    ¿Le puede funcionar la táctica de lo presencial en el pleno de hoy? Si bien no es imposible, es poco probable. Aunque ignoramos qué es lo que se puede repartir de un día al otro. En todo caso, podríamos ver una cierta reducción en el número de votos por la censura. Mientras tanto hay una marcha de protesta en escena.

    Sobre los “planes” de Santivañez, estos ya parecen agotados. Estado de emergencia, tropas a la calle, servicio militar obligatorio, pena de muerte, golpes publicitarios contra hampones, reuniones cumbre en el Estado, y otras medidas de impacto. Mientras eso se implementa, los asesinatos siguen multiplicándose a un ritmo espectacular, con una que otra captura.

    Un conocido grupo musical advierte que tiene instalados francotiradores para proteger sus conciertos. Habría que ver cuán eficaz y conveniente es eso. Pero es clara señal de que una población desesperada ha empezado a tomar las cosas en sus manos, lo cual anuncia quizás una temporada de linchamientos y de penuria para los familiares de criminales detectados.

    Salvo en la pequeña conversación grabada (que luego él niega), Santivañez no es un pico de oro. Si el clima en el Congreso cambia a su favor, no será por su elocuencia, sino por alguna consideración de estrategia política. Por ejemplo, la promesa de Dina Boluarte de que si su ministro se salva este viernes, ella lo liquidará otro día.

    La marcha convocada para hoy en el fondo no tiene mucho que ver con el asunto Santistevan, aunque va a influir. Lo suyo es, más bien, una tolerancia del gobierno frente a la criminalidad en todos los espacios. Es además, en el mejor de los sentidos, una marcha electoral, pues la inseguridad será el tema central en las próximas elecciones.

    Por su parte el primer ministro ya aprovecha la inminente desgracia de Santivañez para escalar sus declaraciones y ganarse un perfil más alto. Pero los papeles para su censura ya han empezado a circular. No hay culpa del titular de Interior que no la comparta Gustavo Adrianzén.

Mirko Lauer

Observador

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco twitter. Cero Facebook. Poemario más reciente, Las arqueólogas (Lima, AUB, 2021). Próximo poemario, Un chifa de Lambayeque. Acaba de reeditar la novela policial Pólvora para gallinazos (Lima, Vulgata, 2023).