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Operación gato panza arriba, por Mirko Lauer


El Ejecutivo se defiende de la censura a Juan José Santivañez como un gato panza arriba. Dina Boluarte acaba de descubrir la pena de muerte como solución al problema de inseguridad en el Perú. Varios ministros han soltado frases en defensa del coleguita. ¿Por qué este despliegue de lealtad a un ministro que no da fuego?

    La liquidación de Santivañez equivale a la crisis de un pacto en el poder que ha venido incluyendo a Boluarte. Pero la seguridad de la población es una tarea que será central en la próxima campaña electoral. Si el titular de Interior logra permanecer en el cargo, va a ser el símbolo viviente de ese problema, y de hecho ya lo es desde ahora.

    Como la plaga de los hampones asesinos va a demorar en ser resuelta, cuando hablamos de Santivañez, estamos hablando de las próximas elecciones, frente a las cuales todos quieren algo. Los partidos del Congreso quieren tomar distancia de la desgracia que es la gestión en seguridad. El Ejecutivo quiere que el pacto del 2022 sea eterno.

     Pero el pacto ya está roto. No ha habido ceremonia pública (quizás la censura que se busca funcione como eso), pero Boluarte está avisada de que desde el próximo abril va a tener que seguir discretas órdenes. No obedeció la primera, que ha sido deshacerse de Santivañez, y ya está enfrentando las consecuencias.

    Echar mano a la pena de muerte es una medida desesperada. Revela una incapacidad de evitar los asesinatos, con una sanción inconstitucional sólo aplicable cuando el crimen ya ha sido cometido. Además no es ella la persona para estar reclamando más muertos, no importa el motivo por el que estos se produzcan.

    La decisión mortícola ha venido con el anuncio de un “cuarto de guerra de seguridad ciudadana” (¿situation room?) que parece una promesa de que, de quedarse, Santivañez no tomará sus decisiones solo, y que Boluarte tendrá más que decir. Un comité a cargo de un problema complejo solo puede empeorar las cosas.

    El vivaracho interpelado quiere explicar sus “logros” antes del debate del viernes sobre su censura. Pero ese debate no es sobre esos supuestos logros, sino sobre los fracasos del ministro. Las víctimas en este nuevo estado de emergencia (14 en 24 horas por todo el país) son la mejor prueba, no la única, de que Santistevan debe irse a su casa. 

Mirko Lauer

Observador

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco twitter. Cero Facebook. Poemario más reciente, Las arqueólogas (Lima, AUB, 2021). Próximo poemario, Un chifa de Lambayeque. Acaba de reeditar la novela policial Pólvora para gallinazos (Lima, Vulgata, 2023).