Elon Musk, el compinche de Donald Trump, se queja de que sus autos eléctricos Tesla están expuestos a ser objeto de lo que él llama aranceles vengativos. Los EE. UU. están imponiéndoles altos aranceles a sus principales socios comerciales, y estos están respondiendo con lo mismo. Musk obviamente está en contra de que los agraviados se venguen.
¿Esto es una expresión tecno de la ley del embudo? ¿O un llamado de atención empresarial a la política de Trump, cuyos efectos Musk está descubriendo a toda velocidad? El valor de las acciones de Tesla ha caído 30 % desde febrero. Esto por la competencia china, pero también por un boicot en marcha contra vehículos que representan la nueva prepotencia de Washington.
La política arancelaria de Trump tiene efectos de ida y vuelta. Cada vez más empresas de los EE. UU. van a sentir la respuesta de países como la Unión Europea o Canadá. En los EE. UU. ya se empieza a hablar de recesión en algunas importantes ramas de la economía. Pero los peligros temidos se extienden hasta la posibilidad de una crisis económica en forma.
Pero tal parece que Trump no va a ceder en su empeño. Lo demuestra con 50 % de aranceles al acero canadiense y la amenaza de 200 % a vinos y licores europeos. En Canadá ya están retirando productos estadounidenses de los anaqueles en las tiendas. Los productores europeos tampoco se van a quedar tranquilos. La guerra comercial está en curso.
Las quejas de los comerciantes de EE. UU. ya han comenzado, como vemos. Pero mayores aranceles no solo bajan las ventas de los importadores. También suben los precios en los supermercados, y eso significa cada vez más quejas de los consumidores. Así, el proteccionismo radical se puede ir volviendo una política para los acomodados y los ricos.
Que Musk se queje porque vende menos autos, tiene menos utilidades y su empresa cae en la bolsa, expresa a un individuo centrado en su propia conveniencia. Quien ha acompañado el lanzamiento de los altos y agresivos aranceles de los EE. UU. no debería lloriquear porque los afectados podrían responder con las mismas armas (lo están haciendo).
Los aranceles de Europa o Canadá a productos de los EE. UU. no son vengativos, como los llama Musk. Son simplemente la respuesta natural a lo que Musk acompañó desde el primer momento. Quizás se acerca la hora de rematar los Tesla.
Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco twitter. Cero Facebook. Poemario más reciente, Las arqueólogas (Lima, AUB, 2021). Próximo poemario, Un chifa de Lambayeque. Acaba de reeditar la novela policial Pólvora para gallinazos (Lima, Vulgata, 2023).