Mundo

Trump asegura que China se vio más afectada que Estados Unidos por los aranceles: "Hemos sido el 'poste de azotes', pero ya no"

El presidente republicano aseguró que "esto es una revolución económica", y que las medidas que viene tomando están recuperando empleos y negocios "como nunca antes".

Trump se dirigió a los inversionistas y les dijo que "nunca cambiará sus políticas comerciales". Foto: Composición LR.
Trump se dirigió a los inversionistas y les dijo que "nunca cambiará sus políticas comerciales". Foto: Composición LR.

El presidente Donald Trump aseguró que la medida de los aranceles ha beneficiado a Estados Unidos más de lo esperado, a la vez que debilitaron al gigante asiático. "China pensó que íbamos a ceder, pero fuimos más fuertes. Hemos sido el 'poste de azotes’ ineficaz e indefenso, pero ya no. Estamos recuperando empleos y negocios como nunca antes", afirmó el mandatario en una publicación en su red Truth Social.

Trump defendió las tarifas como una herramienta estratégica que ha reconfigurado las relaciones económicas globales. Según su perspectiva, la imposición de estos tributos no solo impulsó la producción interna, sino que también expuso la vulnerabilidad de la economía china ante el endurecimiento del comercio bilateral. “Esto es una revolución económica. No es solo política comercial, es un nuevo modelo para el futuro”, sentenció el mandatario.

VIDEO MÁS VISTO

Montañas de basura se apilan en el Centro Comunitario Inglés en plena huelga de saneamiento

¿Qué impacto real han tenido los aranceles en la economía de China?

Desde que Trump volvió a la presidencia, su enfoque hacia China se ha endurecido nuevamente. Los aranceles, que en su momento generaron tensiones durante su primera administración, hoy regresan con fuerza renovada. Expertos en política internacional afirman que el efecto acumulado de estas tarifas ha sido profundo. Según datos del Fondo Monetario Internacional, el crecimiento económico chino se desaceleró a un 4.1% en el primer trimestre del año, uno de los niveles más bajos en décadas.

“El mensaje de Trump es claro: quiere limitar la dependencia estadounidense de las importaciones chinas y forzar a Pekín a renegociar en condiciones menos favorables”, explicó Sarah Gómez, analista de comercio exterior en el Centro para Asuntos Globales. Esta postura ha obligado al gobierno de Xi Jinping a implementar subsidios internos para sostener su industria manufacturera, lo que ha incrementado las presiones sobre su sistema financiero.

Por su parte, la prensa oficial china ha criticado fuertemente las declaraciones de Trump, calificándolas de “unilaterales” y “provocadoras”, aunque sin confirmar de forma directa las consecuencias económicas señaladas por el presidente estadounidense.

¿Estados Unidos salió fortalecido en medio de esta guerra comercial?

Mientras los efectos en China son evidentes según la narrativa de Trump, el escenario en Estados Unidos presenta matices. La economía ha mostrado señales de recuperación sostenida tras un 2024 marcado por la inflación. El desempleo bajó al 3.6% y la producción manufacturera registró un aumento del 2.3% en los primeros meses del año, según cifras del Departamento de Comercio.

“El proteccionismo impulsado por los aranceles ha incentivado el consumo de productos nacionales, creando empleo y fortaleciendo industrias clave”, indicaron desde la Casa Blanca. No obstante, no todo el panorama es favorable: los consumidores han reportado alzas en los precios de bienes electrónicos, vestimenta y maquinaria importada, lo que ha generado inquietudes en algunos sectores del Congreso.

Además, el impacto en los agricultores estadounidenses ha sido mixto, debido a que productos como la soja y el maíz han perdido competitividad en los mercados asiáticos. Aun así, Trump insiste en que el “sacrificio inicial” ha valido la pena, ya que posiciona a EE. UU. como líder económico en una nueva etapa de rivalidad global.

¿Qué implicaciones tiene este endurecimiento para la diplomacia global?

Las declaraciones de Donald Trump sobre los aranceles y su efecto en China también tienen implicaciones diplomáticas. La relación entre Washington y Pekín se ha tornado más tensa, no solo por temas comerciales, sino también por asuntos estratégicos como Taiwán y el mar de China Meridional. “La política arancelaria de Trump forma parte de una estrategia más amplia para frenar la expansión china”, indicó Joshua Lin, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad de Georgetown.

En medio de este panorama, aliados europeos han expresado su preocupación por una escalada en las tensiones comerciales, temiendo que esta nueva “guerra de tarifas” afecte el comercio global. Sin embargo, Trump sostiene que su política es parte de una visión más amplia de fortalecimiento nacional: “No estamos buscando confrontación, estamos recuperando lo que es nuestro por derecho”.