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Trump, Putin y Zelensky aseguran querer paz, pero sus condiciones impiden un alto al fuego

El conflicto entre Rusia y Ucrania sigue sin un acuerdo definitivo, pese a los intentos de negociación liderados por Trump. Mientras Putin y Zelensky continúan con posiciones opuestas, las conversaciones han dado lugar a un alto al fuego parcial que aún no se traduce en una paz duradera.

El acuerdo de alto al fuego parcial propuesto por Estados Unidos aún no es oficial. Foto: composición LR / AFP
El acuerdo de alto al fuego parcial propuesto por Estados Unidos aún no es oficial. Foto: composición LR / AFP

“Creo que el presidente Putin quiere la paz y el presidente Zelensky quiere la paz y yo quiero la paz”, expresó Donald Trump ante la prensa en el Despacho oval el 12 de febrero. Ese día, llamó al presidente ruso por teléfono y escribió que fue una llamada productiva. Luego timbró al mandatario ucraniano y también aseguró que la conversación fue muy bien. Según las palabras del presidente, todos querían la paz. Dos meses después, la paz aún parece lejana. Las hostilidades continuaron y no se han detenido pese a recientes conversaciones encaminadas hacia un posible acuerdo de alto al fuego.

Donald Trump y Vladimir Putin conversaron nuevamente por teléfono, el último martes 18 de marzo. Ahora el contexto es distinto.

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Tras la primera llamada, delegaciones de Estados Unidos y Rusia conversaron sobre la guerra en Ucrania, sin voces ucranianas presentes, en una histórica reunión en Arabia Saudita, el 18 de febrero. La ausencia fue reclamada por Zelensky cuando se reunió con Trump en la Casa Blanca, días después. En esa ocasión, ningún acuerdo se firmó: el líder estadounidense llamó malagradecido al ucraniano y protagonizaron un bochornoso altercado televisado. Después, presionado por la suspensión de ayuda militar, Zelensky envió una carta a Trump para asegurar su renovada disposición a negociar. Mientras tanto, los ataques de Rusia a ciudades ucranianas seguían su curso, así como los esfuerzos ucranianos para contraatacar.

El tema de las últimas llamadas telefónicas inició el 11 de marzo. En un nuevo encuentro en Yeda, Arabia Saudita, delegaciones ucranianas y estadounidenses conversaron sobre una propuesta de alto al fuego de 30 días. “Estados Unidos debe convencer a Rusia de hacerlo”, dijo Zelensky. “Voy a hablar con Vladimir Putin”, respondió Trump.

Putin conversó con Trump durante una llamada de casi dos horas, según informaron los medios, y aceptó suspender los ataques contra las infraestructuras energéticas de Ucrania, específicamente. La Casa Blanca anunció que el “alto al fuego energético” sería el comienzo del camino “hacia la paz”. Según afirma The New York Times, no se llegó al alto al fuego incondicional de 30 días que ya había aceptado Ucrania.

Un día después, Trump telefonea a Zelensky para discutir sobre lo mismo, luego de una madrugada movida para Moscú y Kiev. Portavoces de Rusia y Ucrania denunciaron ataques mutuos pese al precario inicio del prometido alto al fuego.

 Trump y Zelensky anunciaron que su conversación fue positiva tras la llamada. Foto: AFP

Trump y Zelensky anunciaron que su conversación fue positiva tras la llamada. Foto: AFP

Un alto al fuego entre Rusia y Ucrania

“Creo que muy pocos expertos podían imaginarse que, en esa semana, después de tres años de conflicto podría llegarse a un cese al fuego definitivo”, comenta el internacionalista e investigador Sebastien Adins, en diálogo con La República. El pacto aún no ha sido reflejado en un documento firmado, es un acuerdo verbal. Según el experto, es necesario tener en cuenta la posición de Trump: “Vemos a un Zelensky con pocos márgenes de negociación, mientras que Putin parece sí tenerlos”.

Adins explica que, a diferencia de Ucrania, Rusia tiene la ventaja de contar con mayor población capacitada para sumarse a la guerra y, pese a las sanciones económicas que enfrenta, su economía se encuentra en mejor estado que la ucraniana. Pero, además, Trump parece ser el primer líder occidental que apoya la perspectiva rusa en el conflicto.

“Trump logra entender las preocupaciones que ha tenido Rusia desde hace muchísimo tiempo. Por ejemplo, la ampliación de la OTAN”, indica el investigador. “Y con eso creo que lo que hay en Rusia y sobre todo en Moscú es una especie de confianza: muchísima confianza de que Rusia saldrá muy bien de todo esto”, agrega.

 Trump y Putin han expresado interés en mejorar las relaciones entre Estados Unidos y Rusia. Foto: Casa Blanca / Flickr

Trump y Putin han expresado interés en mejorar las relaciones entre Estados Unidos y Rusia. Foto: Casa Blanca / Flickr

Putin tiene las mejores cartas y muchos dicen que lo que busca es ganar tiempo. Entendía que no le podía decir a Trump: ‘no queremos un cese al fuego’. Tenía que incluir las exigencias que ya conocemos y además pensar en un proceso gradual”, detalla Adins.

De acuerdo al internacionalista Ramiro Escobar, las exigencias del presidente ruso podrían representar un problema para el alto al fuego. “Putin es muy intransigente, no va a querer ceder. Posiblemente, no va a querer quedarse solo con Crimea, una ciudad que Ucrania ha perdido de todas maneras, sino también con el Donbass que es una parte que ha sido invadida por Rusia militarmente”, explica. “Zelensky está muy disminuido, pero creo que no tiene otra alternativa que negociar y aceptar lo que le propongan. Trump es cercano a Putin y lo más probable es que impongan la paz del más fuerte”, sostiene.

¿Qué haría falta para el fin de la guerra?

Un alto al fuego no implica el fin de la guerra. Durante un cese al fuego, las dos partes de un conflicto acuerdan reducir o eliminar temporalmente las acciones bélicas. Para sellar el fin definitivo de las hostilidades entre Rusia y Ucrania, que ya van dejando cientos de miles de muertes y numerosas infraestructuras destruidas, se requiere un acuerdo de paz.

Para Adins, el alto al fuego puede concretarse si se excluye discutir sobre la cuestión territorial: un tema que sería fundamental para un acuerdo de paz. Rusia ha invadido Crimea y partes de Donetsk, Lugansk, además de otros territorios ubicados al este y sur de Ucrania. “Creo que Rusia jamás se pondría de acuerdo en devolver territorios como Crimea, que ya tiene once años bajo control ruso”, asevera. “Si se quiere una paz, también se requiere una dosis de realismo”, expresa.

 Putin ha exigido que Ucrania reconozca Crimea como territorio ruso como una de las condiciones para el alto al fuego. Foto: AFP

Putin ha exigido que Ucrania reconozca Crimea como territorio ruso como una de las condiciones para el alto al fuego. Foto: AFP

Otro punto central que tendría que ser evaluado para un alto al fuego, sería el problema con la OTAN. Putin no quiere que Ucrania se una a esta alianza entre países de Europa y Norteamérica.

“Si nos preguntan por qué Europa sigue apoyando a Ucrania, hay que entender que esta es una guerra entre la OTAN y Rusia en territorio ucraniano y que las causas no se remontan al 2022 (cuando Rusia invadió Ucrania a gran escala). La causa está al final de la Guerra Fría”, explica Ricardo Falla, docente en Filosofía de la UARM e investigador internacionalista.

Tras el colapso de la Unión Soviética, en 1991, Ucrania y otros territorios que conformaban la URSS se convirtieron en países independientes. La dinámica geopolítica de la región cambió: Rusia perdió influencia y la OTAN se expandió. Putin ve esa expansión como una amenaza para la seguridad rusa.

“Lo más probable es que la guerra pueda llegar a su fin en la medida que la OTAN abandone la idea de incluir a Ucrania”, dice Falla. “Una segunda condición sería que se llegue a algún acuerdo respecto a las zonas con mayoría rusa en Ucrania. Tercero, que se establezcan vínculos de cooperación militar o aeroespacial entre la Federación de Rusia y los Estados Unidos. Si hay acuerdos, eso reduce las tensiones militares”, argumenta.

 Zelensky pide un alto el fuego incondicional, garantías de seguridad internacionales, y apoyo militar europeo. Foto: AFP

Zelensky pide un alto el fuego incondicional, garantías de seguridad internacionales, y apoyo militar europeo. Foto: AFP

Hasta el cierre de esta edición, Rusia ha continuado con bombardeos contra Ucrania, en la madrugada del 22 de marzo. Ucrania informó que destruyó entre 100 a 179 drones rusos y, al menos, 7 civiles ucranianos fallecieron. El jueves 27 de marzo, se realizará una cumbre en París, donde asistirá Zelensky y presidentes europeos dialogarán sobre la seguridad de Ucrania.