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Netanyahu expulsará al jefe de seguridad de Israel por falta de confianza: "Necesario para prevenir el próximo desastre"

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, anunció que solicitará la destitución del jefe del Shin Bet, Ronen Bar, por una "persistente falta de confianza". La decisión aviva las tensiones entre el gobierno y el aparato de seguridad tras el ataque de Hamás del 7 de octubre.

Críticos acusan a Netanyahu de usar el despido para evadir responsabilidad de sus errores. Foto: AFP
Críticos acusan a Netanyahu de usar el despido para evadir responsabilidad de sus errores. Foto: AFP

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha decidido poner fin al mandato del jefe del servicio de seguridad interna del país, el Shin Bet. Según el mandatario, la medida es necesaria para restaurar la organización y evitar futuras amenazas. El anuncio llega en un contexto de profundas fricciones entre el liderazgo político y el aparato de seguridad de Israel, exacerbadas tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023.

La relación entre Netanyahu y Ronen Bar, actual director del Shin Bet, ya era tensa antes del atentado. Sin embargo, las diferencias se agudizaron después de que un informe interno del 4 de marzo revelara fallos en la inteligencia israelí que facilitaron la ofensiva de Hamás. Mientras que el Shin Bet ha reconocido sus errores, también ha señalado que la política gubernamental permitió el fortalecimiento del grupo islamista, lo que indirectamente responsabiliza al primer ministro.

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Un despido "necesario"

Netanyahu justificó su decisión alegando una falta de confianza continua en Ronen Bar. En un comunicado, el primer ministro señaló que su despido es "necesario para restablecer la organización, alcanzar todos los objetivos de guerra e impedir el próximo desastre". Además, acusó al jefe del Shin Bet de haber filtrado información a los medios con el objetivo de obstaculizar decisiones clave para la reestructuración de la agencia de seguridad interna de Israel.

El conflicto entre ambos se intensificó tras la publicación del informe del Shin Bet que, si bien admite fallos operativos, también critica la política de Netanyahu, la cual habría permitido que Hamás consolidara su capacidad militar. La tensión escaló aún más cuando el exjefe del Shin Bet, Nadav Argaman, insinuó que podría revelar información comprometedora sobre el primer ministro, lo que fue interpretado como una amenaza directa.

Por su lado, el Shin Bet ha defendido a Bar, señalando que las acusaciones de Netanyahu carecen de fundamento. En un comunicado, la agencia afirmó que su director ha estado enfocado en garantizar la seguridad de Israel, recuperar a los rehenes y proteger la democracia. La pugna entre ambos sectores deja en evidencia una crisis interna dentro del gobierno israelí en medio de la guerra contra Hamás en Gaza.

¿Qué ocurrió el 7 de octubre?

El ataque de Hamás del 7 de octubre marcó un punto de inflexión en Israel. Se estima que fue la agresión más letal contra la población civil israelí, con un saldo de más de 1.200 muertos. La respuesta militar de Israel en Gaza ha dejado hasta la fecha más de 48.000 víctimas, según fuentes de ambas partes. La falta de preparación para prevenir el ataque ha generado una lucha por definir responsabilidades dentro del gobierno y el aparato de seguridad.

El informe del Shin Bet reconoció errores en la evaluación de la amenaza de Hamás, indicando que la inteligencia israelí asumió que el grupo islamista estaba más enfocado en Cisjordania que en lanzar una ofensiva de tal magnitud. Sin embargo, también apuntó a fallos estructurales dentro del gobierno y sugirió que la política de "calma" implementada en años previos permitió que Hamás fortaleciera su capacidad de ataque.

Netanyahu, en un presunto intento por esquivar la responsabilidad, ha centrado su discurso en las fallas del Shin Bet. Sin embargo, sus críticos, incluidos líderes de la oposición como Yair Lapid y Benny Gantz, sostienen que el primer ministro está usando a Bar como chivo expiatorio para ocultar sus propios errores estratégicos.