Estados Unidos

Asistentes protestan contra vicepresidente J.D. Vance en el Kennedy Center de Washington: “Habéis arruinado este lugar”

Durante el evento, los gritos de “Habéis arruinado este lugar” evidencian la frustración sobre cómo las políticas de Vance y del presidente Donald Trump están afectando a instituciones culturales clave. La comunidad artística siente que su libertad creativa está siendo amenazada.

Las decisiones de Vance han llevado a recortes en subvenciones culturales y restricciones en la programación del Kennedy Center. Foto: El País
Las decisiones de Vance han llevado a recortes en subvenciones culturales y restricciones en la programación del Kennedy Center. Foto: El País

El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, se vio rodeado de fuertes protestas durante su visita al Kennedy Center de Washington, uno de los íconos culturales del país. Los asistentes le gritaron y abuchearon al ser consciente de que sus políticas culturales están afectando a instituciones emblemáticas. La manifestación se convirtió rápidamente en un escenario de confrontación política, evidenciando el rechazo a sus decisiones dentro del mundo artístico.

El incidente fue una muestra de la creciente tensión entre el gobierno del presidente Donald Trump y ciertos sectores culturales de Estados Unidos. Vance, en su papel de vicepresidente, ha sido criticado por apoyar decisiones que muchos consideran perjudiciales para la preservación de la cultura y el arte. En medio de los abucheos, los manifestantes dejaron claro que la administración actual no es bienvenida en lugares dedicados a la libertad y la expresión artística.

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Protestas en el Kennedy Center: ¿por qué el vicepresidente J.D. Vance fue abucheado por los asistentes?

La visita de J.D. Vance al Kennedy Center no fue tranquila. Los asistentes al evento no tardaron en mostrar su desaprobación por la presencia del vicepresidente, y los abucheos se hicieron sentir con intensidad. Según el informe de El País, la razón principal de la protesta se centra en las políticas de la administración del presidente Donald Trump que Vance apoya, las cuales muchos consideran que están atacando las bases del arte y la cultura en Estados Unidos. La comunidad artística de Washington ve estas decisiones como un intento de politizar y desmantelar instituciones culturales.

A principios de febrero, Trump anunció que tomaría el control del centro, asumiendo el cargo de presidente. Despidió al patronato, que contaba con representantes de ambos partidos, y nombró uno nuevo, compuesto por leales a su causa, entre ellos, su jefa de gabinete Susie Wiles, el cantante de country Lee Greenwood, la segunda dama Usha Vance, y colocó a Richard Grenell, exembajador en Alemania, al frente de la institución. Su misión era erradicar lo que él denominó el “virus woke” del centro, centrándose específicamente en "los shows de drag queens dirigidos a los jóvenes".

Los abucheos y gritos de los asistentes fueron claros, y uno de los lemas que más se repitió fue “Habéis arruinado este lugar”. Este mensaje subraya el malestar que se percibe en el ámbito cultural con respecto a las acciones de la administración republicana, que ha sido acusada de recortar fondos destinados a las artes y favorecer posturas que limitan la libertad creativa.

¿Cómo las políticas de Vance afectan al Kennedy Center y la escena artística en Washington?

La presencia de J.D. Vance en el Kennedy Center resalta las consecuencias de las políticas de la administración Trump sobre la cultura estadounidense. Según El País, la gestión de Vance y otros miembros clave del gobierno han promovido recortes en las subvenciones culturales y apoyado una postura que considera que las artes deben alinearse con ciertos intereses políticos. Esto ha provocado una serie de reacciones en los círculos artísticos de Washington, quienes sienten que sus expresiones están siendo cooptadas por la política.

El impacto de estas decisiones se ha sentido especialmente en el Kennedy Center, un símbolo de la cultura estadounidense, que ha visto disminuciones en su financiación y restricciones en sus programaciones. Los protestantes en el evento de Vance no solo se oponían a su presencia, sino también a las políticas que, según ellos, están destruyendo la independencia artística de espacios culturales como el Kennedy Center.