Economía

65% de mujeres en Perú tiene intención de renunciar a su empleo por falta de crecimiento

Estudio revela que las barreras como la discriminación por maternidad y la falta de transparencia salarial obstaculizan la retención del talento femenino en el país.

La retención del talento femenino es un desafío para las empresas. Foto: composición LR
La retención del talento femenino es un desafío para las empresas. Foto: composición LR

Las mujeres en posiciones de liderazgo en el Perú renuncian más que sus pares hombres, según el informe 'Radiografía de las Mujeres en el Trabajo 2025' de Buk. De acuerdo con el estudio, un 65% de ellas decidió dejar su puesto, frente al 57% de los hombres en roles similares.

Esta tendencia sugiere que las condiciones laborales para las mujeres en altos cargos aún presentan obstáculos significativos o que, en muchos casos, encuentran mejores oportunidades fuera de sus actuales empresas.

"Hay múltiples barreras que las mujeres enfrentan: los sesgos de género en los aumentos y evaluaciones de desempeño, la discriminación por maternidad, la segmentación laboral, la segregación ocupacional y la falta de transparencia salarial", explicó Alejandra Dinegro, especialista laboral de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), a La República.

El informe también pone en evidencia que la retención del talento femenino sigue siendo un reto para las organizaciones. Las principales razones que impulsan a estas mujeres a cambiar de empleo incluyen la falta de oportunidades de crecimiento, una compensación inadecuada y deficiencias en el liderazgo corporativo.

"Este dato evidencia un desafío para las empresas en la retención del talento femenino. Si las mujeres líderes cambian de empleo por falta de crecimiento, es una señal clara de que aún existen barreras estructurales en el campo profesional", señaló Sebastián Ausin, country manager de Buk en Perú.

Brecha salarial

El informe también revela que el Perú presenta la mayor brecha salarial entre hombres y mujeres en posiciones de liderazgo en la región, alcanzando el 26%. "Si bien las mujeres han logrado avanzar en puestos de dirección, la desigualdad salarial sigue siendo una barrera importante. A pesar de desempeñar las mismas funciones, la diferencia en ingresos sigue siendo considerable", detalló el estudio.

Además, aunque las mujeres líderes en Perú solicitan aumentos salariales en proporciones similares a los hombres (39% frente a 41%), su éxito al conseguirlos es significativamente menor, lo que refleja otra inequidad en la estructura laboral.

Para Dinegro, la inequidad de los aumentos salariales para mujeres no es un problema de desempeño, sino de sesgos estructurales en la cultura laboral nacional y también global. La solución, señaló como especialista, requiere políticas de equidad salarial, transparencia en sueldos y cambios en la percepción de liderazgo femenino, principalmente.

Las madres, el grupo más insatisfecho con su remuneración

El informe también expone que al 2025, el 40% de las madres peruanas manifiestan estar insatisfechas con su salario, convirtiéndose en el grupo más disconforme con su remuneración. Además, solo el 42% de las madres que solicitaron un aumento salarial lo obtuvieron, en contraste con el 60% de los padres que hicieron la misma solicitud.

"Es importante tener claro que las mujeres que son madres no solo tienen que lidiar con las demandas del trabajo y la familia, sino también con barreras invisibles que siguen limitando su desarrollo profesional", apuntó Ausin.

Y es que existe una percepción de que las características necesarias para liderar (autoridad, toma de riesgos, decisión) están más asociadas a los hombres. Muchos ascensos dependen del acceso a redes de contacto y mentorías con altos ejecutivos, pero estos espacios suelen estar dominados por hombres, por lo tanto, las mujeres tienen menos oportunidades de desarrollar relaciones estratégicas que faciliten su crecimiento.

Por otro lado, según Dinegro, las mujeres suelen asumir más tareas administrativas y de cuidado dentro del trabajo, como organizar reuniones, tomar notas o coordinar eventos, sin que esto se refleje en ascensos. Esto está asociado también al tipo de cargo que desempeñan: una trabajadora de limpieza sentirá menos seguridad de pedir una reubicación o aumento, frente a una abogada o gerente que tiene más posibilidades de reinsertarse laboralmente.

Las mujeres sin liderazgo enfrentan mayores desafíos

El informe también destaca que las mujeres sin cargos de liderazgo son las que menos solicitan ascensos y las que tienen menor tasa de éxito al pedirlos. Solo dos de cada diez de las encuestadas indicaron haber solicitado una promoción en los últimos dos años y, de ellas, apenas el 30% la obtuvo, en comparación con el 56% de los hombres en la misma condición.

"Existe un estereotipo de que los hombres son los principales proveedores, por lo que sus exigencias salariales o de beneficios son vistas como más justificadas", concluyó Dinegro.

Aunque actualmente, ello depende de los sectores laborales, las mujeres están sobrerrepresentadas en sectores donde ya son mal pagadas. De acuerdo al INEI, la brecha salarial actual en el país, supera el 36%.