La Gran Pirámide de Guiza fue construida por trabajadores especializados y no por esclavos, según National Geographic
La fuerza laboral, compuesta por 20,000 a 30,000 hombres, se dividía en equipos, evidenciando un sistema avanzado de trabajo que sorprende por su orden y profesionalismo en el Antiguo Egipto.
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Durante siglos, la idea de que la Gran Pirámide de Guiza fue construida por esclavos ha predominado en el imaginario popular. Sin embargo, nuevas investigaciones arqueológicas respaldadas por National Geographic revelan una verdad muy distinta: los responsables de esta colosal obra fueron trabajadores especializados, bien alimentados y organizados bajo un sistema laboral avanzado para su época.
Los hallazgos recientes en Egipto han permitido a los expertos reconstruir cómo vivían y trabajaban estos constructores hace más de 4.500 años. Gracias a restos de aldeas, herramientas y registros escritos, ahora se sabe que formaban parte de una fuerza laboral profesional, reclutada entre campesinos durante épocas de baja actividad agrícola. Esta revelación no solo desmonta uno de los mitos más antiguos sobre el Antiguo Egipto, sino que también destaca el nivel de desarrollo social y técnico alcanzado por aquella civilización.
¿Quiénes construyeron la Gran Pirámide de Guiza?
Según investigaciones difundidas por National Geographic y respaldadas por egiptólogos como Zahi Hawass y Mark Lehner, la Gran Pirámide de Guiza no fue construida por esclavos, sino por obreros egipcios libres, organizados y altamente capacitados.
Estos trabajadores formaban parte de una fuerza laboral temporal que provenía de diversas regiones de Egipto, especialmente durante la temporada de inundaciones del Nilo, cuando la actividad agrícola se detenía. Eran divididos en grupos o equipos rotativos, bien alimentados y alojados en campamentos cerca del sitio de construcción. Se estima que unos 20,000 a 30,000 obreros participaron en el proceso, no los 100,000 mencionados por Heródoto en la Antigüedad.

Se estima que las unidades laborales más grandes estaban formadas por unos 2.000 hombres. Foto: Henning Dalhoff/SPL/AGE Fotostock
Los hallazgos arqueológicos en Guiza, como viviendas, panaderías, huesos de animales, herramientas y hasta tumbas construidas cerca de la pirámide, demuestran que estos trabajadores eran tratados con respeto y recibían atención médica. Las tumbas, en especial, confirman que no eran esclavos: en el Antiguo Egipto, los esclavos no recibían entierros junto a monumentos reales.
¿Cómo se componían los equipos de trabajo en el antiguo Egipto?
Se estima que las unidades laborales más grandes estaban formadas por unos 2.000 hombres, divididos en dos grandes grupos de 1.000 cada uno. Algunos de estos equipos adoptaban nombres distintivos, como los 'Borrachos de Micerino' o los 'Amigos de Micerino', lo que sugiere una identidad colectiva y un sentido de pertenencia dentro de la fuerza laboral. A su vez, cada grupo se subdividía en cinco cuadrillas llamadas phylai, compuestas por 200 hombres cada una.
La organización del trabajo incluía también divisiones más pequeñas, con grupos de diez o veinte hombres que cumplían funciones específicas. Incluso se ha comprobado que cada cara de la pirámide tenía un equipo responsable, encabezado por un supervisor, lo que permitía una construcción coordinada por secciones. Este mismo modelo de división por lados también fue utilizado siglos más tarde en la edificación de las tumbas reales en el Valle de los Reyes, lo que muestra la continuidad y eficacia de este sistema.
Además de los grafitos encontrados en la pirámide de Micerino, otros documentos como los papiros de Abusir han aportado detalles sobre la gestión administrativa de las obras. Uno de los descubrimientos más valiosos en este sentido fue el diario del capataz Merer, hallado en 2013 por arqueólogos franceses en Wadi el-Jarf, un antiguo puerto faraónico en el mar Rojo. Este manuscrito, fechado al final del reinado de Keops, ofrece una visión directa del transporte de materiales y la logística diaria.