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Ciencia

T Coronae Borealis, la estrella que iluminará la noche como nunca antes y podrás verla a simple vista

La increíble megaexplosión estelar de T Coronae Borealis, a 3.000 años luz de la tierra, será visible por primera vez en 80 años, según la NASA.

El sistema estelar T Coronae Borealis, a 3.000 años luz, podría vivir una nova recurrente el 27 de marzo, visible sin telescopios desde la Tierra. Foto: NASA/centro de vuelo Espacial Goddard
El sistema estelar T Coronae Borealis, a 3.000 años luz, podría vivir una nova recurrente el 27 de marzo, visible sin telescopios desde la Tierra. Foto: NASA/centro de vuelo Espacial Goddard

El sistema estelar T Coronae Borealis, situado a aproximadamente 3.000 años luz de la Tierra, podría registrar en breve un fenómeno astronómico de gran relevancia: una nova recurrente. Este tipo de evento se produce cuando una enana blanca absorbe una cantidad crítica de material proveniente de su estrella compañera, provocando una explosión termonuclear que puede ser observada desde nuestro planeta.

De acuerdo con un estudio reciente realizado por científicos de la Universidad Estatal de Luisiana y la Asociación Americana de Observadores de Estrellas Variables (AAVSO, por sus siglas en inglés), el estallido podría ocurrir este 2025. Se estima que la explosión del sistema podría verse sin telescopios y sería la primera vez desde 1946 que este fenómeno puede observarse.

T Coronae Borealis: la supernova

Según la NASA, esta estrella forma parte de un sistema binario ubicado a unos 3.000 años luz de la Tierra, en la constelación Corona Boreal. La peculiaridad de este sistema radica en que está conformado por una gigante roja y una enana blanca, cuyas interacciones provocan acumulaciones de material que desencadenan explosiones periódicas.

El fenómeno convierte a T Coronae Borealis en una "nova recurrente", una categoría muy rara en astronomía. De las más de 400.000 millones de estrellas que existen en la Vía Láctea, solo cinco poseen esta característica. La explosión prevista hará que durante varios días el objeto alcance un brillo comparable al de la Estrella Polar, lo que permitirá su observación sin instrumentos ópticos.

Los expertos indican que no se trata de una supernova en el sentido clásico —una estrella que colapsa y muere—, sino de una erupción superficial generada por la acumulación de hidrógeno en la enana blanca. Esta absorbe materia de su compañera gigante roja hasta que ocurre una fusión termonuclear, similar a una "bomba de hidrógeno estelar".

¿Cómo ver la explosión de T Coronae Borealis?

La NASA prevé que se convertirá en uno de los espectáculos celestes más destacados del año. Además, será visible desde el hemisferio norte, con mejores condiciones de observación en cielos despejados y alejados de la contaminación lumínica.

La estrella T Coronae Borealis posee una luminosidad tan tenue que solo puede ser observada con telescopios que tengan un objetivo de al menos 50 milímetros de diámetro. No obstante, cuando ocurra la explosión, su brillo aumentará unas 1.500 veces, y alcanzará una intensidad similar a la de Polaris, la Estrella del Norte y podrá ser vista sin necesidad de instrumentos ópticos.

Este fenómeno astronómico, clasificado como nova recurrente, se mantendrá visible a simple vista durante algunos días. Posteriormente, su resplandor comenzará a atenuarse y solo será perceptible con binoculares por un periodo de poco más de una semana, hasta disminuir al punto de requerir nuevamente telescopios para su observación.

Un estudio de la Universidad Estatal de Luisiana y la AAVSO señala que esta explosión será la primera observada desde 1946 y alcanzará un brillo comparable al de la Estrella Polar. Foto: Noirlab

Un estudio de la Universidad Estatal de Luisiana y la AAVSO señala que esta explosión será la primera observada desde 1946 y alcanzará un brillo comparable al de la Estrella Polar. Foto: Noirlab

Para localizar a T CrB cuando entre en erupción, se deberá buscar la constelación Corona Borealis. Esta se posiciona sobre el horizonte noreste a la medianoche, aunque puede observarse más temprano en la segunda mitad del año. Se ubica entre las constelaciones de Bootes, Hércules y la Serpiente, y se desplaza en el cielo conforme avanza la noche.

La explosión de T Coronae Borealis no representa peligro alguno para la Tierra. No obstante, es un recordatorio del dinamismo y la magnitud del universo, así como del avance de la ciencia para anticipar fenómenos de gran interés.