Un impresionante hallazgo en Túnez cambia totalmente la historia: la llegada de los europeos a África sucedió hace 8.500 años
Un reciente descubrimiento arqueológico en Túnez revela evidencia de la presencia europea en África hace 8.500 años, lo que desafía las teorías establecidas sobre los primeros contactos entre ambos continentes.
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Un reciente hallazgo arqueológico en Túnez ha revolucionado la comprensión de los primeros contactos entre Europa y África, datando este encuentro miles de años antes de lo que se pensaba. Este descubrimiento, que se remonta a la Edad de Piedra, desafía las teorías tradicionales sobre la expansión de las civilizaciones antiguas.
Investigadores han encontrado evidencias que sugieren que los primeros europeos cruzaron el Mediterráneo hacia el norte de África mucho antes de la llegada de los romanos y fenicios. Este hallazgo no solo reescribe la historia de la migración humana, sino que también plantea nuevas preguntas sobre las interacciones culturales y comerciales de la época.
El estudio, publicado en la reconocida revista científica Nature, describe cómo los objetos encontrados en el yacimiento arqueológico de El Guettar, en Túnez, sugieren que estas interacciones pudieron haber tenido lugar durante el Paleolítico. Esto indica que los humanos modernos ya estaban explorando y estableciendo vínculos marítimos mucho antes de lo que se había registrado previamente.

El equipo liderado por los arqueólogos Louiza Aoudia, Alfredo Coppa y Giulio Lucarini durante la excavación de una tumba neolítica en el sitio arqueológico de Doukanet el Khoutifa, en Túnez. Fotos: Francesco La Pastina/Christian Pérez
Un hallazgo que cambia la narrativa histórica
Los arqueólogos han excavado en El Guettar durante varios años, y los recientes descubrimientos han proporcionado una nueva perspectiva sobre la movilidad de los grupos humanos en la prehistoria. Los artefactos, que incluyen herramientas de piedra y restos de fauna, sugieren que estos primeros europeos no solo viajaron a África, sino que también se adaptaron a su entorno, cazando y recolectando recursos locales.

Arqueólogos recuperan restos humanos en el yacimiento prehistórico de Doukanet el Khoutifa, en Túnez. Foto: Giulio Lucarini
Este descubrimiento es significativo porque desafía la idea de que las interacciones entre Europa y África comenzaron con civilizaciones más avanzadas, como los fenicios o los romanos. En cambio, sugiere que los humanos modernos ya realizaban viajes transcontinentales mucho antes de que estas culturas se establecieran.
Implicaciones para la comprensión de la migración humana
La investigación también tiene implicaciones importantes para la comprensión de la migración humana en general. Los hallazgos en Túnez indican que los humanos modernos eran exploradores intrépidos, capaces de navegar por el Mediterráneo y establecer contactos con otras culturas. Esto podría cambiar la forma en que los historiadores y arqueólogos ven la expansión de las civilizaciones en la antigüedad.
Además, el descubrimiento plantea preguntas sobre cómo estas interacciones pudieron haber influido en el desarrollo cultural y tecnológico de las sociedades en ambos continentes. La posibilidad de que los grupos humanos compartieran conocimientos y recursos a través del Mediterráneo podría haber acelerado el progreso en diversas áreas, desde la agricultura hasta la tecnología de herramientas.
Conclusiones sobre el hallazgo
El hallazgo en Túnez no solo evidencia la habilidad de los seres humanos modernos para adaptarse y aventurarse en nuevos territorios, sino que también marca el inicio de una nueva etapa en el estudio de las relaciones entre distintas poblaciones. Con el avance de las investigaciones en la zona, es probable que se revelen nuevos hallazgos que amplíen nuestro conocimiento sobre la migración y el intercambio cultural a lo largo de la historia.
¿Por qué el mar Mediterráneo se llama así?
El término “Mediterráneo” proviene del latín Medi Terraneum denominación refleja con , que puede traducirse como “mar en medio de tierras”. Esta denominación refleja con precisión su ubicación geográfica, ya que se sitúa entre tres continentes: Europa, Asia y África. Además, en su extremo occidental, el mar Mediterráneo se conecta con el océano Atlántico a través del estrecho de Gibraltar.
¿Qué tiene de especial el mar Mediterráneo?
Este extenso mar baña las costas de 21 países y recibe las aguas de 69 ríos que desembocan en su cuenca. Es hogar de importantes puertos con alto movimiento comercial, lo que lo convierte en un punto estratégico para el comercio internacional. Más allá de su relevancia geográfica y económica, desempeña un papel crucial en la regulación del clima regional, actuando como un gran reservorio térmico que almacena y libera calor. Su influencia climática es tan significativa que ha dado origen a una categoría específica: el clima mediterráneo.
¿Dónde se ubica el país de Túnez?
Túnez, cuya capital lleva el mismo nombre, es el país más pequeño del Magreb, ubicado en el norte de África. Limita al norte y al este con el mar Mediterráneo, al sureste y al sur con Libia, y al oeste con Argelia.
La historia de Túnez está marcada por la influencia de diferentes civilizaciones, desde los fenicios, que fundaron la legendaria Cartago, hasta la ocupación romana, la llegada del Islam en el siglo VII y el dominio otomano y francés. Obtuvo su independencia de Francia en 1956 y desde entonces ha sido un actor clave en la región.
¿Qué tan cerca está África de Europa?
En su punto más estrecho, el estrecho de Gibraltar, Europa y África están separados por aproximadamente 14,4 km de agua. Este estrecho conecta el océano Atlántico con el mar Mediterráneo y separa España (en el sur de Europa) de Marruecos (en el norte de África).
Debido a esta cercanía, han surgido propuestas para construir un túnel o puente que conecte ambos continentes, aunque hasta ahora no se ha concretado. Además, el estrecho representa una ruta clave para la navegación y también un punto de gran interés en la migración entre ambos continentes.