El FMI reconoce que existen activos digitales diseñados como medios de pago o reserva de valor
Bitcoin, considerado uno de los activos digitales más relevantes, está implícitamente incluido en esta definición. El FMI aclara que no establece un juicio sobre su estabilidad.

En su nuevo manual estadístico BPM7 (versión preliminar), el Fondo Monetario Internacional (FMI) incluyó por primera vez una definición clara sobre los activos digitales. En el párrafo 16.74 se lee:
“La digitalización ha dado lugar a la aparición de nuevos productos de servicios financieros y de nuevos activos digitales diseñados para usarse como medio de pago o como reserva de valor.”
Esto significa que el FMI reconoce que hay activos digitales creados con la intención de funcionar como dinero o como una forma de guardar valor en el tiempo. Es un paso importante en el reconocimiento formal de estas tecnologías dentro del sistema financiero global.
¿Incluye esto a Bitcoin?
Sí. Bitcoin es uno de los principales activos digitales que fueron diseñados para cumplir esas funciones. Fue creado como una forma de dinero digital sin intermediarios y también es utilizado por muchos como reserva de valor.
Sin embargo, el FMI no menciona directamente a Bitcoin en ese párrafo ni lo llama “oro digital”. Tampoco lo compara con el oro. Solo dice que existen activos digitales diseñados con ese propósito. Es una descripción general, no una opinión sobre si esos activos realmente cumplen su objetivo.
¿Por qué no es una aprobación?
El FMI usa la expresión “diseñados para ser usados” porque reconoce la intención original de los creadores de estos activos. Pero no afirma que hoy en día estos activos se comporten como medios de pago estables ni como reservas de valor seguras.
Ejemplo: un activo puede estar diseñado para almacenar valor, pero si su precio sube y baja bruscamente (como ocurre con Bitcoin), entonces su función como reserva puede ser limitada en el corto plazo. El FMI no entra en ese debate. Solo clasifica.
¿Qué busca el FMI con esta definición?
Busca algo técnico: que todos los países tengan una forma clara de registrar en sus cuentas económicas el uso y movimiento de estos activos. El objetivo es estadístico y contable, no político ni ideológico.
Quiere que, si una persona en un país compra o vende un activo digital, esa transacción se registre correctamente. Eso ayuda a entender mejor el flujo de dinero digital a nivel global.
¿Y entonces por qué algunos dicen que el FMI llamó a Bitcoin “oro digital”?
Porque interpretaron mal. Como Bitcoin fue diseñado para ser reserva de valor, y el FMI mencionó que existen activos con ese diseño, algunas personas concluyeron que se refería a Bitcoin como “oro digital”. Pero eso no está en el texto.
Es como si alguien dijera: “existen autos diseñados para volar” y luego otro dijera: “¡Dijeron que los autos vuelan!”. El FMI no está diciendo eso. Solo está reconociendo una categoría de activos y su diseño original.
Lo positivo: reconocimiento oficial
Aunque no es un respaldo, es un reconocimiento claro y formal de que los activos digitales tienen un rol creciente en la economía. Eso incluye a Bitcoin. Y aunque no usaron nombres, todos entienden que este tipo de definiciones no existirían si Bitcoin no hubiera sido creado.
El FMI ahora los considera lo suficientemente relevantes como para incluirlos en su manual oficial de estadísticas económicas.