Conoce la peligrosa ‘estafa del premio’: así operan los delincuentes para robarte todo tu dinero
Los estafadores han desarrollado una peligrosa modalidad de fraude conocida como “la estafa del premio” en la que engañan a las víctimas con falsos sorteos. A cambio de un pago, prometen premios inexistentes, como un iPad. Pero, ¿cómo operan realmente estos delincuentes?
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Recibir una llamada, un correo electrónico o un mensaje de texto anunciando que se ha ganado un premio puede parecer una noticia extraordinaria. Sin embargo, detrás de estos anuncios se esconde una estrategia fraudulenta utilizada por estafadores que buscan engañar a sus víctimas. Prometen obsequios irresistibles, como teléfonos de alta gama, automóviles o grandes sumas de dinero, pero el supuesto ganador debe cumplir con un único requisito: realizar un pago para reclamarlo.
El engaño se perfecciona con documentos falsificados, logotipos de empresas reconocidas y discursos persuasivos. En muchos casos, los delincuentes afirman que el pago es necesario para cubrir impuestos, aranceles de aduana o costos de envío. Incluso proporcionan instrucciones detalladas sobre cómo transferir el dinero, ya sea mediante depósitos bancarios, aplicaciones de pago o tarjetas de regalo. Una vez que la víctima realiza la transacción, los estafadores desaparecen sin dejar rastro, dejando a la persona sin su dinero ni el premio prometido.
¿Cómo identificar una estafa del premio falso?
Distinguir una estafa de un concurso legítimo es clave para evitar caer en estos fraudes. La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC) advierte sobre señales de alerta que pueden ayudar a identificar estos engaños.
- Solicitud de dinero para reclamar el premio: Un sorteo auténtico no exige pagos previos. Si te piden cubrir costos por impuestos, tarifas administrativas o gastos de envío, es una clara señal de fraude.
- Métodos de pago sospechosos: Los estafadores insisten en recibir el dinero mediante transferencias electrónicas, criptomonedas o tarjetas de regalo, ya que estos métodos son difíciles de rastrear y no permiten reembolsos.
- Ofertas que no solicitaste: Si nunca participaste en un concurso, es imposible haber ganado. Las compañías legítimas no seleccionan ganadores al azar ni envían premios sin previo aviso.
- Solicitudes de información personal o bancaria: Pedir datos como números de cuenta, tarjetas de crédito o documentos de identidad es una táctica común para cometer fraudes adicionales, como el robo de identidad.
- Urgencia en la respuesta: Los estafadores presionan a las víctimas para que actúen rápido y no tengan tiempo de investigar. Si recibes un mensaje indicando que debes reclamar tu premio "de inmediato", es mejor desconfiar.

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Ante cualquier sospecha, una búsqueda en internet puede ser útil. Escribir el nombre de la empresa junto a palabras como "estafa", "fraude" o "quejas" puede revelar antecedentes de engaños similares. Además, contactar directamente a la compañía que supuestamente ofrece el premio permite verificar la autenticidad de la información.
¿Cómo actuar si ya hiciste un pago a los estafadores?
Si alguien ha caído en la trampa y realizó un pago, actuar con rapidez es fundamental para intentar recuperar el dinero y evitar mayores pérdidas.
- Contactar a la entidad bancaria: Si el pago se hizo con tarjeta de crédito, débito o transferencia, se debe informar de inmediato al banco. En algunos casos, las transacciones pueden cancelarse o revertirse si se reportan a tiempo.
- Denunciar el fraude: Presentar una denuncia ante las autoridades correspondientes, como la Policía Cibernética o la entidad de protección al consumidor, puede ayudar a rastrear a los responsables y evitar que otras personas sean víctimas.
- Proteger la información personal: Si se compartieron datos bancarios o documentos personales, lo mejor es cambiar contraseñas, activar alertas de seguridad y, si es necesario, bloquear cuentas para evitar accesos no autorizados.
- Guardar evidencia: Conservar correos electrónicos, mensajes de texto, recibos de pago y cualquier otra prueba puede ser útil para las investigaciones y posibles acciones legales.
- Ignorar futuros intentos de fraude: En muchos casos, los estafadores vuelven a contactar a las víctimas para pedir más dinero con nuevas excusas. No responder y bloquear sus números o direcciones de correo electrónico evita caer en un segundo engaño.