Sigue las noticias de La República en WhatsApp: Únete AQUÍ
Sociedad

Cuando la excremento valía oro: la fiebre del guano que impulsó la economía mundial y llevó a Perú al auge y a la caída

Este fertilizante, compuesto principalmente de excrementos de aves marinas, fue fundamental para el desarrollo agrícola en diversas regiones.

El guano es un fertilizante natural compuesto principalmente de excremento de aves marinas y focas. Foto: composición LR/chatgpt
El guano es un fertilizante natural compuesto principalmente de excremento de aves marinas y focas. Foto: composición LR/chatgpt

El guano, un fertilizante natural rico en nitrógeno, fósforo y potasio, fue un recurso clave en el siglo XIX para impulsar la economía de varios países, especialmente Perú. Su explotación no solo generó una gran riqueza, sino que también transformó la agricultura al mejorar la fertilidad de los suelos y fortaleció el comercio internacional al convertirse en un producto altamente demandado.

A lo largo de la historia, la humanidad ha buscado recursos que puedan satisfacer sus necesidades. Desde la fiebre del oro hasta la búsqueda de petróleo, cada época ha tenido su propio "tesoro". Sin embargo, pocos han tenido un impacto tan significativo como el guano, que se convirtió en un bien preciado por su capacidad para enriquecer la tierra.

 En el siglo XIX, el guano se convirtió en una de las principales fuentes de riqueza para el Perú. Foto: Algor Cards Algor Education

En el siglo XIX, el guano se convirtió en una de las principales fuentes de riqueza para el Perú. Foto: Algor Cards Algor Education

La fiebre del guano y su impacto económico

Durante el siglo XIX, el guano se convirtió en un recurso estratégico para países como Perú, que contaba con vastas reservas en sus islas. La demanda internacional creció exponencialmente, especialmente en Europa y Estados Unidos, donde los agricultores buscaban mejorar sus cosechas. Este fenómeno generó una auténtica fiebre del guano, similar a la búsqueda de oro en otras épocas. Sin embargo, la explotación intensiva del guano también trajo consigo consecuencias negativas para el medio ambiente y la economía local.

La explotación del guano no solo benefició a los países productores, sino que también transformó las dinámicas comerciales. Las empresas comenzaron a establecer rutas marítimas para el transporte del guano, lo que facilitó el comercio internacional y la globalización de la economía. Sin embargo, esta bonanza también trajo consigo conflictos y tensiones, ya que las potencias buscaron controlar las fuentes de este valioso recurso.

Gracias a su alta concentración de nitrógeno, fósforo y potasio, se convirtió en un aliado indispensable para los agricultores en el siglo XIX. Su uso mejoró la fertilidad de los suelos, impulsó la producción de alimentos y fortaleció el comercio internacional, lo que generó riqueza para los países exportadores, especialmente Perú.

La explotación del recurso y sus consecuencias

Sin embargo, la bonanza del guano no estuvo exenta de problemas. La explotación de este recurso estuvo marcada por el abuso laboral, con trabajadores chinos e indígenas sometidos a condiciones inhumanas. Además, la administración estatal y las concesiones a compañías extranjeras propiciaron la corrupción y la mala gestión de los ingresos.

A pesar de las millonarias ganancias, Perú no diversificó su economía y dependió exclusivamente del guano. Este enfoque resultó ser un error fatal cuando, en la década de 1870, las reservas comenzaron a agotarse y los fertilizantes sintéticos empezaron a competir en el mercado internacional. El colapso de la "fiebre del guano" dejó al país en una crisis económica severa, lo que contribuyó a su vulnerabilidad ante conflictos como la Guerra del Pacífico (1879-1884).

Un legado que perdura

El impacto del guano en la agricultura y la economía global es innegable. Aunque su uso ha disminuido con el tiempo debido a la aparición de fertilizantes sintéticos, su legado persiste. La historia del guano recuerda la importancia de los recursos naturales y cómo la explotación de estos puede transformar sociedades enteras.

Hoy en día, el guano sigue siendo utilizado en la agricultura orgánica, y su valor como fertilizante natural ha resurgido en un mundo que busca prácticas más sostenibles. Así, el guano no solo fue un recurso que movió economías, sino que también dejó una huella en la forma en que entendemos la agricultura y el comercio.

¿Qué es el guano y el salitre?

El guano, el excremento de las aves acumulado en sus lugares de descanso, y el salitre, un producto químico natural depositado en las extensiones del desierto de Atacama, también llamado caliche o nitrato, comenzaron a ser apreciados en el comercio internacional desde la primera mitad del siglo XIX, sobre todo en Europa y los Estados Unidos, para ser usados como fertilizantes en la agricultura que necesitaba satisfacer las crecientes necesidades alimenticias de las urbes de la Revolución industrial.