Sociedad

Callao: menores son captados por el crimen para amenazar a docentes y estudiantes

Integran pandillas y bandas que extorsionan a profesores y alumnos. Algunos maestros han dejado sus plazas por temor. Solo el año pasado fueron intervenidos más de 400 menores.

Bandas juveniles amenazan y extorsionan a profesores y alumnos.
Bandas juveniles amenazan y extorsionan a profesores y alumnos.

Dante, profesor de primaria, sufrió la violencia de las pandillas en Sarita Colonia, muy cerca del penal del Callao. Una banda juvenil no solo le obligaba a pagar cupos, sino que empezó a amenazar a sus colegas y su familia. “Era asfixiante”, recuerda.

El plantel donde enseña pertenece a la red 8, que agrupa a doce instituciones educativas. Debido a la violencia que hay en la zona, este grupo ha sido calificado por el director del colegio Fernando Belaunde Terry como “atrapados sin salida”.

Profesores y alumnos de los colegios Coprodeli San Miguel, Agustín de Hipona, San Vicente, 5037 Almirante Miguel Grau, Los Niños de María, Inmaculada Concepción, Ángeles de Sarita, Juan Pablo II y Ceba Alfonso Ugarte conviven en este ambiente.

Muchos de los delincuentes juveniles que los acechan tienen a sus padres en prisión y estos extorsionan y amenazan a los profesores. Incluso algunos docentes han dejado sus plazas ante el temor de ser atacados por las pandillas.

Provienen de zonas como Tiwinza, Juan Pablo II, Villa de las Mercedes, Sarita Colonia, Acapulco, entre otros.

Profesores y alumnos de colegios son extorsionados por pandillas.

Profesores y alumnos de colegios son extorsionados por pandillas.

Más de 400 infractores

Según la Policía, solo el año pasado fueron retenidos en la provincia constitucional más de 400 menores infractores, cuyas edades están entre 10 y 17 años.

Esta alarmante cifra refleja una creciente problemática: menores de edad involucrados en crímenes como robos, extorsiones y sicariato.

“Estos jóvenes no están en las aulas, están en las calles sembrando el terror con todo tipo de armamento”, comenta el coronel Víctor Revoredo.

El médico psiquiatra Carlos Bromley, advierte que estos menores están siendo “captados por bandas criminales” que los usan para realizar actos violentos, aprovechando su condición de inimputables ante la justicia y el grado de vulnerabilidad en que se hallan.

Estos menores no solo participan en asaltos sino también en asesinatos, justo en una zona en la que se está terminando, paradójicamente, el aeropuerto más moderno de Sudamérica.

Aquí los niños y adolescentes conviven con el sicariato, la extorsión, el traqueteo de drogas y bajo el permanente enfrentamiento entre bandos rivales por el control territorial.

Menores participan en extorsiones y asesinatos.

Menores participan en extorsiones y asesinatos.

El Gobierno Regional del Callao no ha sido ajeno a las necesidades de la red 8 y a través del CAFED ha realizado algunas intervenciones como el programa Educación con Soporte Emocional, que dota de psicólogos a los planteles escolares.

Fomentar la buena convivencia escolar es un objetivo, evitar que el rencor y la venganza hagan su nido en el corazón de los niños es el objetivo mayor a mediano plazo.

En efecto, en la provincia constitucional los grupos delincuenciales que intentan dominar los colegios y las calles provienen de hogares pobres donde los padres están desempleados; hay familares involucrados en drogas, viven hacinados, sin estudios completos, con baja autoestima, con violencia y desintegración familiar.

“Tienes que pensar cómo hablar, cómo caminar y qué vas a vestir ante ellos. Lo ven todo. Es como estar con tu enemigo las 24 horas”, dice una docente de secundaria que pide no revelar su identidad.

Bandas juveniles obligaban a pagar cupos a los profesores.

Bandas juveniles obligaban a pagar cupos a los profesores.

Las bandas criminales

Los Paria de Sarita, una de las pandillas más peligrosas de ese barrio chalaco, intentan reclutar a escolares. También operan Los Injertos de Juan Pablo II, Los gatitos de Alcides Carrión o Los fuleros del Callao.

“La falta de oportunidades educativas y económicas facilita el reclutamiento de menores, incluso a cambio de zapatillas y cigarrillos”, dice otro profesor.

Si se enteran que hablas con un policía es una sentencia de muerte”, agrega.

La delincuencia común y el crimen organizado están permitiendo el ingreso de niños y jóvenes a las filas de la criminalidad en el Callao.

Apartados de sus familias y sin esperanzas más que en el robo, la extorsión y el sicariato, mucho de estos menores viven las peores experiencias. “Les arrebatan su inocencia y los fuerzan a deshumanizarse para enfrentar la vida dura que les espera”, señala Dante.

Más de 340 asesinatos en calles chalacas

En Callao, en los últimos cuatro años se cometieron 340 homicidios, según el Sistema Informático Nacional de Defunciones. En el 2024 hubo 133 crímenes, en el 2023 se registraron 86 y en el 2022 fueron asesinadas 95 personas. Este año –hasta el 12 de febrero- son 26 las víctimas de homicidios.

El caso de ‘Kiko’ y ‘Messi’, hermanos de 13 y 16 años, conmocionó el 2024 al Callao. Ellos eran contratados por organizaciones criminales, como ‘Los Injertos del Cholo Wara’, para cometer asesinatos por encargo. Se les atribuye participación en al menos 15 crímenes.