Cambio de magistrados en la Corte Superior de Lambayeque deja en el desamparó a jueza penal nacional Soledad Barrueto
Magistrada denunció el año 2019 a su ex pareja por agresión psicológica, pero su proceso judicial se ve en riesgo de prescripción por extraño cambio de jueces y decisiones que solo alargan el proceso

La decisión del presidente de la Corte Superior de Justicia de Lambayeque, César William Bravo Llaque de remover a 13 jueces de los juzgados de primer instancia de Jaén y Chiclayo podría provocar la prescripción de una denuncia que la magistrada Soledad Barrueto Guerrero, del Tercer Juzgado Penal Nacional de Investigación Preparatoria, presentó contra su ex pareja por violencia familiar, hace cinco años y cinco meses.
El 8 de septiembre de 2019, Soledad Barrueto denunció a su conviviente, el ex policía Armando Cayotopa Martínez por agresión contra el grupo familiar, agresión sicológica, cansada del maltrato verbal que venía sufriendo. De acuerdo con el expediente judicial, ese día, estando los dos en la habitación familiar, ella va al baño y al retornar lo encuentra revisando su celular por lo que procede a reclamar por la violación de su intimidad y "este de manera airada empezó a insultarla con palabras soeces".
Cayotopa Martínez respondió, dicen los documentos judiciales, con una denuncia por violencia física con la que buscó que Barrueto "perdiera su cargo, que dejara de ser juez, que tuviera antecedentes que la inhabilitara en la función pública" de tal manera de cumplir con una frase recurrente en las discusiones: "el día que tú me dejas te c...". El fiscal de Jaén, Rolando Flores Segura investigó ambos denuncias en un solo proceso, pero muy parcializado con la historia de las agresiones mutuas y la amenaza de que la magistrada lo perdería todo y sería expulsada del Poder Judicial.
El difícil camino para encontrar justicia

El juzgado citó a Armando Cayatopa a juicio público el 3 de marzo de 2025, pero la audiencia se postergó
Así, las cosas el 13 de marzo de de 2024, el juez José Luis Torres Ballena dictó sentencia. El magistrado estableció que no había prueba de que la jueza agrediera a su pareja, en tanto, se incorporó "prueba suficiente que acredita" el maltrato sicológico. Por lo cual, condenó a Armando Cayotopa a un año, ocho meses y 17 días de pena privativa de libertad, que debía cumplirse a partir de que fuera detenido. Además, del pago de una reparación civil de 5,000 soles.
Sin embargo, Torres Ballena cometió el "error" de dictar el veredicto después de las 48 horas de la última audiencia, por lo que la Sala Penal Transitoria de Apelaciones de Jaén anuló el veredicto y dispuso un nuevo juicio. La defensa de Cayotopa llegó a plantear un recurso de casación ante la Corte Suprema en el afán de ganar tiempo. Las penas por delitos de violencia familiar son cortas y si la investigación y juzgamiento se demora de cinco a seis años prescriben y todo queda impune.
Así las cosas, el 15 de enero de 2025, el juez a cargo del Tercer Juzgado Unipersonal de Jaén, Darwin Neyser Linares Llatas citó a nuevo juicio a Armando Cayotopa para el 3 de marzo de 2025, esto es, cinco días antes que el caso cumpla cinco años y seis meses. Es en este momento que aparece el presidente de la Corte Superior de Justicia de Lambayeque para tomar una decisión que vuelve a demorar el caso.
Un nuevo juicio y una intervención con mucho poder

César Bravo Llaque, presidente de la Corte Superior de Lambayeque
El 28 de febrero de 2025, el presidente de la Corte, César Bravo decide remover de sus puestos a 13 jueces de primer instancia, entre los que se encontraba Darwin Linares. En la resolución que resuelve el cambio menciona que en una visita a Jaén la población y los abogados se han quejado de los magistrados del primer y segundo juzgado penal. Del tercer juzgado nadie habla, pero igual dispone dejar sin efecto su nombramiento.
En lugar de Linares, la presidencia de la Corte designa a la jueza Giovanna Elizabeth Iturregui Muro. La nueva magistrada decide posponer la audiencia del 3 de marzo hasta nuevo aviso. Si el juicio no se reinicia pronto en unos meses todo quedará prescrito y en el archivo. La jueza Soledad Barrueto no obtendrá justicia. Lo extraño de todo este asunto, es que el mismo 3 de marzo, César Bravo reconoce que fue un error cancelar la designación de Darwin Linares por lo que lo vuelve a nombrar juez, está vez en el Tercer Juzgado Penal Unipersonal de Chiclayo.
"Hay un interés en dilatar el proceso. Si a mi que conozco de derecho y los trámites procesales me hacen esto, debemos imaginar lo que deben pasar las mujeres ajenas al mundo jurídico que denuncian el maltrato de sus parejas. En el juzgado y la sala de apelaciones saben que el paso del tiempo beneficia al agresor, pero no hacen nada por acelerar el juicio", declaró la doctora Barrueto.